viernes, 18 de septiembre de 2026

Las carrascas de Seno y el INAGA *





 La vida tiene sentido. Víktor Frankl el psiquiatra que sobrevivió a los campos de exterminio nazis, escribió “El hombre en busca de sentido”. Buscar y encontrar un rumbo, una orientación y unas directrices a la vida es una decisión existencial. Uno decide hacia dónde ir, con quién, por qué, para qué y qué va a hacer con su vida.

La raíces y el origen te marcan, no determinan, pero están ahí. Forman parte de tu cultura, tu forma de entender el mundo y la vida. 

La carrasca o encina es un árbol fuerte, resistente. Su madera es noble y dura, con una alta carga térmica, eso las gentes de Teruel lo saben y la hacen servir. Una de sus variedades nos obsequia con dulces bellotas

Los bosques de carrascas mediterráneas se encuentran reconocidos en la Directiva 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, en concreto en su Anexo I, puntos 45.3 y 32.11. El Gobierno de Aragón las clasifica dentro de los Hábitats de Interés Comunitario. Los carrascales van unidos al paisaje turolense desde el Bajo Aragón hasta las estribaciones de la Sierra de Gudar y El Maestrazgo. Los bosques de carrascas se encuentran recogidos y protegidos en una Resolución de 11 de marzo de la Dirección General de Medio Natural Publicado en BOA núm. 60, de 19 de marzo de 2021. La Ley de Montes también las protege.

Aragón dispone de Árboles y Arboledas Singulares**, y en la provincia de Teruel se encuentran algunos de ellos: Carrasca de los Tocones (Peracense), Carrasca de los Barrancos (Ejulve) y la Carrasca de Blesa.

Seno dispone de varios carrascales en su pequeño término municipal. El monte es de uso comunal, municipal y particular. Existe una partida denominada Las Valletas. Allí se encuentran cinco ejemplares no singulares, pero sí, sobresalientes, de tamaño considerable y porte majestuoso. Una de ellas se encontraba en el puesto 27 de Aragón, otra en el 34 en un Oficio de fecha 19-07-2023 emitido por el director general de Medio Natural y Gestión Forestal.


El Defensor del Pueblo, el señor Ángel Gabilondo, las conoce sabe de ellas, existe un expediente firmado de su puño y letra que trata sobre este particular. Fruto de la acción popular y la tenacidad se consiguió con la intervención del señor Ángel Gabilondo que cinco de las nueve carrascas propuestas se declararan árboles sobresalientes.

Volviendo a esa cuestión sobre el sentido de la vida, para alguien, la protección del medio ambiente es una de las columnas existenciales de la esencia de muchos seres humanos, entre los que me encuentro.

En el término de Seno se explotan la arcilla y las arenas caoliníferas. Existe una amplia normativa que regula esta actividad: la Ley de Minas y su Reglamento; la Ley de Protección Ambiental nacional y autonómica, el Real Decreto de Restauración, etc. Las leyes deben de cumplirse, y el sentido común debería de prevalecer, pero en Seno no es así. 

Valdecastillo es una de las minas de arcilla en explotación con las autorizaciones 440201/01A/2013/12307 y 500201/01A/2022/06836 del INAGA. Se encuentra en un collado cuyas aguas vierten al este por el Barranco del Redondo. En una zona de este, denominada Las Valletas se encuentran cuatro de las mencionadas encinas y una más en otro emplazamiento.

San Pedro es otra concesión para la extracción de arcilla concesión que ya dispone de la Declaración de Impacto Ambiental INAGA 500201/01A/2024/02848, aún no publicada en BOA, pero si en INAREIA***.

