sábado, 29 de junio de 2013

GATO POR LIEBRE EN TIEMPOS DEL CÓLERA

 

 

Agustí Guilera*

Nos están dando gato por liebre. Parece ser que en nuestro país la producción de energía tiene un camino demasiado fácil y libre de obstáculos, que va a hipotecar nuestra vida y el de generaciones venideras. Parece que a la Industria (contaminante o no contaminante) se le conceden demasiados  favores y se le otorgan permisos sin ningún criterio riguroso de impacto ambiental. ¿Qué puede hacer el ciudadano ante ese desprecio a su propia realidad, a su medio de vida y a su territorio? Si también quieren contaminarnos la inteligencia, con la ética no podrán.

Después de recalificaciones urbanas y salvajes, ventajosas para unos cuantos pero ruinosas para la mayoría, en la economía del ladrillo, ¿le tocará el turno ahora al medio rural con la implantación masiva de aerogeneradores o la extracción de gas de nuestro suelo y subsuelo (fracking) con técnicas agresivas y contaminantes que ponen en peligro los acuíferos de la zona? Nuestras tierras, montes y ríos ya son objeto de explotación y codicia (la historia se repite) en perjuicio de un equilibrio del ecosistema natural, social y cultural del territorio. Como siempre,  ¿las ventajas serán para una empresa, un lobby o un ayuntamiento?

Con la concentración parcelaria el campo se ordenó, se clasificó, se redistribuyó con criterios economicistas para que no quedara en él ningún resquicio no productivo. El campo pasó de ser “natural” o de una economía de subsistencia a ser una industria masiva privada y parcelada. Se talaron árboles, se destruyeron huertas y se aniquiló una cultura fomentando el principio de “el que más puede, más (tierra) tiene”.

La masificación de los aerogeneradores, sin una adecuada racionalización sostenible, se ha encargado también de borrar toda referencia histórica. Un paisaje es historia y por tanto cultura. Los parques eólicos desertizan la memoria de los pueblos, crean alambradas, acotan espacios muertos y secuestran los referentes de una colectividad. El referente paisajístico de una loma desaparece y pasa a ser parque eólico. Con el cuento de una "energía no contaminante" se nos contamina de otra manera: impacto visual, sonoro, aves, suelo...

La empresa privada muestra cada vez mayor voracidad. ¿A quién le importa, desde un despacho, que las tierras de Teruel queden despobladas y en un futuro desertizadas por el impacto de una industria contaminante y agresiva como es la fracturación hidráulica (fracking) sin tener en cuenta criterios de prevención, de conservación paisajístico-ambiental o de sostenibilidad del territorio? ¿Es tanta la osadía de los señores de la guerra en querer taladrar el tuétano (los estratos del Jurásico) del Maestrazgo para encontrar burbujas de gas sin hallar resistencia?

Hay algo que debería estar blindado, ser intocable, universal y ajeno a los cambios políticos: el bien común. Un mal ejemplo es la nueva ley de costas que imperará en nuestro litoral marítimo. ¿El futuro será la amenaza del futuro? ¿Por qué el ser humano no aprende de los errores? ¿Huiremos de una naturaleza cableada, manchada y expoliada? ¿Nos expulsarán de nuestras tierras? ¿Nos obligarán a vivir hacinados (para mejor control) en las grandes ciudades alambradas? ¿Van a industrializar la naturaleza porque no hay suficiente oposición en ella?

“Los valores morales se pierden sepultados por los económicos” escribió José Luis Aranguren. Llegará un día en que el silencio de la naturaleza será tan sonoro como las voces que hoy intentan aplastar unas políticas refrendadas (y desenfrenadas) proclives a desmantelar todo indicio de valor moral.



*Colectivo Sollavientos







martes, 25 de junio de 2013

ARAGÓN CONTRA EL FRACKING






- Hace ya varios meses que el tema del ' fracking' saltó a los medios de comunicación aragoneses, a raíz de la solicitud de un permiso de investigación en el Maestrazgo turolense (proyecto 'Platón') por parte de la empresa Montero Energy. La reacción inmediata fue la presentación de numerosas alegaciones al proyecto (una de ellas firmada por setenta investigadores de seis universidades y profesionales del campo de la geología, medio ambiente y ciencias de la salud), así como la creación de la plataforma Teruel Sin Fractura que, dentro de sus posibilidades, actúa a nivel provincial.

