jueves, 3 de abril de 2025

SOLLAVIENTOS MONTARAZ Y CORDIAL: UNAS PINCELADAS SOBRE EL ENCUENTRO DE PRIMAVERA.


Vista del Valle del Alfambra desde el punto geodésico de la Hoyalta Alta



Tiremos de diccionario -sana costumbre- . El de la RAE define “montaraz” en su acepción 1 como “que anda o está hecho para andar por los montes o se ha criado en ellos” y en la 3: “guarda de montes o heredades”. Para “cordial” nos da: 1, “que tiene virtud para fortalecer el corazón” y 2, “afectuoso, de corazón”;  oséase, nosotr@s mismo@s.


Dos magníficas marchas montañeras nos despachamos: el sábado 29 ascendiendo a la cumbre de Hoyalta (topónimo paradógico) a 1760 m s n m, techo de la sierra del Pobo, con el aliciente de un fuerte viento gélido que no impidió las explicaciones de nuestros sabios especializados en Geología, Hidrología, Botánica, Historia y Pajarología (pajareo, no). Primera parada en la fuente del Chorrillo.   Fuimos advertidos de que la Falla del Pobo (ya la quisieran en Valencia), de un desnivel de 800 m., cada 8 a 10 mil años pega un salto de unos 1,5 m., generando un terremoto (menos mal que no nos pilló el último).


Saludamos a la bella y humilde Potentilla cinerea, “heraldo de la primavera” con su vivo color amarillo en pequeños rodales de un verde ceniciento, pegados al suelo para esquivar los vientos.


Admiramos el Erodium celtibericum, endemismo de la Cordillera Ibérica oriental, descrito por Cavanilles, catalogado como especie amenazada por el gobierno de Aragón, y, por ende, debería ser un escudo efectivo contra la industrialización de los montes.


Porque, efectivamente, hay un funesto proyecto de industrializar esta cumbre sembrando en ella molinos eólicos gigantes: el proyecto Turboleta, de una planta de combustible “sostenible” para los aviones, que supone la construcción de una central eólica en montes de Corbalán, El Pobo y Cedrillas, que le proporcionaría la energía. Si ya una vez libramos estas lomas de la metálica siembra mediante nuestras sufridas alegaciones en colaboración con el rocín, esta vez no va a ser menos. Estamos en ello con el tremendo obstáculo añadido de una administración poco apta para sus menesteres.



Desde la cresta, bien frescos y ventilados contemplamos allá abajo el majestuoso valle del Bajo Alfambra, con sus retazos verdes y amarillos desvaídos y sus tierras rojas y los pueblos (Escorihuela, Alfambra, Peralejos…).

Ya en la cima, al refugio a almorzar.

Y descenso, con la tropa desperdigada.


El chef de la casa rural Las Santas de Allepuz, