miércoles, 16 de octubre de 2013

“EL PINO DE COBATILLAS”








“EL PINO DE COBATILLAS”
Gonzalo Tena Gómez*
                                                                                              A Gus Francis
En el sazonado  subsuelo  de una umbría entre los pueblos de Cirujeda y La Cañadilla, actualmente anexionados al municipio de Aliaga, extiende sus supuestas poderosas raíces el denominado “Pino de Cobatillas”. Su nombre no debe despistarnos: alude al topónimo del Alto de Cobatillas, y no al pueblo de la misma denominación. Se trata de un árbol descomunal, un pino negral de doble tronco, que requería cuatro personas adultas para abrazarlo.
Para su desgracia (y la nuestra), se halla dentro del área devastada por el famoso “incendio de Aliaga” de julio de 2009, y fue gravemente afectado por éste. Pero, contrariamente a algunas afirmaciones iniciales que lo dieron por perdido, prodigiosamente, sobrevivió.
A finales del verano de 2013, rodeado de los esqueletos de otros pinos menores, y de otros vivos, su estado es el siguiente: el tronco orientado hacia el Este, con su poderosa base astillada, carbonizada y hueca, descansa abatido sobre el suelo en pendiente, con toda la maraña de sus fuertes ramas peladas, plateadas unas y ennegrecidas otras. El tronco superviviente, en contacto con el muerto, de igual modo seriamente mordido por las llamas,  sustenta una copa también quemada en la mitad de su volumen, pero bien viva y lozana en su otra mitad.
Periódicamente, antes y después del incendio, nuestro árbol ha recibido visitas curiosas y admirativas, a veces emotivas, como la organizada por “Nuestros montes no se olvidan” el 2 de junio de 2012. Hace unos  años, una risueña, felina e intrépida lugareña, escaló uno de los troncos y se desplazó por sus ramas elevadas ante la mirada atónita y temerosa de quienes la acompañábamos. Hay, incluso, quien le ha dirigido una sentida carta.
En la relación de treinta y tres  árboles seleccionados por el Gobierno autonómico  para la primera catalogación de los “Árboles Singulares de Aragón”, esta conífera se encuentra en el cuarto lugar de importancia. Se le etiqueta como Pinus nigra , se le indica un perímetro del tronco de 6,10 m y se le atribuye una valoración final de 130.539,28 euros, según la “norma Granada”. Por su parte, “El Escobón” de Linares de Mora, de la misma especie, pero con morfología diferente, aparece en el lugar décimo tercero, valorado en 86.702,78 euros.
A pesar de que el Catálogo de Árboles Singulares de Aragón se creó por el decreto 34/2009 de 24 de febrero, nos preguntamos si el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón está efectuando el preceptivo seguimiento periódico y continuo de nuestro sufrido protagonista.  Lo que sí es evidente es que no existe ningún tipo de señalización en su cercanía (¿mejor así?), ni tampoco un entorno de protección en su base. Quizá no le viniera mal una buena sesión de “estilismo y manicura” para ponerlo guapo.
En todo caso, “El Pino de Cobatillas” se erige como ejemplo de la regeneración de la vida y como símbolo triunfante de la supervivencia y  de la resistencia del Teruel interior ante las agresiones que su territorio padece y contra la incertidumbre de su futuro.

* Colectivo Sollavientos

1 comentario:

arturo portoles dijo...

GRACIAS POR PREOCUPAROS POR ESTE MONUMENTO DE LA NATURALEZA.YO TENIA PENSADO IR A VERLO ANTES DEL GRAN INCENDIO,LO HABIA VISTO EN UN INVENTARIO DE LA DGA.ES UNA LASTIMA QUE POR PARTE DE LAS AUTORIDADES,Y A LO MEJOR NOS DIRAN QUE NO HAY PRESUPUESTO PARA ESTO,NO SE PROTEJAN COMO DEBEN ESTAS MARAVILLAS DE LA NATURALEZA,QUE A LO MEJOR LES HA COSTADO HACERSE ASI VARIOS SIGLOS,Y QUE EN UN MOMENTO DESAPARECEN PARA LAS GENERACIONES VENIDERAS.OTRA VEZ MAS GRACIAS POR DEFENDER NUESTRO PATRIMONIO.YO ESTOY CON VOSOTROS.UN SALUDO.