- Anteriormente (hace ahora ya más de un año), la misma empresa había pedido también otros dos permisos (proyectos 'Kepler' y 'Copérnico') a las puertas mismas de la ciudad de Zaragoza, si bien el hecho no tuvo ninguna trascendencia social ni mediática, ya que no había constancia ni sospecha cierta de que se tratara de proyectos de 'fracking'. Ahora sí la hay, a raíz de que el Gobierno de Aragón ha dado a conocer la documentación presentada en su momento por Montero Energy.

- Hace unas semanas sabemos que el gobierno central autorizó ya otro permiso a caballo entre las provincias de Zaragoza y Navarra (proyecto 'Aquiles'), lo que ha comenzado a movilizar asimismo a colectivos de Cinco Villas, Campo de Borja y alrededores.

- Entretanto, la preocupación existe asimismo en el Prepirineo y Cinca, donde existen numerosos permisos solicitados para investigación de hidrocarburos. En principio, se supone que lo son la para la exploración de gas o petróleo convencionales, pero el carácter ambiguo de los expedientes administrativos aconseja no descartar ninguna posibilidad.

- Ayer domingo salió en el Heraldo de Aragón la información de que hay cuatro nuevos permisos solicitados ('Aragón 1, 2, 3 y 4'), aunque no anunciados en el BOA, que afectan a fundamentalmente a las provincias de Teruel y Zaragoza.

El conjunto de todos estos proyectos abarca amplias zonas de las tres provincias aragonesas. Aquéllos de los que hay constancia (o una gran sospecha) de que se vinculan al ‘fracking’ puede que afecten a más de 6000 km2 y un centenar de municipios. Sin embargo, no existe un movimiento organizado a nivel de Aragón, ni en Zaragoza ciudad parece existir conciencia del problema. Curiosamente, la noticia del Heraldo de ayer volvía a estar (como en la mayoría de las ocasiones en que se ha abordado el tema) dentro de las páginas dedicadas a Teruel, como si éste no fuese un problema de Aragón.

También resulta sintomático que el próximo JUEVES 27, a las 11:30 HORAS, esté convocada una manifestación ante la sede de la CHE, para dar lectura a un manifiesto contra el ‘fracking’, y que el acto esté organizado no por ninguna organización aragonesa sino por la Plataforma de la Rioja.

El motivo de este mensaje es, por un lado, INVITAR A TODOS A PARTICIPAR EN DICHA MANIFESTACIÓN DEL JUEVES.

Por otro, CONVOCAR A UNA REUNIÓN INFORMATIVA que tendrá lugar ese mismo día, JUEVES 27, A LAS 17:00 HORAS, EN EL SALÓN DE ACTOS DEL EDIFICIO DE GEOLOGÍA (CAMPUS UNIVERSITARIO DE PZA. SAN FRANCISCO), para intentar un proceso de coordinación de todos los colectivos aragoneses preocupados por los proyectos de ‘fracking’.


Os animamos a todos encarecidamente a participar, y DIFUNDIR ESTE MENSAJE entre otras personas y organizaciones interesadas.




Javier Oquendo

Plataforma ‘Teruel sin Fractura’



