domingo, 28 de diciembre de 2008

EL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO POPULAR Y EL INMATERIAL




Dos conceptos patrimoniales que son indivisibles son el llamado Patrimonio Arquitectónico Popular y el Patrimonio Inmaterial. Sin entrar en definiciones sesudas y legislativas, podríamos considerar el Patrimonio Arquitectónico Popular como aquel Patrimonio Arquitectónico, que algunos erróneamente llaman “menor”, construido con las técnicas propias de la zona, algunas muy características, y que son las verdaderas “hacedoras” de nuestro paisaje cultural y urbano. Por Patrimonio Inmaterial nos solemos referir a aquel que, aunque se pueda registrar en formatos sonoros y visuales, está vivo cuando se utiliza, cuando se interpreta, cuando se ejerce… Aquí entrarían multitud de tipologías: la música, la lengua, el teatro popular, los bailes…

En un periodo histórico, el nuestro, de recuperación de Patrimonio Inmaterial, solemos olvidar que éste está íntimamente ligado al Patrimonio Arquitectónico Popular. Fosilizamos las letras y músicas populares, las representaciones de dances y pastoradas, restando la vivencia y evolución tradicional característica de lo inmaterial. También tratamos parte del Patrimonio Inmaterial como algo únicamente festivo, lúdico, turístico… Parece que hoy sólo tiene valor lo turístico, lo que se pueda “valorizar”, lo que se pueda convertir en económico… Recuperaciones que sólo buscan las “visitas turísticas” o que se “inventan” sin claras referencias históricas, sociales, comunitarias.

Pero es mucho más. Es parte de nosotros. Tenemos que ser capaces de acoger entre los valores de la modernidad muchos de aquellos valores, reinterpretándolos, haciéndolos nuestros. La construcción con materiales locales, con técnicas ancestrales, o al menos, similares a aquellas, suelen respetar el medio ambiente. La participación como colectivo en las representaciones populares, hablando con una misma lengua común, recitando poemas y relatos de nuestros antepasados, forja relaciones humanas sólidas entre la comunidad, relaciones que tantas veces olvidamos en el trajín violento de nuestra “rápida” civilización. ¿Ven? No todo es turismo. Lo popular, siempre, es mucho más.

¿Se imaginaría alguno de ustedes a los Rosarieros de Torrecilla de Alcañiz cantando sus coplas en un gran paseo urbano? ¿Sería lo mismo? Y, ¿qué me dicen de la Semana Santa de Híjar y sus centenarios tambores y bombos? ¿Se imaginan Romper la Hora en un pabellón polideportivo? Los distintos tipos de Patrimonio Cultural están interrelacionados, no se pueden compartimentar, por mucho que nos empeñemos, pero somos capaces de interesarnos sólo por una parte del todo, dejando que los árboles no nos dejen ver el bosque. Una recuperación lenta y constante del Patrimonio Arquitectónico local hace que nuestro colectivo inmaterial, lo que nosotros somos, fuimos, y queremos ser, se fortalezca.

Las reinvenciones urbanas de lo rural cambian totalmente los valores culturales de lo popular. En la Educación está la base para intentar comprendernos y adaptarnos sin tener por ello que renunciar a nuestra cultura.


Víctor Manuel Guíu Aguilar

viernes, 26 de diciembre de 2008

VALDELINARES, ALGO MÁS QUE ESQUIAR.


Es un hecho la urbanización, en los últimos veinte años, con mayor o menor fortuna, de la Sierra de Gúdar. Como lo es el reclamo publicitario sobre el que se han servido para ofertar esas segundas residencias: las pistas de esquí del Monegro.
No vamos a volver a incidir sobre los valores ambientales de esta cumbre de la comarca. Una isla relicta de períodos glaciares donde se conserva un pinar de Pino negro (Pinus uncinata), localizado en latitudes muy meridionales para los tiempos actuales, alejados de la época glaciar que también ocupó estas sierras. En torno a él existe una amplia variedad de especies de flora endémicas, desarrolladas por el aislamiento proporcionado por la altitud de estas montañas. Sigue sin valorarse por los turolenses este baluarte del patrimonio natural, aunque afortunadamente hoy forma parte de la red de Espacios Europeos Protegidos al estar incluido en la RED NATURA 2000, y su protección, amparada por la nueva Ley estatal de Conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
Un nuevo modelo de uso del territorio ha colonizado esta Comarca, apartando esas formas de vida tradicionales que durante cientos de años han modelado sus paisajes. Soy de la opinión de que este modelo socioeconómico sobre el que hoy se sustenta la economía de algunos pueblos, es un satélite más de la enorme tela de araña tejida en torno a las ciudades (Valencia, en menor medida Teruel) para satisfacer sus necesidades, en este caso de ocio. No lo creo capaz de tejer una estructura social capaz de perdurar en el tiempo, ni que mejore la conservación del patrimonio, todo lo que nos identifica con nuestro pasado, con la emoción que transmiten los poblados celtibéricos repartidos por sus cabezos o las calles de sus pueblos cargados de historia. Al igual que llega, ese modelo socioeconómico se acabará cuando los gustos de la urbe cambien, sin importarle haber destrozado el paisaje, haber cambiado las orientaciones sociales, dejar una tierra baldía sin nadie que sienta arraigo por ella.
Me lamento de la cantidad de dinero público que se precisa para mantener en funcionamiento unas pistas de esquí en estas latitudes. Muy claro lo tuvieron los primeros inversores en la década de los ochenta, que enseguida vendieron su proyecto al Gobierno de Aragón. Porque, si ese dinero público se destinara, en vez de a crear un parque temático del juego de la nieve, a recuperar el patrimonio histórico-arquitectónico de nuestros pueblos, a afianzar una gestión del paisaje donde quepa el aprovechamiento tradicional ganadero, a fomentar capaz el valor de vivir en la montaña, quizás estaríamos apostando por un verdadero proyecto de futuro.
Concluir el PLAN DE ORDENACION DE LOS RECURSOS NATURALES DE LA SIERRA DE GÚDAR, con la participación de todos los sectores implicados, significaría planificar y ordenar el futuro de este territorio. Ello evitaría tener que apostar a ciegas por un modelo especulativo, que pretende aprovechar un tiempo de bonanza económico para canalizar la dependencia que nuestra sociedad urbana tiene del ocio comercial. El medio rural no debería marchar a ese ritmo impuesto por las gentes de la ciudad, sino seguir sus ciclos naturales, esos que tantas veces desconocemos y vulneramos

Angel Marco Barea

viernes, 19 de diciembre de 2008

LAGUNA DE EL CAÑIZAR



El pasado domingo tuvo lugar una visita a la laguna de El Cañizar, entre los términos de Cella y Villarquemado. Un buen número de naturalistas, científicos, excursionistas, estudiantes, profesores y vecinos de los pueblos. Casi sesenta personas que querían conocer de primera mano cómo progresa la recuperación de uno de los humedales más importantes del sur de Aragón.
Hizo un día muy nublo, de temperturas bajas y muy venteado, lo que aumentaba la sensación de frío. Incluso cayeron ráfagas de pequeños granos de nieve, como anisillos.
La laguna estaba espléndida. Las recientes lluvias han saturado los acuíferos que vierten su caudal en los prados alimentando el vaso que ya alcanza las 240 hectáreas de extensión y una profundidad máxima de casi un metro. Una buena parte de los prados periféricos, tantos años secos, estaban inundados.
Fue una jornada tan excursionista como naturalista. Partimos de la pequeña laguna situada junto observatorio de Villarquemado recorriendo por encima de la mota que cierra la laguna por el oeste. Aquí pudimos disfrutar con unos buenos bandos de avefrías que descansaban sobre la lámina de agua junto a un grupo de agachadizas comunes.
Más adelante encontramos la concentración de patos. Estaban casi todas las especies habituales durante la invernada. En número destacaban los azulones. Pero entre ellos, tanto posados como en vuelo, se podían encontrar cercetas comunes, patos cuchara, porrones comunes, ánades frisos y algún rabudo. ¡Y sin buscar mucho, pues los hidrogeólogos nos llevaban ... a galope!
Cruzamos por el puente de madera hacia el término de Cella, donde pudimos ver la continuación del canal perimetral. Nos acercamos a un nuevo refugio, donde algunos repuseron fuerzas almorzando y, los más, continuaron con sus entretenidas conversaciones sobre insectos, freáticos, flora endémica, censos de fauna, desarrollo sostenible y proyectos ambientales para nuestras comarcas. ¡Qué buen ambiente!
Sin entretenernos mucho, retomamos la marcha entre unos extensos y espléndidos carrizales por la margen izquierda del río madre o río Cella, el drenaje principal del humedal. Mientras tanto, algún grupo de grullas sobrevolaba los prados mientras el cernícalo vigilaba el movimiento de los topillos.
Entre tanto, iba tomando cuerpo el grupo de SEO-BirdLife de Teruel: un grupo de aficionados a la Ornitología que tiene como propósito conocer, conservar y disfrutar de los montes y valles del sur de Aragón a través de la observación de las aves.
Retornamos al embarcadero de Villarquemado. En total, casi doce kilómetros por caminos embarrados y encharcados, pero que se llevaron muy bien comprobando como fructifica el esfuerzo de personas e instituciones.
Como bien dice Antonio Torrijo, el agua y la tierra son una mezcla muy productiva. Este humedal va a dar muchas sorpresas a los estudiosos y amantes de la Naturaleza.

Chabier de Jaime Loren

lunes, 15 de diciembre de 2008

El Patrimonio Olvidado: Las Masías


La Comarca del Maestrazgo cuenta con 672 masías, de las que solamente 67 están habitadas y, aproximadamente la mitad del total tienen alguna utilidad en nuestros días, fundamentalmente ganadera. Además unas 27 tienen torres fortificadas de gran valor artístico y patrimonial.

Este patrimonio en ocasiones rico y llamativo, en ocasiones humilde es la herencia de varios siglos, es la historia de un territorio y una cultura rural que ha llegado hasta nosotros sin pretensiones y en condiciones diferentes según la zona, la orografía, el clima y los abatares familiares. Son fruto de una historia no recogida en los libros en la mayoría de los casos, sino en la memoria oral de sus gentes y en la añoranza de sus moradores. Son una historia viva que desaparece con el abandono de sus propietarios o arrendatarios y la ruina de sus tejados, paredes y estancias, así como por la perdida de la memoria de sus moradores.

Son ocho o nueve siglos de historia y de raíces que no se pueden perder sin que se resienta nuestra propia identidad, sin que dejemos de contar con algo esencial en un territorio y sin que se pierda algo de nosotros mismos. También se puede decir desde una mentalidad desarrollista que no pasa nada, pues también desaparecieron los dinosaurios y no por eso se acabó el mundo, pero si que es cierto que hablamos de un mundo distinto, con unas condiciones de vida diferentes y con unos problemas nuevos.

Es hora de sin falsas añoranzas, ni dramatismos ridículos, que tomemos conciencia de que una parte de nuestro mundo rural, de su forma de vida y de su idiosincrasia desaparece en aras de una sociedad mas avanzada, aunque no sabemos hacia donde avanza y ni siquiera si lo podemos llamar de esta manera. Debemos recuperar antes de que sea tarde todas esas masías fortificadas que son símbolo de una época de repoblación del territorio y de luchas por el mismo, todas esas masías grandiosas que muestran todo el esplendor de una época, toda la memoria oral de sus habitantes que se pierde con ellos.

