miércoles, 21 de octubre de 2026

VIII FESTIVAL CONTRA LA DESPOBLACIÓN. Allepuz, 16 a 18 de Octubre de 2026.




¿Y si le cambiáramos el nombre por “Festival a favor de la población”, siguiendo la estela de la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel?





Me centraré en la Mesa redonda (era rectangular) del sábado 17 a partir de las 11, y en algún aspecto colateral más. 

Tras la pertinente presentación del acto, ejerció la moderación el periodista del Diario de Teruel Marcos Navarro (para darnos un magnífico ejemplo, ha fijado su residencia habitual en Ejulve). Nos expuso la lista de patrocinadores del Festival, entre los que figuran “Teruel, tierra de festivales” , como no, y el proyecto “Reviscolar”, que abarca territorio limítrofe de Tarragona, Castellón y Teruel, que comparten la lengua catalana. No podía faltar la casa rural local “Las Santas”.

Abre el fuego oral Yolanda Gimeno Cuenca, representante de una microasociación de tres mujeres, del pueblo zaragozano Torrijo de la Cañada, con 70 habitantes fijos, en el valle del río Manubles, afluente del Jalón. Su proyecto en marcha se llama “394 Bodegas”, y su objetivo es “resaltar y poner en valor” las 394 bodegas catalogadas -patrimonio histórico-, ubicadas en cuevas del cerro de Santa María en ese pueblo. Son organizadas actividades como el networking (contacto de personas con finalidades empresariales o personales de variadas finalidades); cursos prácticos de elaboración de vinos caseros, donde han participado adolescentes; recuperación de técnicas tradicionales de construcción de bodegas; visitas guiadas a las bodegas,  espeleobodeguing, cata primaria (“¿Está bueno?”), taller de aromas de vinos, georreferenciación y vendimia, fataría más. 

La iniciativa se vincula a la Asociación “La Devanadera”, femenina  -“no somos mujeres del mes de agosto”-, en los ámbitos de la custodia del territorio y del emprendimiento e innovación social para recuperar y gestionar colectivamente las bodegas, que se rescatan y rehabilitan. Ha habido implicación de estudiantes del Erasmus Rural y trabajos con la universidad.

Yolanda G. considera el viñedo como paisaje, cortafuegos e historia. Siente “envidia verde” por las ayudas que recibe Teruel. Se muestra partidaria del Rural Proofing: hay que ruralizar las leyes, que son, en general, urbanocentristas. Recuerda que de los 6 millones de euros destinados al Reto demográfico, ⅔ se van a grandes ciudades. Critica la consigna de que jóvenes y mujeres han de ser emprendedores. Menciona “el derecho a equivocarse, al fracaso” e insiste en que hay que “creerse lo que estás haciendo”. Está a favor de la “ciudad extendida” (a menos de una hora en cualquier medio de transporte).


En segundo lugar interviene el campechano Vicente San Francisco, representando a la Cooperativa “Quesos Hontanar” con 14 empleos fijos y alguno indirecto, en Aguilar del Alfambra, que mantiene la escuela abierta con 7 alumnos. Nos expone lo que es un esforzado, complejo y supermeritorio ejercicio de emprendimiento empresarial, partiendo de una apuesta inicial de 6.000 euros por barbilla.

Actualmente la cooperativa, que en realidad son dos: ganadería de leche y quesería (2001), distribuye 100.000 kgs de queso al año por la geografía aragonesa. Empezó con el queso de leche de oveja. Posee una página web para su promoción. Se ha establecido un negocio paralelo de queso de cabra. Son criadas 1200 ovejas y 400 cabras.

Su abastecimiento energético proviene de placas solares y molinos, baterías de litio, aerotermias y una geotermia. Los cordericos disponen de calefacción.

Vicente lanza algunos eslóganes: “La escuela y el bar, siempre abiertos en el pueblo”; en el pueblo ha de “haber buen ambiente por ley”.


El tercer turno de intervención es el de Lucho Garay (del Valle de Caldearenas, en el Alto Gállego; cocinero, albañil y jardinero), perteneciente al Movimiento por la Dignidad de la Montaña, tras el nuevo manifiesto, “Pirineo Digno” (plataforma de movimientos sociales con el fin de la cohesión territorial). A partir de 2000 han conseguido paralizar 4 de 5 proyectos de pantanos,  el quinto era Yesa, después recrecido, verdadero peligro y chapuza medioambiental con el hormigoneo de sus móviles laderas.

Se han implicado en la lucha de La Fueva para librar el paisaje de la instalación de placas y en la defensa de Canal Roya, contra el proyecto de unión de  dos estaciones de esquí pirenaicas. En Jaca movilizaron a 6000 personas. Emitieron una denuncia previa -no tenida en cuenta por el gobierno de Aragón- sobre el peligro de producirse lo que iba a ser el devastador incendio denominado de Riglos el último verano. Se han pronunciado en defensa de las bomberas (genérico) y del aumento de las cuadrillas forestales, que han de actuar todo el año.