José Luis Simón

Dpto. Ciencias de la Tierra, Universidad de Zaragoza


Colectivo Sollavientos

lunes, 24 de junio de 2013

NOTA DE PRENSA – PLATAFORMA TERUEL SIN FRACTURA





El sábado día 22 tuvo lugar en Castellón una manifestación de oposición a la Extracción de hidrocarburos mediante la técnica del Fracking
La convocatoria ha sido en la Farola, al lado del conocido y emblemático parque Ribalta de Castellón. Recorriendo el centro de la ciudad la comitiva ha llegado hasta plaza Maria Agustina, para dirigirse desde allí a la plaza de las aulas enfrente de la diputación de Castellón, donde se han coreado consignas como "la fractura es una basura", "Fracking No, ni en Castellón ni en ningún sitio!!"
Teruel ha participado con dos pancartas y un grupo de más de 15 personas entre las cuales habían representantes de La Plataforma Teruel sin Fractura y de algunas de las entidades que la componen como el grupo de Puertomingalvo. La asistencia estaba justificada por la continuidad que existe entre los proyectos de Castellón y Teruel, pues afectan al mismo acuífero y a paisajes limítrofes.
Se ha finalizado el itinerario en el Templete, en pleno corazón del parque Ribalta, donde se ha hecho lectura del manifiesto y donde se ha comunicado el inicio de la lucha conjunta de las plataformas de todo el estado español. Otros grupos como Arca Ibérica, plataforma ATTAC Castelló, Som Energía y Tierra Viva, han mostrado también su rechazo al fracking y han remarcado la necesidad de crear un nuevo modelo energético y social.

Javier Oquendo
Portavoz de la Plataforma

viernes, 21 de junio de 2013

¿DONDE ESTÁ EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN ANTE EL FRACKING?








Hablemos de ciudadano a ciudadano y de cómo nos sentimos cuando no nos vemos protegidos por los grandes intereses de las empresas.
El nuevo proyecto de extracción de hidrocarburos mediante la técnica conocida como fracking ha irrumpido en el territorio del Maestrazgo turolense como un elefante en una cacharrería. ¿No basta ya con extraer el carbón de la tierra, llenar sus montañas de molinos de viento, y surcar sus cielos con tendidos eléctricos para producir una energía que sus habitantes no consumen? Pues no. Pero es que, además, el territorio del Maestrazgo, con un paisaje excepcional debido a su complejidad, supone más complicaciones para esta nueva técnica. El llamado “laberinto de silencio” es también un laberinto geológico que lo hace muy difícil de conocer, muy difícil de predecir e imposible de recuperar. Territorio único por sus pliegues y un delicado equilibrio de las actividades de sus habitantes.
La práctica en cuestión procede de los Estados Unidos,  y consiste en fracturar (reventar) las rocas del subsuelo que contienen gas para extraerlo. La polémica de su implantación se encuentra en que, por un lado, esta técnica es tan agresiva con el medio como poco estudiada por científicos y, por otro, las empresas operan con opacidad sin declarar qué sustancias químicas emiten al medio para extraer el gas.  De ahí que se esté prohibiendo o suspendiendo en diversos países de Europa, e incluso dentro de España comienza a prohibirse en algunas comunidades, como recientemente ha sucedido en Cantabria.
Si algo de tal magnitud hace sospechar sobre sus implicaciones con el territorio y sus habitantes, para algo está la aplicación del Principio de Precaución, que recoge la propia Unión Europea en el artículo 191 de su Tratado de Funcionamiento. A través de este principio se podría impedir o poner en suspenso cualquier actividad que conlleve un peligro para la salud o medio ambiente, en el caso de que sus riesgos no hayan podido ser científicamente determinados. Esto también ha de aplicarse a los permisos de exploración si estos conllevan el más mínimo ensayo en el territorio. No vale el comenzar a inyectar agua cargada de sustancias no declaradas y “ver qué pasa”, porque entonces ya ha pasado, y luego ¿qué?.
Pero es que además los ciudadanos, con los actuales trámites para velar por el medio ambiente, tampoco nos vemos protegidos. Este es el caso de las actuales Evaluaciones de Impacto Ambiental, pues se está viendo que en muchos casos no son más que trámites para justificar lo injustificable, en las que cualquier impacto al medio ambiente puede ser “admisible” si así queda escrito por la empresa en una memoria sin suficiente rigor en el análisis del medio en el que se va a impactar.
Ante este panorama, estamos ante el peligro de que “nos la claven” (la técnica del fracking) a los habitantes y al territorio. Mejor sería aplicar el Principio de Precaución, y ya hablaremos cuando  las empresas se responsabilicen y declaren las sustancias que vierten, cuando la técnica sea más estudiada y evaluada por expertos y se conozcan las repercusiones de semejante agresión al medio, y cuando se hayan endurecido y democratizado las Evaluaciones de Impacto Ambiental. Aunque quizá en ese momento la actividad no sea viable. Frente a un riesgo inaceptable, una situación de incertidumbre científica o la inquietud de la población, los políticos están obligados a encontrar respuestas, por lo que deben tener en cuenta todos estos factores. Si no entienden esto, hay un problema: o no saben lo que está acaeciendo en el territorio que representan, o no están capacitados para ocupar cargos de semejante responsabilidad. Cualquiera de las dos opciones me parecería inaceptable para nosotros, para el territorio, y para las generaciones venideras, porque ¿qué nos vamos a quedar? ¿qué les vamos a dejar?.