El desarrollo rural no pasa por la creación de grandes infraestructuras, ni por la asimilación con el medio urbano, sino por la búsqueda de sus propias raíces y formas de ordenación del territorio, así como por la implantación de actividades que fomenten la calidad de vida y la sostenibilidad. Esto no es sinónimo de paralización o subdesarrollo, sino de apuestas claras por ideas propias y no modelos copiados y, por supuesto, por el recuerdo de su pasado y la conservación de sus tradiciones y su patrimonio.

Con imaginación, esfuerzo y muchas ganas hemos de conservar la memoria de nuestros masoveros, sus tradiciones y sus residencias mas significativas, sin renunciar a la innovación y la implantación de nuevas actividades en el medio rural que estén en armonía con el mismo.


Javier Oquendo Calvo

sábado, 13 de diciembre de 2008

LOS PGOU Y EL PATRIMONIO CULTURAL





Los últimos años, tras cambios legislativos y en plena vorágine constructora, muchos ayuntamientos, grandes y pequeños, pobres y ricos, han estado inmersos en el complicado trabajo de la redacción de un Plan General de Ordenación Urbana. Dichos planes, supuestamente participativos (con los medios de información pública con los que cuentan las administraciones), prevén la planificación urbanística de nuestros pueblos para unos cuantos años. Siempre cabe el recurso a modificarlos, y se aprueban por los servicios provinciales correspondientes.

La contratación de las planificaciones, en la gran mayoría de los casos, no ha tenido en cuenta la importancia que hubiera tenido dicha herramienta para la protección de nuestro paisaje y patrimonio cultural. Así pues, los equipos redactores contaban con un gabinete o grupo de trabajo de arquitectos, algunos contaban con ingenieros, pero, ¿dónde estaban los profesionales del paisaje y del patrimonio cultural?.

Los ayuntamientos, sobre todo los pequeños, recibían por correo, para incluir en los PGOUs, unos listados e inventarios de las distintas consejerías del Gobierno de Aragón. Listados escuetos, sin actualizar, sin corregir, sin investigar, en los cuales se incluían un breve listado de yacimientos arqueológicos catalogados, los LICs (Lugares de Interés Comunitario) y ZEPAs (Zonas de Especial Protección de Aves) y una breve relación, si la hubiese, de patrimonio arquitectónico de la población, que se refiere casi en exclusiva a la iglesia, el ayuntamiento, alguna casona y alguna zona que, seguramente, ha cambiado su fisonomía desapareciendo gran parte de los valores por los que supuestamente fueron protegidas. Los ayuntamientos, por un lado, y algunas direcciones generales, como la de Patrimonio Cultural, por ejemplo, por otro lado, cumplían de ese modo el expediente, pues lo importante, una vez más, no es nuestro acervo cultural, nuestro patrimonio, nuestro paisaje… sino cubrir el expediente.

Con una mínima voluntad política, una sensibilización a los ciudadanos, y una dinamización hacia propuestas modernas y sostenibles, que den soluciones y apoyos a los propietarios, se podrían haber llevado a cabo articulados dentro de los planes que, en un medio-largo plazo, hubieran dado un valor añadido al urbanismo de nuestras localidades del cual todos nos hubiéramos sentido orgullosos.

La oportunidad está pasado por nuestros ojos. Las propuestas de algunos ciudadanos y representantes políticos también. La posibilidad de hacer estudios interdisciplinares (esa palabra tan mentada y que se ejerce tan poco), en los cuales no sólo el urbanismo es importante, sino todas las ciencias paisajísticas que giran en torno al mismo, avanzando hacia unas poblaciones sostenibles, recuperando el Patrimonio Cultural local y popular, hubiera sido una verdadera inversión de futuro.

Con pocos medios, aprovechando la planificación, se consiguen resultados inesperadamente positivos. Con muchos medios, planificando desde las capitales y olvidando lo popular en aras de un progreso mal entendido, se consiguen los resultados desgraciados de siempre. La escasa capacidad (o falta de ganas) de dinamizar a las gentes y de apostar por valores del siglo XXI, hacen el resto.


Víctor Manuel Guíu Aguilar

jueves, 4 de diciembre de 2008

DEBATE SOBRE EL FUTURO DE TERUEL



El pasado 14 de noviembre celebramos en Cedrillas una Jornada sobre “Desarrollo local sostenible en el medio rural”. Quisiéramos continuar la reflexión que iniciamos esa tarde de sabado en la Sierra de Gudar.
Con este texto de reflexión de José Manuel Nicolau, queremos iniciar un debate en el Blog sobre el futuro de Teruel, valorando los modelos de desarrollo que se nos presentan.
Nos gustaría la máxima participación a través de la sección de “comentarios”, que ofrece esta forma de comunicarnos.



En la sociedad turolense hay un sentimiento de insatisfacción y de frustración porque esta tierra no ofrece perspectivas de futuro ni posibilidades de llevar adelante un proyecto de vida. No hay futuro para los jóvenes, que tienen que emigrar. La insatisfacción lleva en ocasiones a la queja, al sentirse agraviados con otros territorios. Incluso se llega al victimismo. Y a la baja autoestima.

Se dice que la escasez de perspectivas de futuro se debe en primer lugar a la falta de empleo por falta de dinamismo económico y a la precariedad de servicios sociales básicos.

Por ello desde las administraciones y desde el sector privado se han acometido diversas iniciativas para atraer inversiones y promover proyectos que dinamicen la economía y creen puestos de trabajo. Y se ha tratado de mejorar los déficits de algunos servicios.

Se han hecho cosas a escala macro: la autovía mudéjar, Dinópolis, las estaciones de esquí, el aeródromo de Caudé, mejoras en algunos servicios sociales (sanidad), la ciudad del motor, el Jamón de Teruel ... Y se siguen demandando otras que se consideran vitales: el eje ferroviario Sagunto-Santander, la autovía Teruel-Cuenca, el AVE ...

(También hay muchas iniciativas a escala micro, endógenas, relacionadas con el turismo, el sector agro-alimentario, el medio ambiente. La opinión hegemónica en la provincia, aunque las valora, les da menor peso que a las macro, principalmente porque generan menos empleo).

Lo hecho en estos años no ha mitigado la insatisfacción. Y la irritación parece que estuviera aumentando.

Pero sucede un hecho aparentemente llamativo: hay jóvenes que, a pesar de tener trabajo en la industria o el turismo en la provincia, lo dejan para marchar a las grandes ciudades: Zaragoza, Valencia, Madrid. Esto es una queja de algunos alcaldes. Como explica José Ramón Bada en su libro "La sed. Monegros y otra escala de valores" las personas de hoy en día buscamos, sobre todo, tener acceso a las cosas con la mayor inmediatez posible y estar bien conectados a las redes de comunicación. Y eso sólo se consigue en las grandes ciudades. Por eso hay un traslado a las ciudades por considerarse el medio más adecuado para la realización personal en el mundo actual.

Parece difícil que aunque la economía de Teruel crezca y, por ejemplo se alcance el objetivo de los 50.000 habitantes en la capital, desaparezca la insatisfacción. Porque los jóvenes seguirán prefiriendo vivir en una gran ciudad antes que en una pequeña capital de provincias, que seguirá sin satisfacer las "necesidades" de hoy en día. Y esa realidad seguirá generando frustración. Los hijos que estudian fuera no vuelven a una ciudad pequeña. Por falta de trabajo y/o de alicientes. (Me gustaría disponer del dato de qué tipos de empleos se están generando y el porcentaje de ellos ocupados por inmigrantes, en Teruel).

Así, que la tarea que hay emprendida por el crecimiento económico turolense a toda costa, reivindicando infraestructuras e inversiones, puede ser necesaria, no sé, pero no va a ser suficiente para calmar la insatisfacción de fondo. ¿Lo han pensado los políticos y fuerzas vivas que han tomado este rumbo? ¿Saben a dónde nos quieren llevar?.

¿O quizá estoy equivocado y con el AVE, la autovía de Cuenca, la de Monreal-Alcolea, el ferrocarril en condiciones, se alcanzará un nivel de actividad que satisfaga las expectativas de vida del común del turolense? ¿O por lo menos el ciudadano se sentirá atendido, querido por el estado y será eso lo que le recompense? (En el fondo "lo que necesitamos es amor").

En todo caso esta apuesta por el mayor crecimiento posible tiene una derivada a destacar, entre otras: la pérdida de patrimonio natural, cultural y paisajístico. Las infraestructuras, el urbanismo, el esquí, la minería, la industria ocasionan impacto ambiental. La opinión generalizada en Teruel es que dada la situación de penuria y de desventaja de la provincia respecto a otros lugares españoles, la cuestión ambiental no puede frenar ningún proyecto que genere empleo. Incluso de forma implícita se pide una cierta excepcionalidad en la aplicación de la normativa ambiental vigente.

Recientemente, algunos turolenses que trabajan en empresas importantes de la provincia me han confesado, medio en broma medio en serio, que no ven mal algunas de estas infraestructuras que impactan sobre la naturaleza, siempre y cuando no afecten a sus territorios preferidos, los que recorren y pasean con deleite para "cargar las pilas", los que les alimentan su espíritu, los que les ayudan a encontrar serenidad y sosiego o los que forman parte de sus señas de identidad. Y es que hay más personas de las que podría parecer en principio para las que la naturalidad y soledad del paisaje turolense constituyen una fuente de bienestar emocional imprescindible. Y pueblos enteros, como Aguilar de Alfambra, que valoran más su paisaje que los supuestos beneficios de una industria extractiva. Se ha escrito que la Celtiberia era el mejor territorio para comunicarse con los dioses en la Iberia pre-romana. No lo sé, pero hoy en día las sierras, las parameras, los vagos y tantos rincones del paisaje de Teruel siguen transmitiendo una fuerza y espiritualidad extraordinarias. Esto va a quedar muy diezmado con la dinámica del crecimiento incesante, que reduce la naturalidad del paisaje turolense. Porque no se trata tanto de su riqueza biológica, sino de su naturalidad. En Teruel hay grandes extensiones de paisajes deforestados con los suelos erosionados, degradados por nuestros antepasados, quienes llevaron a cabo una gestión no sostenible. ¡Tantos cabezos y parameras pelados! Sin embargo, aunque desvestidos de la cubierta forestal, y desprovistos del suelo, su aspecto natural por ausencia de estructuras artificiales ligadas al urbanismo, infraestructuras o industria, transmite. Transmite mucho, como el desierto, las estepas, los altiplanos, la alta montaña, también desolados.

Esta reflexión puede resultar ridícula y aún insultante para algunos. El paradigma actual sostiene que el paisaje está para producir, "para dar de comer" por encima de las demás cosas. Producir bienes materiales. ¿Se imaginan una sociedad que decidiese proteger espacios naturales por su valor emocional o espiritual? Eso lo hacían y lo hacen algunas comunidades indígenas. ¡Pero nosotros!

