martes, 29 de septiembre de 2009

PROGRAMA DE ACTOS DE LA FIESTA DEL CHOPO CABECERO






Aguilar del Alfambra, 24 de octubre de 2009




10.00 a 10:20, Recepción, bienvenida y presentación (Fuente de Aguilar del Alfambra)
10:20 a 13:00, Excursión desde el pueblo de Aguilar del Alfambra hasta el Molino de Ababuj donde nos encontraremos con los compañeros de Voluntarios (11.00). Por el camino de La Cerrada Barea volveremos hasta el Molino de Aguilar, por un paseo precioso que ofrece un paisaje otoñal único. Hacia el final de la excursión (12.30) se realizará una Demostración de Escamonda de un Chopo Cabecero, por el Sr. Herminio Santafé, uno de los más expertos podadores de chopos trasmochos.
A partir de las 13:00 - En el Salón de Exposiciones “Los Granericos” de Aguilar del Alfambra:
- Visita a la Exposición Colectiva de Pintura “Paisajes del Chopo Cabecero”
- Proyección del Audiovisual “La identidad de un paisaje”, por Fernando Herrero.
- Proyección del Programa “Actividades en los Ríos” del Proyecto VoluntaRíos 2009.
14:15 a 15:45, En la Nave situada junto a la ermita del Santo Cristo de Aguilar
- Degustación de queso de oveja artesano de Aguilar del Alfambra.
- Comida Popular (hay que apuntarse a los organizadores antes del 19 de Octubre
)
16:00 a 17:30, Encuentro de personalidades, asociaciones e instituciones que impulsan la conservación de los ríos y, en particular, de los viejos chopos trasmochos.
- Homenaje al Sr. Herminio Santafé Nevot “Amigo del Chopo Cabecero 2009”
- Declaración del Chopo Cabecero del Remolinar de Aguilar del Alfambra como Árbol
Monumental.
- Lectura de un Manifiesto Público
- Participación de:
o Asociaciones Culturales Locales
o Asociaciones de defensa del patrimonio natural y cultural
o Personalidades académicas y culturales
o VoluntaRíos
o Aguilar Natural
o Alcalde de Aguilar del Alfambra
o Autoridades

17:45 – 19:15, Actuación del Grupo de Música Tradicional “Astí queda Ixo! (Sierra de Gúdar)

Inscripción: 12 € (incluye Comida Popular y Concierto) a formalizar antes del lunes 19 de octubre mediante el ingreso en la cuenta 2085-3878-35-0330217483 (indicar nombre y apellidos).

Organizan
Proyecto VoluntaRíos – Centro de Estudios del Jiloca – Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra–
Plataforma Aguilar Natural
Colaboran
Rural-Spa Aguilar del Alfambra – Asociación Cultural los Chotos – Asociación de Autocaravanistas de la Comunidad Valenciana – Quesos Hontanar – Comarca Comunidad de Teruel – Caja Rural de Teruel – Diputación Provincial de Teruel



LA FIESTA DEL CHOPO CABECERO

El objetivo principal es que la sociedad, y de modo particular, los colectivos o asociaciones en defensa de los ríos y de la Naturaleza, así como las administraciones (Gobierno de Aragón, Comarcas, Ayuntamientos y Confederaciones Hidrográficas) conozcan la problemática y tomen conciencia de la delicada situación en que se encuentran los chopos cabeceros con el objeto de coordinarse y tomar medidas para la defensa de este gran patrimonio natural, cultural e histórico.
Desde hace unos años se están llevando a cabo actividades encaminadas a difundir los valores de estos árboles añosos y monumentales obtenidos por la gestión tradicional en los valles de la cordillera Ibérica aragonesa. La Fiesta del Chopo Cabecero pretende ser un hito más en esta toma de conciencia y un punto de referencia para promover su recuperación. Se plantea como una jornada que cada año permita conocer las arboledas mejor conservadas, como una ocasión para celebrar la entrada del otoño en uno de los ambientes más hermosos, como un foro para celebrar y difundir los logros alcanzados a lo largo del tiempo, así como un ámbito de reconocimiento de la cultura popular, el paisaje y la biodiversidad asociada a este elemento patrimonial.
Los “cabeceros” son grandes chopos negros (Populus nigra) que han sido cuidados durante siglos por los agricultores para producir vigas, leña y forraje a partir de su ramaje. El particular porte de estos árboles es el resultado de la escamonda, práctica que consiste en podar a una cierta altura todas las ramas del árbol dejando tan sólo la base del fuste. Son, pues, árboles trasmochos. La repetición de esta corta cada doce años permitía obtener largas ramas aprovechables y la formación de un tronco cada vez más grueso y con un ensanchamiento leñoso en su parte superior, donde se soportaban las grandes ramas.
La madera era utilizada fundamentalmente como vigas para la construcción y, en menor medida, como leña y las hojas como alimento para el ganado sobre todo en comarcas que carecen de bosques importantes para su aprovechamiento. Esta práctica mantenía al árbol en un crecimiento prácticamente continuo, de forma que su tronco se hacía cada vez más ancho retrasándose de forma notable su decrepitud. De esta forma la mayoría de éstos árboles adquieren unas dimensiones considerables, dignas de árboles monumentales, superando por mucho la media de edad y tamaño estimado para la especie.
Sin embargo son árboles muy dependientes del manejo humano, necesitando la poda periódica para renovar el ramaje y favorecer su posterior desarrollo. Cuando se abandona la escamonda se producen fallos estructurales en el edificio vegetal. Entonces, se secan las yemas terminales y se desestabilizan las grandes ramas, por su peso o por el viento, lo que provoca su caída y el desgarre del mismo tronco.
El declive y envejecimiento demográfico, la falta de rentabilidad económica y la crisis social en el medio rural han causado su abandono y decadencia al faltarles el cuidado que requieren lo que está provocando su muerte. La falta de intervención y otros problemas asociados ocasionarán su desaparición en un par de décadas.
Los chopos cabeceros representan en muchas zonas los únicos árboles presentes en kilómetros a la redonda. Su desaparición supondrá, además de la pérdida de una de las mayores concentraciones de árboles añosos y robustos de la península Ibérica, un paisaje de gran singularidad dotado de personalidad propia y un acervo cultural tradicional legado por los antepasados.

