lunes, 25 de mayo de 2026

El Geoparque del Maestrazgo: donde el silencio no se oye












   

Hace cincuenta años, quienes en aquel momento trabajaban por la promoción turística del Maestrazgo difundieron un eslogan que llamaba la atención por el oxímoron que contenía: “El Maestrazgo, donde el silencio habla”. Eran los tiempos (curiosos tiempos) en que había una entidad interprovincial cuyo territorio de actuación abarcaba desde el Maestrazgo turolense al Maestrat castellonense, pasando por Gúdar, Els Ports, el Matarranya y el Bajo Aragón: la Mancomunidad Turística del Maestrazgo. Fue esta entidad, en colaboración con el Instituto de Estudios Turolenses, la que financió y publicó en 1983 un libro divulgativo que fue pionero en algunos aspectos: “Paisajes naturales de la región del Maestrazgo y Guadalope”. Sus autores éramos entonces tres jóvenes científicos entusiastas (quienes suscribimos este artículo y nuestro buen amigo Manuel Vivó), que desarrollamos en aquella pequeña obra dos tesis básicas. La primera: el territorio y el paisaje, más allá de ofrecer recursos materiales a sus habitantes, son susceptibles también de un “uso intelectual”. La segunda: el Maestrazgo turolense y castellonense son un solo paisaje que debemos conocer, divulgar y defender solidariamente.

Años más tarde, ese mismo ideario inspiró la creación del Geoparque del Maestrazgo, sobre la base territorial del Parque Cultural y, a la vez, en el seno de la Red de Geoparques Europeos. Fundada en Molinos en el año 2000, esta red busca que la geología se incorpore de forma explícita al patrimonio natural y cultural de ciertos territorios rurales de Europa como activo esencial para el desarrollo. Su ampliación en 2015 a la red Global Geoparks de UNESCO ha terminado dando a este movimiento una relevancia mundial. 

Como consecuencia de la reconfiguración administrativa de la España autonómica, la distribución de competencias entre comunidades, diputaciones, comarcas y municipios en materia de turismo generó un nuevo escenario en el que la Mancomunidad Turística del Maestrazgo perdía buena parte de su sentido. El hecho es que la entidad fue languideciendo hasta que, en 2012, las dos diputaciones provinciales acordaron su disolución por falta de actividad.

Afortunadamente, eso no ha impedido que la sociedad civil de las comarcas de ambos lados hayamos colaborado en la protección de su patrimonio medioambiental y paisajístico. Ese empeño común se ha puesto de manifiesto claramente ante algunas amenazas que en las últimas décadas se han cernido, y se ciernen, sobre estos horizontes. En 2012 hubimos de enfrentarnos a los esperpénticos proyectos de fracking de Montero Energy. En 2021, al infumable clúster eólico de Forestalia y su infraestructura de evacuación hasta Morella. En los últimos años, al enorme impacto ambiental y social que causan la desbocada minería de arcilla y el insufrible tráfico de camiones que produce en las carreteras entre ambas provincias.

Aunque restringido espacialmente a Teruel, el Geoparque del Maestrazgo es en este momento la imagen internacionalmente más visible del rico patrimonio natural de esta singular región. Si hay una entidad oficial que pudiera y debiera abanderar el movimiento social en su defensa, esa es el Geoparque. Si hay una entidad que debiera oponerse razonada y constructivamente a los proyectos que destruyen territorio, esa es el Geoparque.

Pero nuestro Geoparque del Maestrazgo permanece en silencio. Y no es el silencio, discreto pero elocuente, de aquel paisaje que la Mancomunidad Turística reivindicaba. Tampoco es el silencio de quien, confundido, no tiene ni encuentra argumentos para defender lo suyo. Me temo que es el silencio de quien, maniatado, sea bajo imposición externa o por autoimposición, ha de cerrar la boca. Una pena.


José Luis Simón

Alejandro J. Pérez

Colectivo Sollavientos

martes, 14 de abril de 2026

GEOLODIA 26 / ALCAÑIZ (TERUEL)




El próximo 10 de mayo se celebra en Alcañiz el Geolodía-26. 

Está organizado por José Luis Simón y Arancha Luzón (Dpto. Ciencias de la Tierra, Unizar) y por Luis Moliner (asociación Amigos del Patrimonio Geológico de Teruel), con el apoyo del Instituto de Estudios Turolenses y la coordinación, a nivel nacional, de la Sociedad Geológica de España.

Geolodía 26 se centrará en los materiales sedimentarios fluviales de este sector de la Cuenca del Ebro y en las inestabilidades gravitacionales que su erosión provoca en ocasiones (caídas de bloques y deslizamiento de Pui Pinos). El recorrido arrancará junto a la Peña de la Encarnación o "piedra del fin del mundo", aludida, según la tradición, en un sermón de San Vicente Ferrer en 1412 como metáfora de la inminencia del Apocalipsis.

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INFORMACIÓN GENERAL:

HORARIO DE LA JORNADA:
9:30 h. Recepción de participantes: aparcamiento contiguo a la Ronda de Teruel, casco urbano de Alcañiz.
10:00 h. Parada 1:  camino agrícola situado unos 150 m al norte de la  Peña y Ermita de la Encarnación (1 km al sur del casco urbano de 
Alcañiz).
11:45 h. Paradas 2 y 3: Ronda de Teruel.
13:45 h. Final de la actividad.