Se ha fijado la idea de que "Teruel está muy mal socio-económicamente" y que hay que hacer "lo que sea" para sacarlo adelante. Y este paradigma se ha impuesto de tal manera que quien se sale de él, e incluso quien sólo lo matiza, recibe críticas feroces. Por ello el margen en lo ambiental es escaso. Y hay otra derivada más. El diagnóstico negativo y victimista tapa los valores positivos que tiene la vida en Teruel y que escasean en las grandes ciudades: la paz social, la seguridad, la tranquilidad, la proximidad a la naturaleza, las relaciones más humanas, entre otras.

Quienes pensamos que desarrollo es mucho más que crecimiento económico nos encontramos incómodos con la visión reduccionista vigente. Y también con la agresividad con que se impone. Pero tenemos derecho a expresar que el desarrollo también -sobre todo- debe ocuparse de la parte emocional y espiritual del ser humano. Que el territorio turolense es privilegiado en este sentido. Que el crecimiento basado en la aplicación de tecnología impacta sobre el territorio y cercena sus valores más intangibles.

Cómo compaginar una economía con la vitalidad necesaria para que la sociedad funcione y haya unas ciertas expectativas de futuro, con la conservación y restauración del patrimonio natural es un reto para el que no tengo respuesta ni estoy capacitado. Pero sí tengo derecho a pedir que las autoridades se apliquen a esa tarea. Entre otras cosas porque lo manda la Constitución del 78 y las directivas europeas.



JMNicolau, noviembre 2008

lunes, 17 de noviembre de 2008

UN HOMBRE AFORTUNADO


En 1967 John Berger y el fotógrafo Jean Mohr acompañaron a John Sassall, un médico inglés que ejercía su profesión en una comunidad rural. La obra narra varias historias del trabajo de Sassall con sus pacientes, a la vez que revela pensamientos sobre su profesión y su vida para acercarnos gradualmente al hombre. Las fotografías de Jean Mohr marcan rasgos indispensables de la historia y dialogan con un texto lleno de reflexiones del propio Berger y otras procedentes del mundo literario y filosófico: de Conrad a Gramsci, de Piaget a Sartre.

Algunos fragmentos de este ensayo de  John Berger:


"Los paisajes pueden ser engañosos.
A veces da la impresión de que no fueran el escenario en el que transcurre la vida de sus pobladores, sino un telón del cual tienen lugar sus afanes, sus logros y los accidentes que sufren.
Para quienes están detrás del telón, junto a los pobladores, los referentes del paisaje ya no son sólo geográficos, sino también biográficos y personales."


Se suele creer que el sentido común es práctico. Pero sólo es práctico a corto plazo. El sentido común te dice que es una locura morder la mano que te alimenta. Pero sólo es una locura hasta el momento en que te das cuenta de que podrías estar mucho mejor alimentado. A largo plazo, el sentido común es pasivo, porque está basado en la aceptación de una visión periclitada de lo posible. La masa del sentido común se acumula muy despacio. Todas sus proposiciones tienen que ser demostradas muchas veces antes de ser incuestionables, es decir, tradicionales. Y cuando devienen tradicionales adquieren la misteriosa autoridad de los oráculos. De ahí el fuerte elemento de superstición siempre presente en el sentido común practico.
El sentido común constituye la ideología doméstica de aquellos a quienes se ha privado de unas enseñanzas fundamentales, de aquellos a quienes se ha matenido en la ignorancia.


domingo, 26 de octubre de 2008

JORNADA DE DESARROLLO RURAL


Organizada por:
COLECTIVO SOLLAVIENTOS

a celebrar el díá 15 de noviembre de 2008 en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cedrillas (Teruel)

16h 30’ Mesa redonda y coloquio sobre:
“Desarrollo local sostenible en el medio rural”

Javier Esparcia Pérez. Catedrático de Análisis Geográfico Regional.
(Universidad de Valencia)

“El marco comunitario del desarrollo local y la nueva ley del Desarrollo Sostenible del Medio Rural”


Pascual Rubio Terrado. Profesor Titular de Universidad de Análisis Geográfico Regional (Universidad de Zaragoza, Campus de Teruel)
“Reestructuración y sostenibilidad en el mundo rural: Claves para interpretar las nuevas dinámicas territoriales en Aragón y Teruel”


José Luis López Sáez . Alcalde de Cedrillas
“Modelo de desarrollo local en el caso de Cedrillas”



18h30’ Descanso

19h 00' Conclusiones finales
Se contará con representantes de diferentes plataformas o asociaciones vinculadas con la defensa del medio ambiente y el desarrollo de la provincia de Teruel.

entrada libre

jueves, 23 de octubre de 2008

COMUNICADO SOBRE EL PROYECTO DE NEOELECTRA




COMUNICADO SOBRE EL PROYECTO DE NEOELECTRA
Y LA SITUACIÓN CIUDADANA EN ALIAGA


Los hechos acaecidos en los últimos meses en relación con la central térmica de gas que la empresa Neoelectra posee en Aliaga contienen aspectos que son sin duda de lamentar. Ante todo, si se produjese el cierre definitivo de la planta, sería lamentable la pérdida de los once puestos de trabajo. También lo es la falta de capacidad mostrada por la empresa para solventar sus deficiencias en materia de impacto medioambiental y sostenibilidad, tras varios años de funcionamiento irregular. También, la serie de contradicciones en que ha incurrido la Administración, recta en la aplicación de algunas de las normas, pero peligrosamente permisiva hacia las condiciones iniciales de instalación de la empresa y generosa en sus subvenciones. Negativo es el clima de crispación al que se ha llegado en el pueblo, alentado por consignas de descalificación y declaraciones de culpabilidad hacia personas que habían manifestado posturas críticas con la trayectoria de Cinca Verde y Neoelectra; consignas y declaraciones que se emitieron públicamente por la Plataforma Salvemos Aliaga desde la redacción misma de su manifiesto. Difícil de comprender nos parece la poco prudente actitud de algunos cargos públicos, implicados de manera directa en manifestaciones y proclamas que en algún momento daban la impresión de exhortar al incumplimiento de la normativa legal. Lamentable, finalmente, la injusta imagen que creemos está proyectando Aliaga a resultas de todo este episodio.

Los que firmamos este escrito somos personas y entidades que trabajamos por Aliaga y por Teruel, o apoyamos iniciativas en su beneficio. Lo hacemos por amor a nuestra tierra, por respeto a su paisaje y a sus gentes, a su historia y sus tradiciones, y por convicciones que tienen que ver con su futuro. Algunos de nosotros hemos estudiado y divulgado su patrimonio natural y cultural; hemos promovido y gestionado proyectos que buscan potenciar ese patrimonio como un recurso para su desarrollo; hemos contribuido a que la imagen de Aliaga, una imagen positiva y con marca de prestigio, haya comenzado a abrirse camino como reclamo turístico y ocupe ya puestos destacados en ámbitos científicos, culturales y medios de comunicación. El Parque Geológico de Aliaga fue el primero creado en España, cuando la figura de ‘geoparque’ empezaba apenas a tomar forma en Europa. Nuestro Parque Geológico fue el pivote en torno al cual se constituyó el geoparque del Parque Cultural del Maestrazgo, miembro fundador de la Red Europea de Geoparques, que en la actualidad reúne más de treinta territorios de interés geológico en diez países de nuestro continente. Decenas de congresos y reuniones científicas, centenares de actividades didácticas y miles de visitas de turistas en los últimos años han tenido por objeto el estudio y disfrute de nuestro rico patrimonio geológico. Toda esta actividad ha contribuido a impulsar algunas infraestructuras hosteleras, a crear riqueza y a elevar la autoestima de Aliaga como pueblo.

Sentimos que lo acontecido en los últimos meses malogra en alguna medida esa trayectoria y esos esfuerzos. Los que suscribimos creemos en un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible para Aliaga y para todo Teruel, en el que el patrimonio natural y cultural sea valorado como uno de sus activos principales, y no se diluya como elemento decorativo de un territorio-erial que podemos vender a cualquier postor. Creemos que, a pesar de lo extenso y despoblado de nuestra tierra, no todo cabe en ella. No caben proyectos que se asienten en nuestro medio natural y humano sin un mínimo de respeto por él y por el ordenamiento legal que lo protege. Sí caben proyectos que se nutran de nuestros verdaderos recursos autóctonos, que los manejen de forma sostenible, que sean coherentes con nuestros modos de vida, con nuestra forma de valorar el patrimonio y de relacionarnos con el paisaje. Sí caben proyectos que nos aporten riqueza material, nos desarrollen como pueblo, nos hagan crecer como personas y nos unan y vertebren como colectividad.

Es probable que también nosotros tengamos alguna responsabilidad en la actual situación. Quizá no hemos sabido transmitir el mensaje hacia dentro. Confiamos aún en que la tendencia pueda cambiar, en que el Ayuntamiento de Aliaga, la Plataforma Salvemos Aliaga y todos juntos reflexionemos, y creemos que la reunión mantenida hace unos días entre todos nosotros es sin duda un buen comienzo. Es necesario que reclamemos lo que creemos justo sin atacar a nadie, sin dividir a nadie, sin menospreciar la aportación de nadie, sin recrearnos en el victimismo, sin reclamar soluciones al margen de las leyes. Confiamos en que entre todos pueda encontrarse un salida a esta situación, y apelamos a la responsabilidad de los poderes públicos locales, comarcales, provinciales y de Aragón para que asuman el liderazgo que les corresponde en la búsqueda de la misma.

Responsables del Parque Geológico de Aliaga (J. Escorihuela, J.L. Simón)
Colectivo Sollavientos (J. Abril, V. Guíu, A. Hernández, J. Herrero, M.I. Herrero, J.R. Insa, A. Marco, M. Moya, J.M. Nicolau, J. Oquendo, J. Paricio, A.J. Pérez, L. Pérez, M.C. Rubio, J.R. Sanchís, P. Shelly, G. Tena)
L. Alcalá (Fundación Conjunto Paleontológico deTeruel)
Profesores del Dpto. de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza (L. Arlegui, M. Aurell, P. Lafuente, C.L. Liesa, G. Meléndez, A. Pocoví, J.A. Sánchez, A.R. Soria)
Ecologistas en Acción
SEO-Birdlife
APUDEPA-Acción Pública para la Defensa del Patrimonio de Aragón
Asociación para el Desarrollo de Montoro
Asociación Dinosaurio de Galve
Grupo de Naturalistas del Jiloca
Profesores del Dpto. de Ciencias Naturales del IES Valle del Jiloca, Calamocha (Ch. de Jaime, R. Pérez, A. Pérez)
L.M. Torrijo

CARTA DE AURORA NAVARRO CERRA

Transcribimos la Carta al Director, publicado en el Diario de Teruel de hoy 23 de octubre de 2008, y la contestación inmediata que desde el Colectivo Sollavientos queremos hacerle llegar.

Riámonos de nuestra propia desgracia
He tardado un tiempo en darme cuenta de que todo cuanto han escrito distintas personas y colectivos, lejos de ir en contra nuestra son los que velan por nuestro futuro y bienestar. A veces me he enfadado mucho, pero creo que hice mal. Todos abogan por no estropear el medio ambiente y conservar unos cuantos animales (que yo, nisiquiera sabía que existian), en pro de nuestra salud.
¿Cómo no nos habíamos dado cuenta de que la piscifactoría era un peligro y un atentado contra nosotros? Gracias a estas personas, y antes de que sea demasiado tarde, "he comprobado" que tienen razon. Ahora ya estoy tranquila, porque gracias a estas personas y colectivos se va a cerrar, y con ello se acabó el peligro y la intranquilidad de tantos como han estado preocupados porque siguiera adelante.
A los políticos les doy las gracias porque no merece la pena conservar unos puestos de trabajo en un pueblo. Total son once y alguno más que se hubiera creado con el aprovechamiento del CO2. (Eso qué es comparado con los que se van a crean en ese grandioso proyecto de casinos y cosas por el estilo que se van a hacer).
Por otro lado, tampoco importa que se cierre la tienda que con tanta ilusion hemos acogido, al fin y al cabo como quedaremos unos pocos abuelos, con los cangrejos y algún pez que otro podremos sobrevivir.
La gasolinera, ¡qué más da! El que tiene coche puede ir a echar gasolina a otro sitio, y el que no, pues no la necesita.
El estanco, ¡qué disparate! El tabaco mata ¿Cómo se te ocurre Juan Carlos cometer semejante atentado contra la salud de la gente de este pueblo?
Centro de Salud y Farmacia, ¡qué mas da! Si los abuelos no necesitamos de dichos establecimientos.
Registro y Notaria, ¡qué más da! Lo tenemos todo arreglado y si no, alguien nos llevara a los ancianos donde lo haya.
¡Qué decir del Parque Geologico! Una maravilla que Dios y la naturaleza nos ha regalado. ¡Por favor!, eso sí que no quiero que se lo lleven, dejemos que vengan a visitarlo con orden y pidiendo cita, ya que es tal la afluencia de gente que podrían encontrarse con no poder verlo el día que deseen.
Bueno, se salva el restaurante y quizás un bar, porque igual que viene alguien de vez en cuando a respirar aire puro pueden entrar a comer o tomarse un café. Por lo demás, poca cosa hay, albañiles, carpinteros, fontanero... ¡Qué más da, son unos pocos!
Y nada más, agradecer de nuevo "a nuestros salvadores" sus desvelos, pero no sin antes recordarles que "hay amores que matan".

Aurora J. Navarro Cerra. Aliaga


Contestación del Colectivo Sollavientos
a Aurora Navarro Cerra

Hola, Aurora.
Desde que hacía redacciones en el colegio, la metáfora y la ironía no son lo mío. No entiendo muy bien lo que quieres decir en tu carta que hoy publica el Diario de Teruel:
- “Gracias a estas personas y colectivos se va a cerrar la piscifactoría (supongo que te refieres a la central eléctrica)”: ¿significa que unos “particulares” somos los causantes de que se cierre?
- “Tampoco importa que se cierre la tienda”: ¿significa que se va a cerrar también la tienda y que nosotros somos los causantes?
- ¿Quieres decir que se van a cerrar también la gasolinera, el estanco, la Notaría, el Registro de la Propiedad, el Centro de Salud y la Farmacia y va a ser por nuestra culpa?
- ¿Quieres decir que, agazapados detrás del Parque Geológico, amenazamos de paso a los albañiles, carpinteros y fontaneros?
- ¿Quieres decir todo eso? Es que no lo entiendo muy bien.

Colectivo Sollavientos

miércoles, 22 de octubre de 2008

AGUILAR DE ALFAMBRA MANTIENE SU OPOSICION A LA MINA DE ARCILLA "SARA"





En las últimas semanas WBB ha movido ficha en el asunto de la mina de Aguilar, y tenemos que volveros a pedir que nos prestéis atención.
La empresa ha decidido llevar a los tribunales al Ayuntamiento con el fin de no someter su proyecto a la preceptiva Evaluación de Impacto Ambiental. Por ello hemos organizado la campaña de sensibilización «WBB: la ley está para cumplirla, no para intimidar», cuyo objetivo es lograr que WBB-España retire su recurso y cumpla con lo fijado en la Ley de Protección Ambiental de Aragón. Consiste en la comunicación directa y lo más masiva posible mediante correo electrónico y postal con WBB-España, WBB-Minerals (Reino Unido) y SCR Sibelco (Bélgica), y en la difusión lo más amplia posible del conflicto en medios de comunicación y plataformas ciudadanas españolas y extranjeras.
Hemos organizado deprisa y corriendo un nuevo blog -al que podéis entrar a través del enlace- para secundar esta campaña. En él, o bien podéis enviar correos electrónicos a la empresa, o descargaros el texto para imprimirlo y mandarlo por correo postal. También hemos elaborado un texto explicativo (que podrás leer más abajo), con la intención de que logre igualmente la mayor difusión posible.
Os pedimos, por favor, que reenviéis a vuestros conocidos este mensaje, muchas gracias.
www.aguilarnatural.com
contacto@aguilarnatural.com

“WBB: LA LEY ESTÁ PARA CUMPLIRLA, NO PARA INTIMIDAR”

En agosto de 2007 la multinacional minera WBB-España presentó ante el Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra (Teruel) un proyecto para la creación de una mina a cielo abierto de arcillas. La iniciativa no solo contó con la oposición frontal por parte del pueblo debido a sus características y a los perjuicios que causaría a la población, sino que además el Ayuntamiento en estricto cumplimiento de la legislación no le concedió la Licencia de Actividad. El proyecto de WBB requería de una figura de planeamiento de la que carecía -en virtud de la normativa municipal- además de tener que estar sujeto a una previa Evaluación de Impacto Ambiental según señala la legislación autonómica.
Después de varias idas y venidas administrativas sin hacer ni un amago por cumplir ninguno de los dos requisitos legalmente exigidos, WBB-España ha decidido llevar a los tribunales al Ayuntamiento de Aguilar porque no quiere pasar por la Evaluación de Impacto Ambiental.
Dicho con otras palabras, WBB no quiere cumplir la ley. Eso sí, para lograrlo va a recurrir a todo su potencial y a artimañas legalistas apelando a la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa por si surge efecto e impone sus intereses egoístas (y destructivos) a un pueblo de unos setenta empadronados.
Pero detallemos la correlación de fuerzas que se va a observar en este pulso. La desproporción que se manifiesta pensamos que es directamente proporcional al desafuero que quiere cometerse.
WBB-España es una filial de WBB-Minerals radicada en Reino Unido. A su vez, este grupo tiene su matriz en SCR Sibelco, de Bélgica. Según datos de sus propias web nos encontramos ante uno de los mayores proveedores mundiales de minerales para la industria cerámica. Al tiempo, para este caso, han contratado al bufete de abogados más importante de España, Garrigues, con una facturación en 2007 de más de 255 millones de Euros. Asimismo, el abogado asociado de Garrigues que va a llevar el caso es experto en obtención de concesiones mineras, recursos en vía administrativa y, la guinda, expropiaciones forzosas.
Frente a esto, el Ayuntamiento de Aguilar cuenta con unos recursos propios anuales de unos 30.000 Euros y la Plataforma Aguilar Natural, surgida al calor de la oposición al proyecto de WBB, cuenta con fondos por valor de 2.440 Euros (el resultado de multiplicar 20 Euros por sus 122 miembros). Juzguen por ustedes mismos qué diferente potencia va a ponerse en juego para no cumplir un requisito legal, por una parte, y para tratar de que se cumpla, por otra.
Conscientes de la amenaza y la seriedad del embate que sufre nuestro pueblo, la Plataforma Aguilar Natural ha decidido recurrir, a la que tal vez sea nuestra única y mejor herramienta, : ampararnos en la opinión pública y organizar una campaña de sensibilización internacional para tratar que WBB retire el recurso que injustamente ha puesto en marcha. De este modo, les rogamos que visiten nuestro blog www.aguilarnatural.com y consignen alguno de los formularios y correos destinados a WBB-España, WBB-Minerals y SCR Sibelco para que, por favor, se avengan a lo establecido por la ley.

PLATAFORMA AGUILAR NATURAL

martes, 21 de octubre de 2008

COMUNICADO CONJUNTO DE LOS ALEGANTES A LA PLANTA DE NEOELECTRA EN ALIAGA, COLECTIVO SOLLAVIENTOS, AYUNTAMIENTO Y PLATAFORMA SALVEMOS ALIAGA


Se ha celebrado en el Ayuntamiento de Aliaga una reunión entre representantes del Colectivo Sollavientos, Ecologistas en Acción, el coordinador científico del Parque Geológico de Aliaga, miembros de la Plataforma Salvemos Aliaga y del Ayuntamiento de esta localidad, que ha permitido un intercambio de opiniones sobre la crítica situación en la que se encuentra la planta de NeoElectra y sobre el deterioro del ambiente de convivencia en esta localidad turolense. Todos ellos, así como otras entidades y personas que en su momento presentaron alegaciones a la Autorización Ambiental Integrada de la central (Asociación para el Desarrollo de Montoro, profesores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza), han considerado oportuno aclarar los siguientes puntos:

1º) Las personas y entidades que presentaron las alegaciones a la Autorización Ambiental Integrada, solicitada por la empresa NeoElectra, quieren manifestar que estas alegaciones no tenían por objetivo el cierre de la planta y la pérdida de los puestos de trabajo, sino poner de relieve algunas carencias que a su modo de ver existían en el proyecto y que debían ser corregidas por la empresa para garantizar su sostenibilidad y su continuidad. En consecuencia, lamentarían que el desenlace final fuese el cierre de la empresa y la pérdida de los puestos de trabajo.

2º) El Ayuntamiento de Aliaga y la Plataforma Salvemos Aliaga declaran que en ningún momento se ha querido hacer responsables ante la opinión pública a las personas que en su momento presentaron dichas alegaciones de la denegación de la autorización y de las posibles consecuencias para el futuro de la planta.

Por último, todos los reunidos manifiestan su firme deseo de que se recupere el clima de paz y armonía social que siempre ha reinado en el pueblo.

lunes, 20 de octubre de 2008

COMUNICADO DE LOS RESPONSABLES DEL PARQUE GEOLÓGICO DE ALIAGA Y DEL COLECTIVO SOLLAVIENTOS

El pasado día 9 de octubre aparecieron en uno de los puntos más frecuentados del Parque Geológico de Aliaga una serie de graffitis obscenos e insultantes dirigidos contra los que suscribimos: la gerente del Parque Geológico, y jueza de paz de Aliaga, Julia Escorihuela (con referencias también a un familiar fallecido), el coordinador científico del Parque, José Luis Simón, y el Colectivo Sollavientos. Junto a las pintadas apareció un escrito de los difundidos por la Plataforma Salvemos Aliaga a favor de la central térmica de Neoelectra, si bien la Plataforma negó cualquier vinculación con lo ocurrido mediante un comunicado difundido a la prensa al día siguiente.

