¿Y si le cambiáramos el nombre por “Festival a favor de la población”, siguiendo la estela de la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel?
Me centraré en la Mesa redonda (era rectangular) del sábado 17 a partir de las 11, y en algún aspecto colateral más.
Tras la pertinente presentación del acto, ejerció la moderación el periodista del Diario de Teruel Marcos Navarro (para darnos un magnífico ejemplo, ha fijado su residencia habitual en Ejulve). Nos expuso la lista de patrocinadores del Festival, entre los que figuran “Teruel, tierra de festivales” , como no, y el proyecto “Reviscolar”, que abarca territorio limítrofe de Tarragona, Castellón y Teruel, que comparten la lengua catalana. No podía faltar la casa rural local “Las Santas”.
Abre el fuego oral Yolanda Gimeno Cuenca, representante de una microasociación de tres mujeres, del pueblo zaragozano Torrijo de la Cañada, con 70 habitantes fijos, en el valle del río Manubles, afluente del Jalón. Su proyecto en marcha se llama “394 Bodegas”, y su objetivo es “resaltar y poner en valor” las 394 bodegas catalogadas -patrimonio histórico-, ubicadas en cuevas del cerro de Santa María en ese pueblo. Son organizadas actividades como el networking (contacto de personas con finalidades empresariales o personales de variadas finalidades); cursos prácticos de elaboración de vinos caseros, donde han participado adolescentes; recuperación de técnicas tradicionales de construcción de bodegas; visitas guiadas a las bodegas, espeleobodeguing, cata primaria (“¿Está bueno?”), taller de aromas de vinos, georreferenciación y vendimia, fataría más.
La iniciativa se vincula a la Asociación “La Devanadera”, femenina -“no somos mujeres del mes de agosto”-, en los ámbitos de la custodia del territorio y del emprendimiento e innovación social para recuperar y gestionar colectivamente las bodegas, que se rescatan y rehabilitan. Ha habido implicación de estudiantes del Erasmus Rural y trabajos con la universidad.
Yolanda G. considera el viñedo como paisaje, cortafuegos e historia. Siente “envidia verde” por las ayudas que recibe Teruel. Se muestra partidaria del Rural Proofing: hay que ruralizar las leyes, que son, en general, urbanocentristas. Recuerda que de los 6 millones de euros destinados al Reto demográfico, ⅔ se van a grandes ciudades. Critica la consigna de que jóvenes y mujeres han de ser emprendedores. Menciona “el derecho a equivocarse, al fracaso” e insiste en que hay que “creerse lo que estás haciendo”. Está a favor de la “ciudad extendida” (a menos de una hora en cualquier medio de transporte).
En segundo lugar interviene el campechano Vicente San Francisco, representando a la Cooperativa “Quesos Hontanar” con 14 empleos fijos y alguno indirecto, en Aguilar del Alfambra, que mantiene la escuela abierta con 7 alumnos. Nos expone lo que es un esforzado, complejo y supermeritorio ejercicio de emprendimiento empresarial, partiendo de una apuesta inicial de 6.000 euros por barbilla.
Actualmente la cooperativa, que en realidad son dos: ganadería de leche y quesería (2001), distribuye 100.000 kgs de queso al año por la geografía aragonesa. Empezó con el queso de leche de oveja. Posee una página web para su promoción. Se ha establecido un negocio paralelo de queso de cabra. Son criadas 1200 ovejas y 400 cabras.
Su abastecimiento energético proviene de placas solares y molinos, baterías de litio, aerotermias y una geotermia. Los cordericos disponen de calefacción.
Vicente lanza algunos eslóganes: “La escuela y el bar, siempre abiertos en el pueblo”; en el pueblo ha de “haber buen ambiente por ley”.
El tercer turno de intervención es el de Lucho Garay (del Valle de Caldearenas, en el Alto Gállego; cocinero, albañil y jardinero), perteneciente al Movimiento por la Dignidad de la Montaña, tras el nuevo manifiesto, “Pirineo Digno” (plataforma de movimientos sociales con el fin de la cohesión territorial). A partir de 2000 han conseguido paralizar 4 de 5 proyectos de pantanos, el quinto era Yesa, después recrecido, verdadero peligro y chapuza medioambiental con el hormigoneo de sus móviles laderas.
Se han implicado en la lucha de La Fueva para librar el paisaje de la instalación de placas y en la defensa de Canal Roya, contra el proyecto de unión de dos estaciones de esquí pirenaicas. En Jaca movilizaron a 6000 personas. Emitieron una denuncia previa -no tenida en cuenta por el gobierno de Aragón- sobre el peligro de producirse lo que iba a ser el devastador incendio denominado de Riglos el último verano. Se han pronunciado en defensa de las bomberas (genérico) y del aumento de las cuadrillas forestales, que han de actuar todo el año.