domingo, 27 de septiembre de 2009

INCENDIO FORESTAL EN EL Lic DE CASTELFRIO (TERUEL)


Este verano, a finales de Julio, un incendio ha devastado varios cientos de hectáreas del Lic de Castelfrio en Teruel. El fuego se ha cebado en la masas de pinar de regeneración y de las repoblaciones con pino silvestre y pino laricio realizadas desde la década de los sesenta del siglo pasado . En las últimas repoblaciones, realizadas al principio de la década de los ochenta, aún son visibles las labores de preparación del terreno con maquinaria pesada y se pueden observar las terrazas y el suelo levantado con el subsolado realizado por la bulldocer. Podemos asegurar que en el desarrollo de este incendio, cuyo origen fue un rayo en unas condiciones definidas como “las tres treinta” (más de 30ºC de temperatura, vientos superiores a los 30 km/h y humedad inferior al 30%) ha tenido un papel decisivo la presencia de esta masa forestal excesivamente inflamable.

La propiedad de este lugar es de la Comunidad Autónoma de Aragón, lo cual ofrece las condiciones para que las actuaciones tras el incendio se ejecuten pensando en el interés general, que en un espacio protegido debe ser la conservación de los valores naturales y del paisaje. El Gobierno de Aragón debe recurrir a investigadores de zonas mediterráneas afectadas por incendios para fijar el protocolo de actuaciones a realizar e incluso ofrecer este espacio como laboratorio de investigación, que pueda ser modelo para otras situaciones que en este o en otros lugares se produzcan en el futuro.

Pasados ya varios meses desde el incendio y desencadenadas varias tormentas que han lavado de cenizas y polvo, podemos comenzar a valorar la realidad.

El fuego se extendió con virulencia a través de las masas de pinar. Parte de las masa forestal autóctona, de la poca superficie de pinar silvestre que existía en esta finca cuando se compro en 1952, ha sobrevivido, gracias a la protección del cantil de rocas, a su ubicación en la umbría y también seguramente al destino; por lo que muy probablemente este y otros relictos de vegetación natural van a permitir la revegetación natural del terreno, al menos en lugares favorables en cuanto a presencia de suelo y humedad.

Las solanas han quedado muy arrasadas, lo que agrava su situación extrema con escaso suelo y falta de humedad. Es muy probable que sean estos lugares los que sufran más para recuperarse. Ello implicará en el corto plazo problemas de erosión por arrastres, que ya están siendo observados tras las últimas lluvias desencadenadas en la zona en la última quincena del mes de Agosto.

Frenar la erosión es prioritario. Parte de la madera quemada puede utilizarse para construir pequeños diques naturales que retengan suelo. Seguramente mucha de la madera quemada sigue teniendo un valor económico, pero es interesante que se mantengan un número considerable de pies que sirvan de posaderos a aves forestales, que ayudaran a dispersar semillas, y que siguen presentes en la zona incendiada.