Agradecemos sinceramente la condena de los hechos por parte de la Plataforma Salvemos Aliaga y del Ayuntamiento de la localidad, y su apoyo expreso a Julia Escorihuela, principal afectada en este desagradable episodio. Desconocemos quiénes son los autores materiales de este acto de vandalismo e intimidación, que la policía judicial está ya investigando. No obstante, sean quienes sean los autores materiales, y aunque aceptamos que la Plataforma no tenga relación alguna con ellos, no podemos evitar verlos en el contexto que arrastramos desde hace unos meses. Nos referimos a la serie de descalificaciones públicas y declaraciones de culpabilidad de las que han sido objeto las personas que en su momento presentaron alegaciones y sugerencias al proyecto elaborado por Neoelectra para la obtención de la Autorización Ambiental Integrada del INAGA. Entendemos que a ellas se refiere el manifiesto de la Plataforma Salvemos Aliaga cuando afirma que el proyecto de esta empresa “puede perderse por la oposición de unos pocos particulares externos a nuestra realidad”. Nos parece injusto que se señale de esa forma a ciudadanos cuyo “delito” ha consistido en expresar libre y pacíficamente, siguiendo cauces de participación establecidos por la ley, y con razones a nuestro entender bien fundadas, opiniones críticas al proyecto sometido por la empresa. Alegaciones y opiniones que, por otra parte, no incluían ninguna petición de cierre de la misma, y que sinceramente dudamos que sean conocidas en detalle por las personas de la Plataforma que han vertido reiteradamente críticas contra sus autores.

Algunos de los que hemos sido objeto de los insultos ni siquiera nos encontramos concernidos por la situación expuesta, puesto que no firmamos en su momento alegación alguna. No acertamos a comprender cuál es la razón objetiva que ha podido mover a alguien a consumar semejante necedad, como tampoco la que induce a otros a lanzar de una forma indiscriminada e irreflexiva consignas que, dirigidas en principio a aquéllos que hemos sido colocados sin buscarlo en alguna suerte de “bando enemigo”, acaban revolviéndose contra todos: contra el pueblo de Aliaga, contra su convivencia interna, contra su imagen exterior. Los autores de los actos vandálicos y la Plataforma Salvemos Aliaga deberían tener presente que la paralización de la actividad de Neoelectra ha sido una decisión de las administraciones públicas, no del Colectivo Sollavientos ni de las personas insultadas. Las administraciones han actuado en virtud de la obligación que tienen de velar por que los proyectos empresariales respeten la normativa vigente. Por ello, la única responsable de la paralización de la planta es la propia Neoelectra que no ha sido capaz de desarrollar en Aliaga un proyecto empresarial ajustado a la normativa legal.

Creemos y lamentamos sinceramente que la Plataforma Salvemos Aliaga, y en alguna medida también el Ayuntamiento, hayan estado malgastando energías en peleas contra enemigos imaginarios. Los que firmamos este escrito no somos personas ajenas a la realidad de Aliaga; conocemos el pueblo, su gente y su entorno; lo queremos y hemos trabajado en su beneficio desde distintos frentes. Quizá lo queremos de manera distinta a como lo quieren otras personas, quizá creemos en otro modelo de desarrollo y no nos atrevemos a calificar como “sostenible” la trayectoria seguida estos años por Cinca Verde-Courant Energies-Neoelectra. Pero nadie puede negarnos el derecho a quererlo, y nadie entre su gente tiene el derecho a considerarnos enemigos.

En Aliaga, a 18 de octubre de 2008.


Julia Escorihuela, gerente del Parque Geológico de Aliaga
José Luis Simón, coordinador científico del Parque Geológico de Aliaga
Juan Paricio, geólogo, en representación del Colectivo Sollavientos

jueves, 16 de octubre de 2008

CARTA ABIERTA A HÉCTOR

Héctor es un joven de 21 años que vive en Aliaga y defiende el proyecto de Neoelectra. El 6 de octubre se dirige al correo electrónico del blog del Colectivo Sollavientos. En su escrito plantea el eterno dilema de “puestos de trabajo frente a deterioro del patrimonio natural”. Su argumentación es que a nadie le importa más Aliaga que a los que viven allí, y que los visitantes foráneos se limitan a decir “oh, qué bonito” y luego “se ponen en contra de la única y última oportunidad que tiene Aliaga de seguir adelante”. Al final de su escrito plantea una cuestión y pide respuesta: “La central esta construida, tiene un gasoducto a 200 metros, en sus proyectos está la recogida del CO2 para utilizarlo en diferentes productos. ¿Repito, qué problema hay con su funcionamiento? ¿en qué cambiará para ustedes si se produce el cierre definitivo?”. Esta carta abierta es un intento de dar contestación a sus preguntas y a su planteamiento del problema.

Mira Héctor. Imagina que se presentan algunas empresas en Aliaga y plantean varios proyectos. Uno de ellos consiste en colocar aereogeneradores en la montaña de la Olla, enfrente del pueblo (cuatro empleos fijos al finalizar el proyecto); otro consiste en extraer una veta de oro que se ha encontrado en La Porra y zonas de alrededor (20 puestos de trabajo); un tercero consiste en ubicar una piscifactoría en los alrededores de la Ermita de la Virgen de la Zarza, salvando eso sí el monumento (13 empleos), y un cuarto proyecto consiste en desmantelar toda la montaña del castillo, incluido éste, hasta los mismos límites de la villa (7 empleos).
Yo puedo pensar que todos los proyectos son descabellados, pues afectan negativamente al paisaje, al patrimonio natural, al patrimonio cultural y al patrimonio histórico, respectivamente. Tú, pongamos por ejemplo, puedes estar de acuerdo con el primero, porque te da igual el paisaje, puedes dudar pero aprobar el segundo (a la porra con La Porra), pero puedes quizá ver descabellados el tercero y cuarto. Pero una tercera persona puede ver bien todos los proyectos, porque todos suponen poco o mucho una ganancia de puestos de trabajo para Aliaga… Pues bien, las tres posturas son igualmente legítimas. Cada uno puede elegir libremente entre ser el camionero que desentierra y transporta la “tierra madre” de su pueblo a las fábricas de cerámica de Castellón, o pensar, como Caballo Loco, el gran jefe sioux, que “uno no vende la tierra por la que camina su pueblo”.
Entonces ¿quién pone los límites entre lo que se puede hacer y lo que no es aceptable? Si yo opino A, tú opinas B y él opina C ¿Quién decide en qué punto un proyecto deja de ser razonable y pasa a ser pernicioso? Pues es bien sencillo: las leyes y la Administración. Ese es el problema del proyecto de Neoelectra. Esta empresa, que empezó diciendo que quería vender truchas y acaba queriendo vender electricidad, ha presentado un proyecto que no resulta razonable para las leyes y la Administración actuales. El problema de Neoelectra, y de los que defienden su proyecto, no es la opinión de algunos miembros del Colectivo Sollavientos, ni siquiera las alegaciones de los grupos que llegaron a presentarlas. El problema de Neoelectra es que ha seguido la política de los hechos consumados, ha ejecutado obras sin permisos, y al final no ha resultado de fiar para la Administración.
Y ante la pregunta de qué cambiará si se produce el cierre (cuando el daño ya está hecho, se entiende) sólo quiero decir una cosa: hace falta más entereza para aceptar que se pierda algo que ha costado su buen dinero al contribuyente que para admitir que se salga con la suya alguien de quien pensamos que nos ha tomado el pelo.

Colectivo Sollavientos

lunes, 22 de septiembre de 2008

ALIAGA Y LA TÉRMICA DE CINCA VERDE



La empresa Cinca Verde, S.L.U., filial de Neoelectra, tiene en Aliaga una central térmica que produce electricidad quemando gas natural. Este proyecto lleva varios años siendo objeto de una fuerte polémica, cuyo capítulo más reciente ha sido la denegación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) por parte del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, INAGA. Algunos miembros del Colectivo Sollavientos han intervenido en el proceso de alegaciones, a título individual o como miembros de otras asociaciones, movidos por el interés de nuestro grupo en la conservación del patrimonio natural de la zona y en su desarrollo racional, y por ello han sido objeto de severas críticas por parte de personas favorables a la empresa. Con este artículo pretendo resumir y aclarar la situación para los que no la conozcan. Un borrador del artículo ha sido enviado al INAGA y al Ayuntamiento de Aliaga, que no han contestado; a Cinca Verde, que ha declinado con amabilidad hacer comentarios, y a los alegantes al proyecto, que han hecho algunas observaciones.

La central se encuentra en la orilla derecha del río Guadalope, unos 8 km aguas abajo de Aliaga, en un barranco al lado del paraje de Boca Infierno, a 935 m de altitud y en las coordenadas 30T 700610E 4507247N. Las instalaciones ocupan unas cuatro hectáreas, de las cuales una décima parte corresponde al edificio de la central, de una altura equivalente a dos plantas, y el resto se dedica a piscinas para peces, almacén al aire libre y usos diversos. En la página www.sigpac.mapa.es se pueden ver una fotografía aérea reciente del lugar y un mapa topográfico, mientras que Google Earth permite navegar viendo el relieve del paraje desde varios ángulos y alturas. La industria da trabajo directo a diez personas e indirecto, según parece, a otras cinco. Ha recibido subvenciones públicas y fue la razón principal de la construcción del ramal del gasoducto a Aliaga.

Salvo error, los hechos han ocurrido del modo que sigue:

• 16.02.1996. La empresa Truchas del Cinca, S.A. pide una subvención al Ministerio de Industria y Energía para la planta de Aliaga, pretendiendo instalarla en principio donde la antigua central térmica. Se le conceden 453 millones de pesetas.

• 01.10.1996. La empresa Salmónidos y Derivados, S.L., sucesora de la anterior, obtiene autorización para instalar una planta de cogeneración de 22 MW de potencia, del mismo orden que un parque de aerogeneradores. El proyecto pretendía crear 44 puestos de trabajo con una central térmica, una planta de transformados de productos piscícolas y una piscifactoría de perca y trucha, que aprovecharía el agua caliente producida por la central (de ahí el nombre de “cogeneración”, referido al aprovechamiento conjunto de electricidad y calor).

• 11.01.1999. Cambia la titularidad a Cinca Verde, S.L., empresa que también se ha llamado Courant Energies Aliaga, S.L.U y Neoelectra Aliaga, S.L.U. Dicha sociedad pertenece a la compañía francesa Neoelectra, que tiene numerosas plantas en el país vecino y cinco en España (ver www.neoelectra.eu).

• 17.05.1999. La empresa pide autorización al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón para instalar la piscifactoría, con una producción prevista de 380.000 kg de trucha y perca al año. Se situaría en el emplazamiento finalmente elegido de la masía Estrecho Bajo.

• 14.06.1999. La Dirección General de Industria y Comercio autoriza la planta de cogeneración.

• 16.03.2000. Se somete a información pública la solicitud de concesión de un caudal de 930 litros/segundo. Presentan alegaciones el Ayuntamiento de Villarluengo y varias organizaciones.

• 18.03.2000. La recién creada Plataforma para la Defensa del Guadalope, formada por diversas asociaciones, ayuntamientos y particulares, realiza una marcha hasta el paraje donde se han iniciado las obras. Representantes del Ayto. de Aliaga y personas a favor de la industria se presentan en el acto, que debe ser suspendido.

• 29.05.2000. Se autoriza una pequeña ampliación de la potencia de la central, hasta 25 MW.