Estas Carrascas Sobresalientes se encuentran expuestas a posibles avenidas de lodos provenientes de la mina de Valdecastillo. El riesgo será mayor si entra en juego el olvido, el descuido, la imprudencia o el desconocimiento. La Declaración de Impacto Ambiental para la mina San Pedro no contempla la existencia de HIC-9340 dentro de la concesión de explotación. No aparecen las Carrascas Sobresalientes reconocidas por el director general de Medio Natural y Gestión Forestal el 19-07-2023. El HIC-9340, las carrascas y su carrascal se encuentran dentro de las 10 cuadriculas mineras. Si no se toman medidas inmediatas, entre ellas la suspensión cautelar de dicha Resolución del INAGA, las carrascas sufrirán una agresión tal que les supone un riesgo grave e inminente. Las Encinas Sobresalientes se encuentran muy próximas a pistas de tierra que las empresas mineras emplearán para evacuar el mineral. Los camiones presentan una masa máxima autorizada (MMA) de 44 toneladas. La DIA recoge que se adecuarán 5 km. de pista, ensanchando y adaptando el firme al paso de los camiones.

El INAGA dispone de comunicaciones oficiales tramitadas por sede electrónica informándoles sobre esos árboles sobresalientes y otras.

Hoy Viktor Frankl lanzaría un mensaje de esperanza para estas admirables carrascas de Las Valletas.



INSTITUTO ARAGONES DE GESTIÓN AMBIENTAL 

** DECRETO 27/2015, de 24 de febrero, del Gobierno de Aragón, por el que se regula el Catálogo de árboles y arboledas singulares de Aragón.

*** Aplicación web del Gobierno de Aragón destinada a la consulta pública de resoluciones y expedientes del INAGA.


                                                                     Alfonso Perdiguer Blasco. 

Miembro de la PAMT y del Colectivo Sollavientos.

jueves, 27 de agosto de 2026

CRÓNICA DE LA REUNIÓN MANTENIDA POR MIEMBROS DEL COLECTIVO SOLLAVIENTOS con personas vinculadas al PARQUE NALTURAL DE LOS VALLES OCCIDENTALES (HECHO, HUESCA, 20-08-2026)








Asistentes:  Javier Oquendo (Colectivo Sollavientos).

     José Luis Simón (Colectivo Sollavientos).

     Luis Sánchez (APN, P.N. Parques Occidentales)

     Mizar Torrijo (empleado de las cuadrillas de mantenimiento del P.N.)

     Marta Marín (empresaria turismo de montaña, Hecho)

     Mari Carmen Gascón (promotora cultural, Casa Gastón, Hecho) 

     Susana Aznar (entorno del Colectivo Sollavientos)

     Araceli Cereceda (entorno del Colectivo Sollavientos).


Objetivo: Intercambio de opiniones sobre el funcionamiento del Parque Natural de los Valles Occidentales (valles de Ansó, Hecho, Aragüés y Aísa), como referencia para valorar la oportunidad, las ventajas y los inconvenientes que podría tener la creación de un primer P.N. en la provincia de Teruel.



Los inicios del P.N. se entrecruzan con una inflexión importante en la tradición maderera de estos valles. En los años 90 había tres serrerías (Ansó, Hecho y Aragüés), siguiendo una tradición de aprovechamiento de los recursos madereros que se remonta al menos a 1350. Se cortaba madera especialmente de hayas, actividad que estaba bien regulada y proporcionaba una riqueza importante a la zona.

A finales de siglo las serrerías entran en crisis por la depreciación general de la madera. Cierran las de Ansó y Aragüés. Ello coincide en el tiempo con un ambiente de crítica en los medios de comunicación por las sacas de madera y con los primeros movimientos para la creación del P.N.


El P.N. se crea finalmente en 2006. Muchas personas del territorio lo ven como una imposición desde arriba, no una aspiración de la población. El hecho de que el aprovechamiento maderero haya disminuido drásticamente desde entonces (una sola saca de madera en los últimos 15 años) se vincula a la creación del P.N. y genera una mala (aunque injusta) ‘mala prensa’ respecto a él.


Los ayuntamientos, y el territorio en general, recibe beneficios muy significativos del P.N.

Uno de los principales es la existencia de cuadrillas de mantenimiento, que limpian caminos y senderos, arreglan infraestructuras ganaderas y turísticas, etc. Son tres cuadrillas de cuatro personas, una por cada valle; 12 personas en total, contratadas por SARGA al servicio del P.N.

El coste de esta actividad supone aproximadamente un 50% del presupuesto que aprueba anualmente el Patronato del P.N.