INSTRUCCIONES DE ACCESO Y MOVILIDAD:

1) PERSONAS QUE ACUDAN EN VEHÍCULO DE MOTOR:
El punto de encuentro para las personas que acudan en vehículo de motor es obligatoriamente el aparcamiento contiguo a la Ronda de Teruel. Los llegados por ese medio se dirigirán desde ahí hasta el punto de inicio de la jornada (parada 1) guiados por la organización.
El recorrido entre ambos puntos se hace a pie por camino/senda (con un breve tramo por carretera) y dura 20 minutos. Es razonablemente transitable, excepto una subida por escaleras que salva un desnivel a mitad del recorrido.
A las 10:00 h comenzará la jornada en dicha parada 1, tras la cual se volverá caminando hasta el aparcamiento y se accederá desde ahí a las paradas 2 y 3, que se hallan en las inmediaciones.
No estará permitido acceder directamente en vehículo de motor hasta la parada 1, dada la imposibilidad de estacionar en esa zona.

2) PERSONAS QUE ACUDAN A PIE O EN BICICLETA:
Las personas que lleguen a pie o en bicicleta sí podrán acceder directamente a la parada 1, donde comenzará la jornada a las 10:00 h. 
Luego se irá caminando hasta el casco urbano para realizar las paradas 2 y 3.

miércoles, 1 de abril de 2026

El Maestrazgo: un territorio con futuro








La posibilidad de que naufraguen el clúster del Maestrazgo y otros grandes proyectos eólicos en las comarcas turolenses debe servir como catarsis para que los ciudadanos de este territorio decidan en serio qué futuro quieren. No es necesario volver a las cuevas, no es necesario volver al pedernal. Puede ser suficiente con mirar a las últimas décadas del siglo XX, en las que fue gestándose un modelo de desarrollo integrador, basado en recursos endógenos y esenciales: el paisaje, una historia y un patrimonio únicos, la armonía entre los modos de vida tradicionales y los proyectos de futuro que Europa apoyaba. Proyectos que buscaban luchar contra la despoblación, claro, pero que apostaban sobre todo por el orgullo y la autoestima del territorio y de sus gentes.

Así nació aquella (ya olvidada) Mancomunidad Turística del Maestrazgo, que publicaba guías sobre el “uso intelectual y lúdico de los paisajes”. Así dio Mirambel, a finales de los 70, un ejemplo de dignidad, aprobando unas ordenanzas municipales que enterraban los cables eléctricos para conservar esa joya del siglo XVI que es su casco urbano. Así nació en 1998 el Parque Cultural del Maestrazgo, un modelo de gestión y puesta en valor del patrimonio que se basaba en la experiencia pionera de Molinos; que inspiró la Ley de Parques Culturales de Aragón; que se constituyó en Geoparque y fue miembro fundador de la Red de Geoparques Europeos en 2000, y se incorporó en 2015 a la red Global Geoparks de UNESCO. Añadamos el extenso catálogo de Bienes de Interés Cultural, Conjuntos Históricos, Monumentos, Zonas Arqueológicas, Zonas Paleontológicas, Lugares de Interés Geológico, Conjuntos de Arte Rupestre que son Patrimonio de la Humanidad... 

Somos muchas las personas, con diversos grados de vinculación a este territorio, que hemos estado sinceramente comprometidos con la hoja de ruta que todo ese movimiento representa. Hemos trabajado convencidos de contribuir a alumbrar un modelo de desarrollo respetuoso del territorio, que era la continuación natural de siglos de convivencia del ser humano y su medio. Manteniendo con dignidad las actividades tradicionales (agricultura, ganadería, aprovechamientos forestales, industrias familares), se trataba de ampliarlas y enriquecerlas con el turismo cultural, el ecoturismo o el geoturismo.

A mitad de partido, alguien ha decidido cambiar las reglas de juego y nos ha dejado descolocados. Quienes (con toda honestidad y buena fe, estoy seguro) abrazan el megaproyecto eólico del Maestrazgo defienden su compatibilidad con aquel modelo. Me gustaría que se convencieran de que eso no es sí. No podemos cuidar y enorgullecernos de todos esos valores, albergar algunos de los Pueblos más Bonitos de España y, a la vez, abrir la puerta falsa a una industrialización salvaje de nuestros montes, sin planificación, sin garantías, a lomos de la especulación y la corrupción. Valen aquí el dicho popular de “no se puede soplar y sorber al mismo tiempo” y el clásico de Séneca: “no hay viento favorable para quien no sabe adónde va”.

Aquella hoja de ruta no fue diseñada por “ecologistas de salón”. La creación del Parque Cultural del Maestrazgo fue decidida democráticamente por los 43 municipios; nadie les obligó. Tras una reunión constituyente en Aliaga, contó con la aprobación y compromiso de cada uno de los ayuntamientos. Todos los pueblos de la asociación Viento Alto están representados en su Patronato, y alguno de sus regidores ha tenido puestos de responsabilidad en ese órgano de gobierno. Me parecería triste que alguno de los alcaldes del Maestrazgo suscribiese una sentencia como la que lanzó el de Fuendetodos, ebrio de ingresos económicos procedentes de los parques eólicos que rodean el pueblo: “Aquí ya no necesitamos a Goya”. 


José Luis Simón (Colectivo Sollavientos)