• 14.06.2000. El SEPRONA denuncia a la empresa por la tala sin permiso de más de cien chopos y pinos, producida con las primeras obras de limpieza y explanación del terreno. El Servicio Provincial de Medio Ambiente tiene tres expedientes sancionadores abiertos por similares causas y la Confederación Hidrográfica del Ebro (C.H.E.) inicia otros dos.

• 20.08.2000. Manifestación de unas 400 personas en Aliaga a favor de la planta.

• Octubre de 2000. La Comisión Provincial de Ordenación del Territorio aprueba la concesión de licencia urbanística, condicionada a los permisos de Medio Ambiente y de la C.H.E. Es una autorización singular atendiendo al interés público y social, a pesar de estar en suelo no urbanizable especial.

• 20.02.2001. El diputado autonómico Sr. Lacasa pide explicaciones al Gobierno de Aragón sobre las afecciones ambientales del proyecto.

• 01.03.2001. La empresa renuncia a la subvención primera de 453 millones de pesetas.

• 28.05.2001. Orden del Departamento de Medio Ambiente por la que se autoriza la piscifactoría con treinta condiciones, que venían a suplir la declaración de impacto ambiental que en su momento no fue requerida. Destacan: no se permite tomar agua del río cuando el caudal sea menor de 300 l/s y siempre respetando un caudal ecológico del 25%; no se permite calentar el agua del Guadalope más de 1,5 grados (lo cual anula en la práctica el beneficio de la cogeneración); las obras estarán terminadas el 30.06.2003 y se recuerda que la autorización para la toma de aguas debe darla la C.H.E.

• 13.06.2001. El Ayto. de Aliaga otorga la licencia de Actividad y de Obras.

• 27.07.2001. Boletín de las Cortes Generales. En respuesta al diputado Sr. Labordeta el gobierno indica que Cinca Verde ha solicitado varias subvenciones que están pendientes de resolución.

• Septiembre de 2002. La planta comienza a vender su electricidad. También se han construido una piscifactoría, que no llegará a funcionar, y un azud en el Guadalope para la captación de caudal, éste último sin autorización. El gas natural se trae con camiones.

• 04 y 18.07.2003. La empresa rebaja la solicitud de agua de 930 a 300 l/s, pidiendo dedicarse ahora a la cría de esturión y trabajar en circuito cerrado.

• 23.09.2003. La C.H.E. deniega el uso del caudal de 930 l/s pedido en un principio, porque el río Guadalope no dispone de él. Se recuerda que la central tampoco tiene autorización para verter aguas al río y se ordena la demolición del azud, que a fecha de hoy sigue construido.

• 13.11.2003. El Departamento de Medio Ambiente suspende de forma temporal su autorización para la central térmica, hasta que se resuelva la concesión de uso de aguas del rio.

• 17.11.2003. El BOE publica la aprobación de una subvención de 525.000 euros para el proyecto. No he podido llegar a saber la cifra total de subvenciones recibidas por la empresa.

• 08.07.2004. El Director Gral. de Energía y Minas autoriza a la térmica a funcionar pero sólo con agua en circuito cerrado y durante seis meses, advirtiendo que serán sometidos a inspección.

• 07.12.2004. El Gobierno de Aragón autoriza la construcción del ramal a Boca Infierno del gasoducto de las Cuencas Mineras, del cual pensaba suministrarse Cinca Verde. El gasoducto se construye, pero no llega a la central térmica por no disponer de permiso para cruzar el río Guadalope; se queda a una distancia de 150 m.

• 13.07.2006. Se produce una fuga de gas y vapor de agua en el recinto de la industria por el fallo de una válvula, por lo que se movilizan los medios de emergencias oportunos.

• 26.07.2006. La diputada Yolanda Echeverría pregunta al Gobierno de Aragón por la planta de cogeneración y el abastecimiento a la piscifactoría. La respuesta del consejero de Industria finaliza indicando que la empresa no es viable económicamente y que Cinca Verde está estudiando el cierre y su sustitución por otra actividad.

• 17.09.2006. Entra en vigor la Ley 7/2006 de Protección Ambiental de Aragón, que obliga a la planta a obtener la Autorización Ambiental Integrada.

• 29.12.2006. La empresa presenta un nuevo proyecto al INAGA para obtener la AAI. La piscifactoría y la planta de transformados ya no se contemplan y ahora se pide autorización para la central térmica existente. El proyecto se somete a consultas e información pública.

• 05.03.2007. El INAGA somete a Evaluación de Impacto Ambiental un nuevo proyecto de instalación de una planta aneja de recuperación del gas CO2 procedente de la combustión del gas natural, para venderlo para uso alimentario (refrescos, cava y cervezas). Se prevén otros dos puestos de trabajo directos más cinco indirectos. La planta sería proyectada por Carboneco Aliaga, S.L., empresa filial de Neoelectra especializada en recuperación de gas carbónico.

• 2007. Presentan alegaciones a la AAI un grupo de profesores e investigadores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, la Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita, Comisiones Obreras y Ecologistas en Acción. Sus aspectos más relevantes son:

o La ubicación es inadecuada por estar en un entorno designado como Lugar de Interés Comunitario (LIC) “Muelas y estrechos del río Guadalope” y Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) “Río Guadalope-Maestrazgo”. Asimismo se encuentra dentro del Plan de recuperación del quebrantahuesos y del Plan de recuperación del cangrejo de río común, y figura en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Aragón y en el ámbito del Parque Geológico de Aliaga.
o Se desconoce por qué no se sometió el proyecto inicial a Evaluación de Impacto Ambiental al ubicarse en suelo no urbanizable especial.
o La instalación genera un impacto ambiental elevado tanto visual como acústico. El impacto paisajístico sobre el LIC es severo, modificando un lugar de gran valor natural con nula integración en el entorno.
o La autorización especial de la Comisión Provincial de Urbanismo ya no tiene sentido, pues los puestos de trabajo ofertados se reducen de 44 a 10 al desaparecer del nuevo proyecto la piscifactoría y la planta de transformados.
o Sin piscifactoría, la central ya no es de cogeneración, origen de beneficios especiales, sino una simple central térmica.
o El gas se trae en camiones desde un lugar lejano, lo cual genera un coste añadido y contaminación, además de carecer de sentido traer de tan lejos un gas para quemarlo y volver a exportar a gran distancia la electricidad producida. (Nota mía: el gas natural es una parte del que se trae licuado desde Egipto al Puerto de Sagunto y de ahí se lleva en camiones a Aliaga, en el último tramo por una carretera estrecha y con curvas que pasa por dentro del pueblo). También se emplean camiones para el abastecimiento de agua y la retirada de residuos, además de los que transportarían el CO2 si finalmente se construyera la planta de recuperación.

Hay que resaltar que las alegaciones no solicitaban el cierre de la industria ya existente, sino la toma de medidas para preservar el medio ambiente y respeto a la legislación.

• 28.06.2007. Se recibe informe favorable de la Dir. Gral.de Calidad Ambiental en cuanto a la no contaminación de suelos por el nuevo proyecto.

• 10.09.2007. El Ayto. de Aliaga emite informe favorable al nuevo proyecto.

• 28.09.2007. La C.H.E. deniega el permiso para verter aguas al rio Guadalope. La empresa tampoco obtiene autorización para tomar aguas del río.

• 08.10.2007. Los técnicos de la Dir. Gral. de Energía y Minas en Teruel inspeccionan las instalaciones, previo aviso por escrito, y comprueban que la piscifactoría no funciona y que tampoco se respeta el régimen de funcionamiento en circuito cerrado.

• 07.11.2007. La empresa presenta alegaciones al INAGA aduciendo que:

o Ha solicitado una nueva concesión de aguas de 20 l/s.
o Mientras tanto se abastece con camiones cisterna y las aguas residuales las lleva también en camiones a un lugar de vertido autorizado.
o Estos movimientos le suponen un gasto notable.

• 10.02.2008. Vuelca cerca de Aliaga un camión de suministro de gas licuado a la planta. No hay daños.

• 22.02.2008. La C.H.E., vistas las alegaciones de Cinca Verde, vuelve a denegar el permiso para tomar o verter aguas al río Guadalope.

• 11.03.2008. La Dir. Gral. de Energía y Minas, después de un proceso de consultas y alegaciones, revoca la condición de instalación de producción de electricidad acogida al régimen especial. Esta condición, derivada de la supuesta cogeneración, es la que produce beneficios económicos y es la razón de la existencia de la planta de Aliaga.

• 22.04.2008. Recurso de alzada de Cinca Verde contra la revocación mencionada. Alega diversos defectos jurídicos y la inviabilidad de la industria si se le retira la condición de productora en régimen especial, por lo cual debería cerrar con el consiguiente perjuicio para Aliaga. Alega también que ya ha realizado el 85% de las inversiones de la planta de CO2, a pesar de que no cuenta con autorización.

• 24.04.2008. El INAGA recibe un escrito del Ayto. de Aliaga con su oposición frontal al borrador de denegación de la Autorización Ambiental Integrada.

• 30.04.2008. El INAGA deniega la AAI a la industria, por no aplicar las mejores técnicas disponibles para prevenir la contaminación y por no utilizar la energía y el agua de manera eficiente.

• Después se han producido varios hechos en contra de la resolución del INAGA; los tres principales:

o 15.05.2008. Rueda de prensa en Zaragoza del alcalde de Aliaga y de la Plataforma Salvemos Aliaga (véanse sus argumentos en www.salvemosaliaga.org).
o 23.05.2008. Manifestación de unas 250 personas en Aliaga.
o Algunas de las personas que apoyan el proyecto vierten en la prensa acusaciones veladas de prevaricación contra el INAGA y el consejero de Medio Ambiente, sin aportar pruebas, así como insinuaciones de que varios de los alegantes al proyecto tienen intereses personales dudosos.

• Se está a la espera de la resolución de la apelación de Cinca Verde. Mientras tanto, la central eléctrica está parada. En la prensa se comenta la existencia de contactos entre el Gobierno de Aragón y Neoelectra para trasladar la planta a un lugar adecuado.

De lo expuesto cada quien puede sacar sus conclusiones. Termino el escrito con dos notas. La primera es que espero que el problema se arregle y no se pierdan los puestos de trabajo. La segunda es que el interior de la provincia de Teruel necesita proyectos industriales, sin duda, pero es necesario que estén mejor planificados y que presten más atención al entorno y a la normativa. Se pueden ver más fotografías en fiatluxhispania.blogspot.com.