Silvia Pérez Domingo*
*Colectivo Sollavientos


martes, 11 de junio de 2013

LA POESÍA DEL INTERIOR





Vivimos momentos convulsos. La ciudadanía tiene demasiados problemas y las amenazas se multiplican en épocas de crisis económicas y sociales.

Lamentablemente, el descorazonador panorama demográfico de nuestro Teruel Interior sufre el ataque incesante de modelos de desarrollo de dudosa compatibilidad con el paisaje. El problema de siempre es, como tantas veces se demuestra y critica, el ordenamiento. No se puede decir que NO a todo. Pero tampoco se puede desarrollar cualquier proyecto en cualquier sitio. Y, por supuesto, hay proyectos que son incompatibles con el desarrollo socioeconómico del futuro de nuestras tierras (póngase el caso del fracking).

La incoherencia institucional se agrava cuando las amenazas están a la vuelta de la esquina. Si se da un repaso a cualquier web institucional, a cualquier discurso político que habla de nuestra tierra, se da buena muestra de los “valores” citados una y mil veces. Dichos valores se fundamentan en la tierra, en el paisaje, en el valor del medio ambiente, en la sensibilidad de sus potencialidades y recursos, en la querencia de sus gentes y visitantes por la historia, plasmada en su Paisaje Cultural, heredero de siglos de actividad y presencia humana. La poética del paisaje es al fin y al cabo la “marca de identidad” de estas tierras. Lo que se vende. Con lo que nos venden. Y, como decía, en eso se basa el discurso político y administrativo.

Entonces, si ese es su valor, ¿cómo es posible que los mismos gestores y grupos de presión económica que hablan tan alegremente de dichos “valores” sean los que vendan la tierra por cuatro duros? La respuesta, por obvia, no la vamos a repetir. Cualquier persona formada y con una sensibilidad por el paisaje y el paisanaje sería capaz, en un análisis no muy profundo, de llegar a conclusiones similares a las que pensamos muchos.

El mismo mensaje incongruente e hipócrita se utiliza para las políticas de “desarrollo rural”. Se predica justo lo contrario de lo que se hace. Y así, se cierran colegios, se manipula a la opinión pública urbanita con la típica opinión tabernaria de “están subvencionados”… Los grandes partidos lo tienen claro. Y los bisagras también. Colocan sus peones y les dan migajas en forma de subvenciones, poder (la erótica del poder es sencilla pero efectiva en los que ¿nos representan?), algún puesto de trabajo… Esto genera la fabulosa red clientelar de la cual algunos partidos regionalistas son expertos. Aunque como decía no le van a la zaga los grandes partidos, tampoco nos engañemos.

Poesía de interior que hace marca. Que vende territorio e ilusión. Realidad política y de gestión burocrática, mandada por el capital, que contrarresta cualquier discurso sentimental y de desarrollo sostenible. Mientras tanto, agonizantes, los pueblos vacían sus casas y la memoria colectiva pierde un elemento cultural indispensable para el futuro. Mientras tanto, la soledad se apodera de la utopía, de los que luchan sin descanso por sacar adelante su negocio, su casa, su rebaño, sus campos… La manipulación, la falta de transparencia institucional y los devaneos políticos acaban con nosotros. El Neocolonialismo está a la vuelta de la esquina. Mientras tanto.. “se asoma en pradera al arma que pace / el blanco verso del agua que canta / en horizonte oscuro al tiempo que escampe.(E.Jartillo)”

Víctor Manuel Guíu Aguilar,

Miembro del Colectivo Sollavientos 

miércoles, 5 de junio de 2013

EL MAESTRAZGO, AMENAZADO POR EL FRACKING

                    



Así es, una amenaza más llueve sobre los habitantes del Maestrazgo. El fracking (extracción de gas por medios no convencionales a través de la fractura hidráulica de las rocas) es una amenaza desconocida por la mayoría de los habitantes y turistas que lo visitan. De cada diez personas tan solo dos saben de qué se trata, y los que han oído hablar, en la mayoría de los casos desconocen las consecuencias de la implantación de esa práctica  a largo plazo, así como el rigor técnico necesario para integrarlo en el medio físico sin riesgos para habitantes, flora y fauna.