Han elaborado un documental que contiene entrevistas sobre el problema de la vivienda en el ámbito pirenaico  (Sallent de Gállego vende el m² más caro de Aragón). Como en las grandes ciudades, los pisos turísticos expulsan a la población trabajadora.

Lucho G. está a favor del turismo responsable.


La 4ª y última ponencia fue la de la voz joven, ágil e ilusionante de Albert Calvo (implicado en trabajos de electricidad y como contable) del pueblo de La Mata (menos de 200 hab.) en la comarca de Els Ports, del interior de Castellón, donde se ha establecido en una empresa local. Nos habla sobre el “Aplec dels Ports”, en el cual está involucrado. “Aplec” en valenciano significa ‘evento, reunión de gente al aire libre para una determinada celebración’, algo similar a algunos de los festivales turolenses, como el de este fin de semana en Allepuz. El de Els Ports, con actuaciones musicales, por supuesto, autogestionado y con la colaboración de voluntarios de los pueblos vecinos al de la celebración.

En el de Villores se reivindicó el pueblo, y la comarca en todos.

Se ha luchado contra la nefasta línea eléctrica MAT (de muy alta tensión, enorme en sus dimensiones y sus efectos perjudiciales al paisaje e intereses locales). Y a favor de la permanencia en la comarca de la intervención de la SAMU (ambulancias del Servicio de Ayuda Médica Urgente).

La Mata tiene su comunidad energética en marcha. Albert C. critica el hecho de los ayuntamientos “forraos de pasta” por la instalación masiva de renovables, “que no saben lo que hacer con ella”. Afirma que “vivir en un pueblo es lo más bonito y lo más difícil” y que “en un pueblo todos importan”.


En el turno de palabra final una mujer de Alba refiere que se ha puesto a vivir en Allepuz y ha sido madre: “Compramos una casa y la reformó mi suegro que es albañil; tenemos cole”. Dani es otro nuevo padre en el pueblo.

José Ramón, de Pancrudo, trae a colación las ayudas para el gasóleo.

Albert Calvo reclama ayudas a los desplazamientos en el medio rural.

Ana Calvo, residente en el barrio de Santa Bárbara de Aliaga recuerda haber recorrido 25.000 km al año para ir a trabajar.

Tomás Guitarte indica que el bono energético rural, para el transporte y la calefacción  tiene “poco peso político”.

Lucho G. reclama un “marco fiscal especial”. Afirma: “Tenemos mucho poder” y que “Nos tenemos que salvar a nosotros mismos”. Alerta sobre los fondos buitre en el campo, con disculpas a los fabulosos carroñeros de la naturaleza.

Un joven lanza una “apuesta fuerte por el pueblo” para evitar desplazamientos (Amazon, paquetería móvil).

Yolanda G. advierte sobre la apropiación agraria de Vox y prácticas agrarias inadecuadas. Incide en la importancia de lo comunitario, lo colectivo.

“Ser político es un mal curable” le dice a Guitarte.

Una maestra rural joven, de Cuevas de Cañart apuesta por la escuela rural innovadora.

Una mujer de Cabra de Mora (50 hab.) refiere que las familias no quieren abrir la escuela, prefieren que se lleven sus hijos a centros agrupados (no hay escuela, solo bar). Remarca la importancia del establecimiento de una Red de apoyo rural.

Delfi, maestra jubilada de Olba, aboga por luchar por la escuela rural. “El maestro ha de vivir en el pueblo”, dice; ya “no hay casas de maestros” en los pueblos.

Una mujer de La Manchuela cuenta que la cooperativa vinícola ha hecho desaparecer las bodegas pequeñas. En su pueblo ha cerrado la panadería, ya nadie prepara el “bollo de mosto”.

Una mujer de Bueña, a 10 km de Monreal (allí está aumentado la población y hay una comunidad energética en proceso), cuenta que el Ayuntamiento construye 6 viviendas. Critica que haya que ir “a Calamocha para progresar”, para lo cual se precisa el bono-gasoil. “En el pueblo te critican”, remata.


N.B. 1. La mitad de decibelios hubieran hecho lucirse más a los magníficos grupos musicales bajo la carpa y a la audiencia disfrutar igual, salvaguardando su salud auditiva. La calma y el silencio es otro de los atractivos de la vida rural, pero, evidentemente, no era la ocasión.