Es de destacar el apoyo que se presta a la ganadería: arreglo de abrevaderos, vallados, transporte de sal en helicóptero a puntos seleccionados por los propios ganaderos…

Los ganaderos tienen, además, ayudas económicas específicas por hallarse en el P.N.


Esos beneficios se completan con la propia creación de puestos de trabajo: 12 personas en las cuadrillas y unas 8 en otras tareas (centros de interpretación, información turística…).

Sin embargo, esa veintena de puestos de trabajo, que al principio se cubrían esencialmente con personal de la zona, ahora los ocupan casi en su totalidad con personas venidas de fuera. Eso hace, probablemente, que la población local no valore esa aportación de puestos de trabajo.


Es cierto, sin embargo, que dentro del espacio del P.N. hay ciertas servidumbres: por ejemplo, no se pueden abrir o prolongar nuevas pistas forestales, si bien ésta es una norma cuya modificación se ve necesaria a corto o medio plazo.


Respecto al turismo, el modelo que mantienen estos valles es muy diferente del de otras zonas del Pirineo aragonés con estaciones de esquí y centros de vacaciones más masificados. 

Sin embargo, no está claro qué aporta el P.N. al sector turístico. Hace años hubo un intento para publicitarlo como “valles tranquilos”, pero no cuajó.

Infraestructuras y actividad existen en los núcleos de población (hostelería, cámping en Hecho) y también dentro del propio espacio del P.N. (campamento “Ramiro I” y parque de tirolinas en Selva de Oza; complejo de la Borda Bisaltico; cámping y albergue de Zuriza; refugios de Gabardito, Lizara y Linza, entre otros).

No obstante, la hostelería en las poblaciones ha sufrido un declive en los últimos años.


En el contexto en el que se celebra la reunión, es inevitable abordar la gestión forestal y el riesgo de incendios. En este último hemos asistido este verano al tremendo incendio de Riglos-San Juan de la Peña, en el Prepirineo. Desde la Canal de Berdún hacia el norte, entrando ya en el Pirineo propiamente dicho, el riesgo de incendio es menor, si bien el sotobosque (fundamentalmente de boj) es muy denso y por tanto potencial propagador de incendios. En condiciones climáticas “normales”, ese sotobosque no se prendería con facilidad, pero las condiciones están cambiando y se temen las consecuencias de un rayo en un verano tan caluroso como el actual.


Y eso nos lleva de nuevo al aprovechamiento maderero: es una pena que unos recursos de tanta importancia como los que tienen estos valles, que históricamente constituyeron una de sus principales riquezas, estén ahora tan poco aprovechados. El pino silvestre de Oza es de gran calidad maderera; el haya, aunque no los sea tanto por la abundancia de nudos, podría también recuperar su aprovechamiento tradicional, incluso aunque fuese sólo para leña. Ello propiciaría una gestión forestal que mantendría bosques vigorosos y menos vulnerables a los incendios. Sin embargo, se da la paradoja de que en el valle de Hecho se comercializa leña de haya para calefacción, pero procedente de cortas en el cercano valle navarro del Roncal. La razón: allí la orografía y la red de pistas hacen que la madera sea mucho más accesible. 


Como balance de la conversación, respecto al P.N. de los Valles Occidentales, una idea recurrente: a pesar de las ventajas objetivas que reporta el P.N. para las actividades tradicionales, la población de la zona sigue mostrando desafección a la figura del P.N. No terminan de valorarse ni las ventajas para los ganaderos, ni los puestos de trabajo creados, ni la autoestima que podría proporcionar un entorno natural privilegiado, con un sello de calidad como le otorga el P.N. y un interés científico que atrae a un ‘turismo de calidad’ de investigadores y aficionados.   


Y como recomendación de cara a la posible iniciativa de P.N. en Teruel: 

  • Promoverlo con amplia participación de la población, trabajando intensamente los consensos sobre el PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, más fijo y restrictivo) y el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión, más flexible), que serán los documentos que detallarán las posibles limitaciones y los mecanismos para optimizar los beneficios.