Queremos hacer hincapié en que este ecosistema no ha muerto. Tras la perturbación ha comenzado a resurgir como ave zenit de sus cenizas. Esto se observa tanto en los nuevos brotes de plantas resistentes al fuego como las carrascas o pioneras como rosales, agracejos y pratenses, como en el inicio de actividad de los hormigueros de hormiga roja ó en la presencia de aves forestales que no terminan de abandonar su territorio incendiado.

Ha de realizarse un inventario de los biotopos que han posibilitado la incorporación de este espacio a la RED NATURA 2000, para en torno a ellos dirigir las tareas de restauración. La elaboración del Plan de Gestión de esta zona de Especial Conservación, según lo dispuesto en la Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y Biodiversidad, debe definir el futuro de este espacio protegido.

Tras el incendio deberá reconsiderarse el papel de Coto Social de Caza y en concreto el Plan cinegético recientemente aprobado para esta temporada. También la gestión ganadera, que en este espacio se centra en una cabaña de vaca serrana ibérica turolense, raza autóctona de estas sierras en proceso de recuperación.

La participación de expertos, de Ayuntamientos y colectivos sociales, en recibir la información de lo que se pretende realizar, y escuchar sus propuestas, es primordial para que este lugar y la gestión que en él se ejecute sea aceptada socialmente y tomada como algo propio, lo que sin duda facilitara su conservación y protección.



Ángel Marco Barea


lunes, 14 de septiembre de 2009

II Festival Gaire de Pancrudo



Simplemente informaros que este fin de semana del 19 y 20 de septiembre es el II Festival Gaire de Pancrudo.
Podeis acceder al programa y al video de promoción, en enlace:

http://www.gaire.es/




miércoles, 9 de septiembre de 2009

… Y LAS MASADAS SIGUIERON HUNDIÉNDOSE





Otro verano al caer, y muchas masadas, ¡ay! siguen cayendo, hundiéndose. Al recorrer los caminos y las carreteras del territorio del Parque Cultural del Maestrazgo, entre sus hermosos paisajes agrestes y dormidos, te topas aquí y allá con la paradoja de mases y corrales reventados, techos hundidos, puertas abiertas y vigas desprendidas sobre un montón de escombros, de piedras y tejas rotas.
La lista de masías derruidas es interminable: Las Erías, El Estrecho, El Galabardal, Casa Ramos, La Masada del Río, El Mas de Iranzo, Casa Herrera, La Masada Romero, La Masadica, La Clara… sólo en el término de Aliaga. Algunas de ellas aún las hemos conocido habitadas hace pocas décadas.
La impresión que producen estos hallazgos de ruinas y abandono es de inquietud y tristeza por lo que se ve y de indignación por lo que no se ha evitado. Cabe preguntarse que impresión es la que despiertan en viajeros, visitantes y turistas que han tenido el acierto de pasar por estos magníficos parajes.
Inevitablemente la pregunta surge: ¿cómo estamos permitiendo que ocurra esto? Difícilmente puede concebirse un fenómeno similar de los Pirineos para arriba, en la vieja Europa, a la que se supone que ya nos habíamos incorporado de pleno.
Ahora surge la deducción de que nuestro entorno social en general (con la honrosa excepción de algunas asociaciones culturales, cuya nómina personal debería ser más amplia) no valora suficientemente este patrimonio secular engastado en el paisaje y que forma parte fundamental del mismo. Tampoco parece que nuestros dirigentes estén dispuestos a reconocer –y a actuar en consecuencia- que el conjunto de todas las masadas y cada una de ellas por sí sola constituyen un valioso patrimonio de arquitectura rural, etnológico e histórico; una importante herencia cultural a la postre. Todo este legado material es un testimonio de unas épocas relativamente cercanas en que gente de nuestras tierras vivía de otra manera. La forma de vida podía ser más dura que la actual en el aspecto físico, pero era arraigada a la tierra, sostenible medioambientalmente, y más auténtica y acorde con los ciclos naturales. Aunque sólo sea como reconocimiento y homenaje a estas generaciones de masoveras y masoveros, las masadas, todas, deberían, deben conservarse.
Para que las masadas no sigan hundiéndose y para conservarlas en un estado aceptable de presentación, se pueden poner en práctica medidas que, al remate, fomentarían la creación de empleo, del cual se ve tan necesitado nuestro Teruel Interior. Todo ello pasaría por la inversión de presupuesto público y la materialización de iniciativas privadas.
Los escombros pueden ser retirados y las ruinas fijadas para detener su avance. Algunas masías pueden convertirse en museos etnológicos o temáticos relacionados con el entorno natural. Podría promocionarse su venta, antes de que el deterioro fuera irreversible, entre paisanos y foráneos para disposición de segundas residencias, como se ha hecho exitosamente con algunos molinos. Podrían ser convertidas en casas de alojamiento rural... Todo menos dejarlas hundirse.

Gonzalo Tena Gómez