Nuestros abuelos labraron las tierras, crearon los paisajes humanizados típicos del Maestrazgo, plantaron árboles adaptados a las condiciones ambientales de cada lugar, gestionaron las fuentes y los ríos, levantaron construcciones mimetizadas con el entorno, con tejas y barro, en cuyas oquedades anidaban una gran variedad de aves. Pero en las décadas de los sesenta a los ochenta se fueron en busca de mejor calidad de vida, pues la singularidad climatológica y orográfica del Maestrazgo representaba unas duras condiciones para el mantenimiento de la población. Y una vez fuera se dedicaron a trabajar en la industria que les remuneraba de manera fija y estable, algo que en estas tierras era difícil de asegurar, pues en las actividades agrícolas tradicionales su salario dependía del año en cuestión, las lluvias y los pastos. La calidad y el modo de vida cambiaron de una manera tal que muchos nativos optaron por vender las casas y aquellas tierras que fueron el sustento de sus abuelos y de ellos mismos.

Y ahora nos encontramos con un problema que tiene su germinación en aquellas décadas de emigración a las capitales. Estas personas que abandonaron el territorio, y sus hijos nacidos ya en ciudades, andan desconectados de sus raíces. Apenas nadie conoce a fondo el alcance de las consecuencias de las actuaciones agresivas, que vienen ahora a grandes golpes y sorprenden indefensos a sus actuales habitantes.

Y como no es bastante la desinformación existente, la asignatura de Geología va perdiendo presencia en los planes de estudios de la enseñanza secundaria. En cuanto pasen unas décadas más, será difícil que la ciudadanía sea sensible a la previsión de los riesgos geológicos, a la protección de los acuíferos o a la utilización con criterio de los recursos naturales. Y así se llegará a un extremo de pérdida de conocimientos, de adoctrinamiento hacia el olvido de la cultura campesina y toda la sabiduría de nuestros abuelos. Digamos que estamos en una línea en la que nadie podrá hablar, ni saber de lo que habla, cuando se refiere a las Ciencias de laTierra, que son imprescindibles para gestionar adecuadamente los recursos y las consecuencias nefastas e irreversibles de proyectos como el fracking.

Esto favorece  a grandes multinacionales, pues el hecho de que los habitantes estén  sin información hace que no se puedan defender ante cualquier proyecto. El desconocimiento de unas irreparables consecuencias es lo peor que le puede suceder a un territorio, pues lo aboca a su extinción. Y si bien las generaciones actuales están muy preparadas en las nuevas tecnologías, no se pueden hacer proyectos cargados de maravillas desde un ordenador en un despacho sin conocer la realidad, ni valorar el territorio que nos fue legado en óptimas condiciones medioambientales.

Como medida de protección se crearon los parques culturales. Un Parque Cultural es un espacio singular de integración de los diversos tipos de patrimonio, tanto material    -mobiliario e inmobiliario- como inmaterial. Entre el patrimonio material se incluye el histórico-artístico, arquitectónico, arqueológico, antropológico, paleontológico, etnológico, museístico, paisajístico, geológico, industrial, agrícola y artesanal (véase ley 12/1997, de 3 de diciembre, reguladora de los Parques Culturales de Aragón). Si el Maestrazgo es un Parque Cultural (además de un Geoparque, con varias figuras de protección incluidas, como son varios Lugares de Interés Geológico en tramitación y cuatro Monumentos Naturales, entre otras), ¿cómo es que no está protegido contra el fracking?¿O es que acaso estamos equivocados los habitantes que sospechamos de sus consecuencias, y los que están detrás de estas figuras son los que realmente defienden el territorio de una forma invisible que no percibimos?

Según la cita de En la naturaleza no hay recompensas o castigos; hay consecuencias.

                       

Julia Escorihuela.    

Colectivo Sollavientos