JUAN PARICIO
Geólogo, Colectivo Sollavientos

jueves, 14 de agosto de 2008

ASPAS EN EL PAISAJE TUROLENSE




En 1972 se celebra en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre medio ambiente. Esta iniciativa pone de manifiesto los primeros indicios de la preocupación occidental por la conservación del entorno y germen del Primer Programa de la Comunidad Europea de acción en materia de medio ambiente (1973-1976).
En 1987 la señora Brundtlant presenta su informe “Nuestro futuro común”, y define el tan nombrado desde ese momento desarrollo sostenible como: “El desarrollo que satisface las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente, Conferencia de Río de Janeiro, celebrada en 1992, sentó las bases de conservación de la biodiversidad. Su continuación en el 2002, diez años después, durante las sesiones celebradas en Johannesburgo, concluyó en la necesidad de relacionar la conservación del medio ambiente con el modelo de desarrollo y la distribución de los recursos .
Durante este periodo de finales del siglo XX el territorio turolense ha pasado de un modelo rural, en el que apenas hacía unas décadas la leña era todavía el motor energético de esa sociedad, a entrar en la modernidad con la apuesta por las energías renovables, frente a la crisis energética y ambiental.
Al contrario que otros lugares donde la presión de la población originó cambios en la estructura del territorio, Teruel cuenta con la ventaja de haber permanecido casi en hibernación durante el periodo de la industrialización de España. Una situación privilegiada para afrontar los riesgos del nuevo mílenio; valorar criterios de bienestar social actualizados donde el medio ambiente ocupe un lugar primordial. Cuando hoy el mundo no solo se enfrenta a una crisis económica, sino al reto de superar una gran crisis de su entorno –cambio climático, contaminación de aguas y suelos, erosión, pérdida de bosques…-, con un compromiso por conservar la biodiversidad, y la reflexión de sosiego en los objetivos de crecer, este territorio ofrece la oportunidad de experimentar en nuevas formas que deben partir de hábitos de la población y del compromiso con la valoración del territorio y de una nueva forma de entender la calidad de vida.
El paisaje va a significar un papel prioritario no solo en los servicios que los ecosistemas ofrecen, también como recurso de cara al sector turístico emergente. Su conservación no solo se ciñe a la capacidad de seguir modelándolo, sino también al hecho de definir cómo lo queremos teniendo en cuenta factores importantes, que repercuten en él, como son la pérdida de ciertas actividades y la revitalización de nuevos usos.
Considerando el papel que las lomas altas de Teruel, coronadas por aerogeneradores de electricidad, van a desempeñar en el desarrollo de energía alternativas, no debemos dejar de lado que la necesidad de su uso no nos ha de alejar de nuestro compromiso de minimizar al máximo su impacto paisajístico y la barrera infranqueable que supone para la avifauna, teniendo en cuenta los datos de mortandad que afectan a especies protegidas. No olvidemos que estas tierras ya han sufrido la experiencia de lo que supuso utilizar la madera o el carbón como motor energético, y la consiguiente deforestación.
El olvido en que ha quedado muchos de los rincones de estas comarcas del sur de Aragón, no debe hacernos pensar que esta tierra esta abandonada, para potenciar sin medidas correctoras actividades con un impacto ambiental. Ya sabemos que generan ingresos económicos, y por ello deben buscarse medidas para que estos se canalicen hacía el desarrollo local con un compromiso con el medio ambiente. Tampoco deberíamos olvidar que esta forma de producción energética puede ser capaz de lograr una autogestión, con lo que se limitarían líneas de evacuación y surgirían nuevos modelos de vertebración del territorio.



Ángel Marco Barea

martes, 5 de agosto de 2008

El Patrimonio Natural y Cultural






En la ordenación del territorio la sostenibilidad juega un papel indispensable para el desarrollo del Patrimonio Natural ordenado, conforme y respetuoso con el medio ambiente.
Patrimonio es la hacienda que una persona ha heredado de sus ascendientes, según el Diccionario de la Lengua Española (1992), y también es un conjunto de bienes y riquezas que uno tiene. Por lo tanto, desde la perspectiva que aquí utilizamos, es aceptable definir el concepto Patrimonio como el conjunto de bienes y riquezas que la sociedad ha heredado de sus ascendientes.
El Patrimonio es un legado histórico, natural, cultural e inmaterial. El natural está cambiando, los paisajes que hemos heredado se están transformando. Nos gusta disfrutar de la naturaleza: ríos, árboles, campos de labor, el otoño, la recogida de hongos, etc.La escasez de personas que cultivan y cuidan esos campos y el exceso o carencia de animales en determinados lugares está cambiando todo el entorno.
La tierra no puede dar de comer a más animales de los que corresponden por hectárea; de lo contrario, la degradación del terreno y la contaminación se evidencian con mucha mas crudeza.
En las Jornadas de Investigación Científica aplicada al desarrollo Sostenible en zonas de montaña que se celebraron en Asturias, se planteó una propuesta positiva que consiste en respetar el cupo de animales por Ha que dicta la normativa y que puede sostener una superficie de tierra determinada. También se debe apoyar al propietario con subvenciones o salario desde las Instituciones Públicas, como un funcionario con cargo público. Esta propuesta no resta eficacia a la labor que están ejerciendo los retenes ante los inminentes incendios en verano; está claro que el monte cada vez hay más maleza y arbustos y el peligro de incendios cada año es mayor, con independencia de que la lluvias son cada vez más escasas.
En Teruel, las riberas de los ríos, entre ellos el Guadalope, están encauzadas entre chopos cabeceros (Populus Nigra). Estos árboles necesitan unos cuidados de poda que los propietarios no están dispuestos a costear porque es más cara la mano de obra para podar y recoger que el valor de la madera. Estas arboledas ofrecen el hábitat adecuado a una amplia comunidad biológica, lo que hace que se incremente su valor ecológico. Es un patrimonio natural que se está perdiendo lentamente.
Otro patrimonio casi olvidado son las vías pecuarias, que se están perdiendo debido al vallado de las fincas y al desconocimiento de los nuevos propietarios que no tienen ningún arraigo con el territorio. Son bienes de dominio público de las Comunidades Autónomas y, en consecuencia, inalienables, imprescindibles e inembargables. Las vías pecuarias son las rutas o itinerarios por donde discurre o ha venido discurriendo tradicionalmente el tránsito ganadero. Las vías pecuarias podrían ser destinadas a otros usos compatibles y complementarios en términos acordes con su naturaleza y sus fines, dando prioridad al tránsito ganadero y otros usos rurales, e inspirándose en el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, al paisaje y al patrimonio natural y cultural.

Julia Escorihuela

martes, 29 de julio de 2008

EL HABLA DE NUESTROS MAYORES, UN VALIOSO PATRIMONIO INMATERIAL







“Ramas bajeras”, “aguareda”, “tomates niñarrudos”, “casa contra terrero”, “cuchimar”, “espurniar”, “el buyol”, “bardera”, “echar enruna”, “hacer un pan con unas hostias”, “clarearse de hambre”, “amonchonadico”, “sofoquina”, “pelloco”, “hierbucero”, “pera modorra”, “una zorra de azarollas”, “murriarse”, escaicimiento”, “carne jasca”, “la binza”, “aljezón”, “gastarse toda la peseta en vino”, “cuquera”, “desensobinar”, “fosco”, “zaborro”, “chisma”, “sostegón”, “borroco”, “follajina”, “flea”, “un curcusido”, …

¿A quién no le llaman la atención ciertas palabras que oye decir alguna vez a su abuela, a su padre, a su tía o a cualquier persona mayor conocida? Algunas de ellas están ligadas a usos y costumbres de una cultura secular heredada, que la aceleración de la modernidad ha ido aparcando; otras conectan todavía con las situaciones de la comunicación cotidiana. La curiosidad de estos vocablos i expresiones radica en el hecho de que, perteneciendo a nuestro dialecto castellano-aragonés, nosotros, nuestra generación, ya no las usa, nos resultan extrañas, y no digamos a los jóvenes y a los más jóvenes. Y lo peor es que muchas de ellas están condenadas a su desaparición con la de la generación que aún las hace valer, al menos en cuanto a su uso. Su máxima aspiración referente a su conservación estribará en pasar a formar parte de un catálogo léxico con aspiraciones a ser estudiado por gente experta.

Así, las palabras son como especies vivas que se interrelacionan dentro del “ecosistema” de la lengua, que se puede ver sujeto a diferentes fenómenos: desequilibrios, empobrecimiento y degradación, evolución y cambios, incorporación de nuevas “especies”, etc. Las palabras, frases hechas, modismos, refranes, coplas, romances, canciones, etc., son susceptibles de desaparecer, de hecho muchos de estos elementos de la lengua, al igual que algunas especies biológicas, están en claro peligro de extinción, como es el caso de esas palabras que todavía les escuchamos a los viejos y viejas, dicho sea con el mayor respeto y reverencia –lo de viejos y viejas-, a cuya edad y nivel de experiencias, modestamente, aspiramos a llegar.

Ante esta perspectiva lo mejor -y quizá lo único- que se puede hacer es intentar rescatar todo este tesoro lingüístico, para que se conserve cuando sus usuarios ya no estén entre nosotros. ¿De qué manera? Una puede ser gravando las voces de las personas mayores en algunas de sus conversaciones. Otro sistema, que recomendamos, es anotar esas palabras llamativas en un bloc cuando se las oigamos decir. Cuando tengamos un corpus suficiente, podemos hacerlo llegar a manos de lingüistas para su recopilación y estudio.

A este respecto hemos de mencionar el esfuerzo recopilatorio del pueblo de Jorcas, coordinado por la especialista en patrimonio inmaterial Lucía Pérez García-Oliver, en el magnífico volumen Palabras de parte de Jorcas, publicado en 2005, que no puede dejarse de consultar.


Gonzalo Tena Gómez

jueves, 24 de julio de 2008

NOTA DE PRENSA: VISITA DE APUDEPA A LA PROVINCIA DE TERUEL


La asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio de Aragón (APUDEPA) ha querido tomar contacto con el territorio turolense y con su paisaje, entendido como un todo que engloba sus valores naturales, culturales, arquitectónicos y etnológicos en el contexto de su desarrollo histórico.

Invitados por el Colectivo Sollavientos, con quienes han entablado vías de colaboración hacia los objetivos comunes de ambas asociaciones, varios miembros de APUDEPA han visitado el Parque Geológico de Aliaga. APUDEPA quiere reconocer el trabajo de divulgación del patrimonio natural y cultural desarrollado en los últimos años por este geoparque, integrado en el Parque Cultural del Maestrazgo, que forma parte, a su vez, de la Red de Geoparques Europeos. En él tienen especial protagonismo sus gestores directos, así como las instituciones que lo han apoyado y financiado, en especial el Ayuntamiento de Aliaga.

Los miembros de APUDEPA y del Colectivo Sollavientos han visitado también la antigua Central Térmica de Aliaga, propiedad de Eléctricas Reunidas de Zaragoza hasta su cierre en 1982. El magnífico edificio y las dependencias anejas de esta instalación industrial, que en su momento fue la central mayor y más moderna de España, pasó entonces a manos privadas y sufrió un rápido proceso de deterioro y abandono. Un importante símbolo de la historia de Aliaga, y de la historia industrial de España, permanece así sumido en el olvido más lamentable, además inmerso en un impresionante paisaje de altísimos valores medio ambientales.