2. La práctica de vender un vaso de plástico fuerte con el logo de este -o de cualquier otro- festival, para evitar el vertido de muchos vasos de plástico fino, puede ser contraproducente desde el momento que las personas asistentes, que suelen repetir eventos culturales, acumulan en su casa unos cuantos vasos. Aunque sea una manera de aumentar caja, sería preferible incluir en las convocatorias “Tráete el vaso de casa, de cualquier fiesta precedente, y puedes traerte el plato y los cubiertos con la intención que ya conoces”. Gracias.


Gonzalo Tena Gómez, Colectivo Sollavientos


martes, 13 de octubre de 2026

Camiones de arcilla en las carreteras de Teruel. El caso de Aguaviva.



La arcilla presente en los municipios turolenses se explota y es transportada por camiones hacia Castellón. Dos rutas básicas existen para ello: Teruel con su única autovía y la parte más grande del pastel se evacua por vías autonómicas, provinciales o nacionales. El exiguo transporte ferroviario no es de consideración.  La presión del tráfico más intensa cae sobre la A-225 y sobre Aguaviva, municipio del Bajo Aragón.

Por Aguaviva pasan hoy los camiones que vienen desde Estercuel, Gargallo, Los Olmos, Crivillén, Ariño, Cañizar del Olivar, La Mata de los Olmos, Alcorisa, Andorra, Berge, Molinos, Seno, Castellote, Las Parras de Castellote y…pronto pasarán los que vengan desde Bordón, Ejulve, etc. y, claro está, los que vuelven de vacío hacia las explotaciones.

En el Bajo Aragón Histórico se encuentran importantes minas de arcilla, como la mina La Dehesa, que según la DIA explota 750000 t anuales, la mina Elena, 40000 t, Valdecastillo y Graderas, unas 200000 t cada año, Pilón, 216000 t anuales, Encarnita, Ortega… Y cada una de esas explotaciones estará activa durante un número determinado de años, de décadas en algunos casos (64 años en el caso de la mina Nelson, INAGA 500201/01A/2021/04579).

¿Cuál es la masa máxima autorizada para los camiones que van por la A-225? Desde 40 t a 44 t según tipo y requisitos técnicos. Los camioneros de la arcilla trabajan de lunes a viernes. Estimamos unos 220 días al año.

Teniendo en cuenta que los datos autonómicos consultados presentan un desfase mínimo de más de dos años.  La información se puede consultar en:

Aforos*: Allí ustedes deben de buscar vehículo pesado.  La DGT lo define como un vehículo destinado al transporte de mercancías cuya masa máxima autorizada (MMA) supera los 3.500 kg, o bien el destinado al transporte de personas que cuenta con más de 9 plazas (incluida la del conductor).

También aporta información el Diario de sesiones de las Cortes de Aragón. Los datos los facilita el Consejero del Departamento de Vivienda, Fomento, Logística y Cohesión Territorial.

Además, podemos encontrar información sobre el paso de vehículos por carreteras en la Generalitat Valenciana**, ya que los vehículos pesados que atraviesan Aguaviva pasan por Zorita del Maestrazgo y por el Forcall y viceversa. 

Los datos que da esta web llegan hasta mediados del año 2025 para el caso de la CV-14 y desglosa la información con detalle, entre otras de los vehículos pesados que suben, los que bajan y el total más actualizados.

Los datos para el día 25/06/2025 en la CV-14 fueron 927 (flujo total de vehículos pesados por los dos sentidos de una carretera en una fecha de control). El 24 de junio: 888, el 26 de junio: 822 y 27 de junio de 2025: 875.

¿Por qué pasan tantos camiones para transportar arcilla por Aguaviva?  Aragón no dispone de una Planificación Estratégica del Territorio, que ha de estar basada en hechos, mediciones y observaciones cruciales. Ojalá que esto lo tuvieran en cuenta los expertos que son consultados por el INAGA para la redacción de sus DIA, asociadas a las Resoluciones que redacta la Dirección General de Energía y Minas para las autorizaciones de la concesión de explotación de recursos de la Sección C) para minas de arcillas o/y arenas caoliníferas en municipios de la provincia de Teruel. Si así fuese, se podría racionalizar este desmedido transporte.

Los camiones seguirán pasando por Aguaviva y posiblemente todavía más en un futuro muy próximo, molestando gravemente y poniendo en peligro a la población.

Los vecinos de Aguaviva y su alcalde tienen derecho y prioridad para que esta situación de riesgo sea considerada, evaluada, planificada y ejecutada para garantizar su seguridad adoptando cuantas medidas preventivas sean necesarias y esa es tarea inexcusable de la administración aragonesa.

Alfonso Perdiguer Blaco.

Asociación Afectados por la Minería en Teruel. Colectivo Sollavientos.


*  https://gob-aragon.maps.arcgis.com/apps/webappviewer/index.html?id=636d0124a43244f1ab217ed3f76312cf 

**https://sede.gva.es/es/detall-departament?id_dept=12023

sábado, 3 de octubre de 2026

¡Nos ven cara de huevones!