Han elaborado un documental que contiene entrevistas sobre el problema de la vivienda en el ámbito pirenaico (Sallent de Gállego vende el m² más caro de Aragón). Como en las grandes ciudades, los pisos turísticos expulsan a la población trabajadora.
Lucho G. está a favor del turismo responsable.
La 4ª y última ponencia fue la de la voz joven, ágil e ilusionante de Albert Calvo (implicado en trabajos de electricidad y como contable) del pueblo de La Mata (menos de 200 hab.) en la comarca de Els Ports, del interior de Castellón, donde se ha establecido en una empresa local. Nos habla sobre el “Aplec dels Ports”, en el cual está involucrado. “Aplec” en valenciano significa ‘evento, reunión de gente al aire libre para una determinada celebración’, algo similar a algunos de los festivales turolenses, como el de este fin de semana en Allepuz. El de Els Ports, con actuaciones musicales, por supuesto, autogestionado y con la colaboración de voluntarios de los pueblos vecinos al de la celebración.
En el de Villores se reivindicó el pueblo, y la comarca en todos.
Se ha luchado contra la nefasta línea eléctrica MAT (de muy alta tensión, enorme en sus dimensiones y sus efectos perjudiciales al paisaje e intereses locales). Y a favor de la permanencia en la comarca de la intervención de la SAMU (ambulancias del Servicio de Ayuda Médica Urgente).
La Mata tiene su comunidad energética en marcha. Albert C. critica el hecho de los ayuntamientos “forraos de pasta” por la instalación masiva de renovables, “que no saben lo que hacer con ella”. Afirma que “vivir en un pueblo es lo más bonito y lo más difícil” y que “en un pueblo todos importan”.
En el turno de palabra final una mujer de Alba refiere que se ha puesto a vivir en Allepuz y ha sido madre: “Compramos una casa y la reformó mi suegro que es albañil; tenemos cole”. Dani es otro nuevo padre en el pueblo.
José Ramón, de Pancrudo, trae a colación las ayudas para el gasóleo.
Albert Calvo reclama ayudas a los desplazamientos en el medio rural.
Ana Calvo, residente en el barrio de Santa Bárbara de Aliaga recuerda haber recorrido 25.000 km al año para ir a trabajar.
Tomás Guitarte indica que el bono energético rural, para el transporte y la calefacción tiene “poco peso político”.
Lucho G. reclama un “marco fiscal especial”. Afirma: “Tenemos mucho poder” y que “Nos tenemos que salvar a nosotros mismos”. Alerta sobre los fondos buitre en el campo, con disculpas a los fabulosos carroñeros de la naturaleza.
Un joven lanza una “apuesta fuerte por el pueblo” para evitar desplazamientos (Amazon, paquetería móvil).
Yolanda G. advierte sobre la apropiación agraria de Vox y prácticas agrarias inadecuadas. Incide en la importancia de lo comunitario, lo colectivo.
“Ser político es un mal curable” le dice a Guitarte.
Una maestra rural joven, de Cuevas de Cañart apuesta por la escuela rural innovadora.
Una mujer de Cabra de Mora (50 hab.) refiere que las familias no quieren abrir la escuela, prefieren que se lleven sus hijos a centros agrupados (no hay escuela, solo bar). Remarca la importancia del establecimiento de una Red de apoyo rural.
Delfi, maestra jubilada de Olba, aboga por luchar por la escuela rural. “El maestro ha de vivir en el pueblo”, dice; ya “no hay casas de maestros” en los pueblos.
Una mujer de La Manchuela cuenta que la cooperativa vinícola ha hecho desaparecer las bodegas pequeñas. En su pueblo ha cerrado la panadería, ya nadie prepara el “bollo de mosto”.
Una mujer de Bueña, a 10 km de Monreal (allí está aumentado la población y hay una comunidad energética en proceso), cuenta que el Ayuntamiento construye 6 viviendas. Critica que haya que ir “a Calamocha para progresar”, para lo cual se precisa el bono-gasoil. “En el pueblo te critican”, remata.
N.B. 1. La mitad de decibelios hubieran hecho lucirse más a los magníficos grupos musicales bajo la carpa y a la audiencia disfrutar igual, salvaguardando su salud auditiva. La calma y el silencio es otro de los atractivos de la vida rural, pero, evidentemente, no era la ocasión.
2. La práctica de vender un vaso de plástico fuerte con el logo de este -o de cualquier otro- festival, para evitar el vertido de muchos vasos de plástico fino, puede ser contraproducente desde el momento que las personas asistentes, que suelen repetir eventos culturales, acumulan en su casa unos cuantos vasos. Aunque sea una manera de aumentar caja, sería preferible incluir en las convocatorias “Tráete el vaso de casa, de cualquier fiesta precedente, y puedes traerte el plato y los cubiertos con la intención que ya conoces”. Gracias.
Gonzalo Tena Gómez, Colectivo Sollavientos