APUDEPA y el Colectivo Sollavientos quieren dejar constancia de:
1. La deuda histórica que Eléctricas Reunidas de Zaragoza (hoy ENDESA) mantiene con Aliaga y su territorio.
2. La necesidad del reconocimiento de protección del edificio de la Central Térmica de Aliaga, como pieza singular de arquitectura industrial.
3. La denuncia del estado de ruina y abandono en que actualmente se encuentra el edificio, que supone un riesgo para la salud y la seguridad de las personas.
4. La necesidad de buscar fórmulas que permitan la recuperación y conservación de este edificio y de su entorno inmediato, entendiendo que el respeto a su singularidad puede ser compatible con usos industriales, culturales o de ocio.
5. Este llamamiento se inscribe en el marco legal que la actual legislación vigente confiere al desarrollo sostenible del medio rural.

viernes, 18 de julio de 2008

TRAS LOS PASOS DE JAIME I POR TIERRAS TUROLENSES






Este año 2008 se conmemora el VIII centenario del nacimiento en Montpellier del monarca Jaime I el Conquistador. Me gustaría por dicho motivo traer a la memoria alguna de sus estancias por tierras turolenses, tema que se puede rastrear en una clásica monografía de José Martínez Ortiz, Referencias a Teruel y su provincia en los documentos de Jaime I el Conquistador, publicado en 1960 por el Instituto de Estudios Turolenses, y como no, en la propia crónica del mismo rey, conocida como Llibre del Feyts, donde se narra su vida y la conquista de los Reinos de Mallorca y Valencia.
El rey Jaime I en las numerosas ocasiones que estuvo en la actual provincia de Teruel, al menos dos veces anduvo por lo que hoy se conoce como el Camino de los Pilones, que discurre entre Allepuz y Villarroya de los Pinares, trayecto que recientemente ha merecido ser declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón, en la categoría de Conjunto Histórico (Decreto 69/2008, de 15 de abril).
La característica principal de este camino real es la existencia a lo largo del mismo de unos grandes pilones de forma cilíndrica, hechos de mampostería y enlucidos, de una altura aproximada de unos 2'50 metros y un diámetro de unos 0'65 metros, de los cuales se conservan más de un centenar, situados a una distancia regular, entre 30 y 50 metros. Su finalidad era poder guiar a los caminantes que discurrían por este antiguo camino de herradura, para evitar que se perdieran con la ventisca y la niebla.
Los pilones no son exclusivos de este tramo entre Allepuz y Villarroya de los Pinares, sino que los podemos encontrar en otras partes del camino, que sabemos discurría al menos desde la propia capital hasta La Iglesuela del Cid, para adentrarse a continuación en el antiguo Reino de Valencia. Vestigios de estos pilones, los hallamos también en la partida de la Nave y en la loma del Pinar entre Fortanete y La Iglesuela del Cid, y en el Puerto de Las Cabrillas entre La Iglesuela y El Portell, ya en la provincia de Castellón; también son conocidos algunos en una ladera cercana a Corbalán, lo que viene a corroborar el antiguo trazado del camino en esta parte de la provincia de Teruel.
Esta costumbre de señalar los caminos para guiar a los caminantes con mojones de piedras, columnas o árboles era conocida desde la Antigüedad. Este camino entre Teruel y La Iglesuela probablemente se señalizó con estos pilones en el siglo XVIII por orden de las Intendencias, instauradas en los diferentes reinos peninsulares por la administración borbónica tras los decretos de Nueva Planta. En la actualidad a raíz de localizar nueva documentación, no hemos de descartar que la construcción de pilones en otros caminos pueda remontarse incluso a finales del siglo XVI, ya que una ley del monarca Felipe II, acordada en las Cortes de Madrid de 1586, ordenaba la "Construcción de pilares en los caminos para que se distingan en tiempos de nieves. Ordenamos y mandamos, que los del nuestro Consejo provean y den orden como se pongan pilares en los puertos para señalar los caminos, por los peligros que en tiempos de nieves incurren los que caminan por ellos, por no estar señalizados". Ley que fue ampliada en 1749 por Fernando VI en una Ordenanza a los Intendentes Corregidores y más tarde por Carlos III en una Instrucción a los Corregidores (Novísima Recopilación, Libro VII, Título XXXV, Leyes IV y V).
Volviendo a la propia crónica de Jaime I, a principios del año 1233, tras haberse reunido el rey con sus tropas en Alfambra, pasó por Monteagudo del Castillo y El Pobo, llegó a Villarroya de los Pinares donde hizo noche y al amanecer salió hacia la sierra, donde recibió la noticia de que se había tomado Morella por Blasco de Alagón, lo que le disgustó enormemente. La segunda vez que recorrió este antiguo camino tuvo lugar con motivo de la conquista del castillo de Peñíscola, para lo cual el rey partió de Teruel en agosto del mismo año 1233, pernoctando también en Villarroya a su paso hacia Peñíscola.
Al respecto de este trayecto entre Teruel y Peñíscola se publicó en 1992, por la Sociedad Castellonense de Cultura, un artículo de Vicente Forcada Martí, El itinerario real en la conquista de Peñíscola, que estudiaba el recorrido de este camino medieval. Pasaba por Teruel, Corbalán, Cedrillas, Monteagudo del Castillo, Allepuz, Villarroya de los Pinares, Fortanete, Atorella (actualmente La Tosquilla en el término de La Iglesuela), Río de las Truchas (Pobleta de Sant Miquel), El Llosar, Cavestany, Caná de Ares, Prunelles, Salvasoria (en término de Morella), Atemí, Llano de San Mateo, Río de Cervera, Collado de Poaig y Peñíscola.
Por su historia y significado este antiguo Camino de los Pilones en su integridad, al menos a lo largo de las tierras turolenses, ampliando el trayecto entre Allepuz y Villarroya, merecería que fuera objeto de un detallado estudio, señalización, protección y conservación como patrimonio de todos los aragoneses.

José Ramón Sanchis Alfonso
Archivero e historiador

domingo, 13 de julio de 2008

“Dolor de Muelas”






De entre los muchos y valiosos lugares que el Maestrazgo ofrece, hace poco tuvimos ocasión de recorrer con cierto detenimiento la zona alta de Muela Monchen (1779 m.). Esta se alza como imponente silueta, bellamente visible al norte cuando se baja del Cuarto Pelado a Cantavieja. Desde la capital del Maestrazgo , aunque lejana, la Muela se muestra majestuosa. Sus enormes proporciones se hacen más palpables cuando uno se adentra en ella, incluso sorprende la vista sobre una Cantavieja, que empequeñece en el abrupto paisaje.
Escogimos aproximarnos esta primera visita, por la ruta más fácil, la pista que arranca al poco de iniciar el descenso por la carretera que conduce a la Cañada de Benatanduz y Villarluengo. Con un corto trayecto, esta pista asciende suavemente a la parte alta de la muela, para después descender en su interior en dirección al Valle de Palomita.
El pinar de la parte superior, las masías que se ven más abajo, los pastizales en el interior de la muela, el nacimiento del río Palomita, las vistas al norte con el horizonte tierrabajino, etc., nos deleitaron con su potencia, su silencio, su colorido. El Cierzo se encargó de añadir una nitidez cristalina a los paisajes, y por supuesto, no hubo ningún riesgo de padecer calor por aquellos pagos.
Alberga una gran riqueza de todo tipo: paisajística, de flora, de fauna, y de huella antrópica como no.
Es un gran espacio; de los pocos que van quedando, representativo de los altos bosques mediterráneos.
No por es por nada que WWW/Adena (en julio de 1999) declaraba a la vecina Sierra de Gúdar, con la que la Muela Monchen comparte muchas características, uno de los diez, sí, de los diez!, bosques mediterráneos de protección prioritaria. Los otros nueve son: Velebit (Croacia), Valle de Tavaru (Córcega, Francia), Taygetos (Grecia), Gennargentu (Italia), Jabal Harisa (Líbano), Bou Iblane (Marruecos), Serra de Monchique (Portugal), Korumerie (Túnez) y Kure Occidental Turquía). De buen seguro que cada uno de estos merecen un viaje para conocerlos. Valga también como un ejemplo más de que la “sierra callada” contiene grandes tesoros. Comparables a otros de nuestro “viejo continente”. El conocimiento y la divulgación de estos, deberían servir para su conservación y disfrute, no para su progresivo deterioro.
El Plan, “gestado, pero nonato”, de Ordenación de los Recursos Naturales de la sierra de Gúdar (PORN del gobierno de Aragón), pretende dicha protección. Esperemos que ésta no se demore mucho más.
Son grandes montañas. El apreciar esta grandeza, siempre esta mediado por un gran número de factores. La lectura del paisaje que nos es habitual, a menudo reduce dicha grandeza. Y, a veces, quienes ven por primera vez estos espacios del alto Maestrazgo, quedan más impresionados que quienes viven en este entorno o lo frecuentan habitualmente.
Volviendo a la muela Monchén; más o menos a mitad de nuestro recorrido, que les recomiendo vivamente, surgió un fuerte dolor. Los efectos del mismo, han persistido y están en el sentimiento que da pie a estas líneas.
Al pie de la misma pista que se adentra en el valle de Palomita, un poco más allá del inicio del descenso, pudimos ver una cantera de extracción de piedra, una cantera. Una auténtica y gran caries en la Muela!
Realmente produce dolor verla.
Estas “caries”, auténticas cicatrices abiertas en un territorio frágil, están azotando masivamente la zona del alto Maestrazgo (y otras supongo). El desbocado aumento de nuevos proyectos de explotación, junto con las ya existentes y las abandonadas, pueden causar o están causando en algún caso, daños irreparables al medio.
La visita, “clandestina” por precaución, a estas explotaciones pone los pelos de punta a cualquier persona con un mínima sensibilidad y implicación por su tierra.
Sin entrar en la paradoja que supone: el porqué, el para qué, el cómo, el dónde y el para quien, del los beneficios de tales actividades.
Una cosa es: arrancar el fruto de la tierra para vivir, y otra muy distinta el beneficio rápido, el pecunio sin miramientos.
También, Antón Castro*, pone en boca de Patricio Julve esta afirmación:
“Maestrazgo: piedra, cielo, y silencio que habla”.
En un fácil juego con las palabras: allí oímos los gritos de la piedra que clamaban en silencio. Los gritos eran por el “dolor de Muelas”. Y ya sabemos todos que si las caries no se cuidan, acabarán dejándonos sin muelas.
Ah!, a alguien se le puede ocurrir también, colocar “molinos de viento” (parque eólicos, les llaman ahora...) para sanear las caries... una vez más sería peor el remedio que la enfermedad. Y como casi siempre, ya hay bastante con la enfermedad, como para añadir falsos y no sólo ineficaces remedios.
A. Govinda, en El Camino a las nubes blancas, decía: “Para ver la grandeza de una montaña es preciso guardar las distancias; para comprender su forma, hay que moverse alrededor de ella; para experimentar sus estados hay que verla al amanecer y al atardecer, a mediodía y a media noche, con sol y con lluvia, con nieve y con tormenta, en verano y en invierno y en todas las estaciones. El que puede ver una montaña de esa forma se acerca a la vida de la montaña, una vida que es tan intensa y variada como la del ser humano. Las montañas crecen y se deterioran, respiran y palpitan con vida. Ellas atraen y recogen las energías invisibles de sus alrededores: las fuerzas del aire, del agua, de la electricidad y magnetismo; ellas crean vientos, nubes, tormentas, lluvias, cascadas y ríos. Llenan lo que les rodea con vida activa y proporcionan refugio y comida a innumerables seres. Tal es la grandeza de las montañas poderosas”.

* Kim Castells- fotografías y Antón Castro- texto. El Maestrazgo, la invención de una belleza sobrenatural. Ed. Juventud. Barcelona 2001


Manuel Moya