 



“¡Nos ven cara de huevones!” exclamó el exministro de petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, al conocer el contenido del acuerdo de Trump con el gobierno del país para explotar una parte de sus reservas de crudo. “El acuerdo pasará a la historia por entreguista y por abrir las puertas al nuevo colonialismo norteamericano”. Por el contrario, la presidenta interina Delcy Rodríguez lo defiende por considerar que, aunque otorga jugosos favores a Estados Unidos, beneficiará a la economía venezolana: rentabilizar sus inmensas reservas de petróleo a través de la inversión, tecnología y capacidad productiva que aportará EE.UU. permitirá convertir esa riqueza en bienestar.

Según informa la BBC (https://www.bbc.com/mundo/articles/c783xln84p1o), “el mayor acuerdo petrolero de la historia" consiste en otorgar a EE.UU. la explotación de 65.000 millones de barriles de crudo en 17 campos petroleros (aproximadamente, un 21,5% de las reservas probadas de Venezuela) durante 25 años, a cambio de unos ingresos totales para el Estado caribeño de 209.000 millones de dólares. 

Las cifras publicadas suponen que este acuerdo generará ingresos fiscales de 3,2 dólares por barril. Eso supone un 4,5% del precio de referencia del crudo venezolano (el denominado Merey 16, extra-pesado y con azufre), que suele estar entre 15 y 20 dólares por debajo del Brent y actualmente se sitúa en 71 dólares por barril.

Estos números no afectan demasiado a Teruel, pero sí los que voy a dar ahora. El Diario de Teruel publicaba el 1 de septiembre de 2021 la noticia de un contrato de arrendamiento del Ayuntamiento de Estercuel a PAMESA de 117 hectáreas de terreno por 20 años para explotar una mina de arcilla. El Ayuntamiento recibe 600.000 euros por esos 20 años de arrendamiento. Ese contrato se presenta con frecuencia como ejemplo de buena praxis empresarial e institucional, ya que visibiliza ventajosas contraprestaciones que las compañías del sector están dispuestas a conceder al territorio en el que se implantan. 

Los números son jugosos, pero hay que cotejarlos con el beneficio que la empresa cerámica puede obtener. Se prevé extraer un promedio anual de 400.000 toneladas de arcilla. No es fácil calcular su valor porque no existen cotizaciones públicas, y el precio, muy variable, está regido por contratos privados y confidenciales. Se estima, según diversas fuentes, un rango de entre 30 y 90 euros/tonelada para la arcilla blanca de Teruel en origen, al que habría que sumar los costes de transporte hasta alcanzar entre 40 y 105 euros la tonelada en destino. 

Imaginemos por un momento que el Ayuntamiento de Estercuel aceptase el, para algunos, vergonzante contrato que Trump impone a Venezuela: una tasa del 4,5% sobre el precio del producto. Ese precio, para 8 millones de toneladas de arcilla (400.000 toneladas anuales durante 20 años), en euros constantes actuales, estaría entre 320 y 840 millones. Un 4,5% de ese montante serían entre 14,4 y 37,8 millones de euros. Comparen ustedes con los 600.000 del contrato de arrendamiento.    

Estos cálculos pueden estar sujetos a múltiples errores e imprecisiones. Desconozco, por ejemplo, si hay otras compensaciones adicionales por parte de la empresa, que también habría considerar. La valoración del producto extraído contiene un rango de incertidumbre grande. Por tanto, acepto cualquier enmienda que quiera hacerse a este artículo, y me alegraré si, al menos, genera debate sobre el problema de fondo. 

Estas estimaciones pueden resultar incluso conservadoras, de acuerdo con otras fuentes. Una tasa de un 4,5% es menos de la mitad de lo que hace un siglo firmaba la dictadura venezolana de Juan Vicente Gómez con las petroleras internacionales (entre 10 y 15%). Según la BBC, la versión de Delcy Rodríguez es que, sobre un precio referencia del barril de 65 dólares, Venezuela recibirá unos 19 euros por cada barril, un 29%. Según el ingeniero Luis Pacheco, que ha sido profesor de la Universidad Simón Bolívar y ha ocupado durante 17 años cargos de alto nivel en la industria petrolera venezolana, ese último porcentaje se ubica dentro del rango más bajo de lo que cobran otros países por acuerdos similares.

Tanto en Venezuela como en España, los recursos del subsuelo son propiedad del Estado. La diferencia está en que a Venezuela las empresas extractoras le pagan un canon por barril, mientras que en España el Estado regala la tonelada a quien la quiera extraer. 

¿Se nos ve cara de huevones?


José Luis Simón

Colectivo Sollavientos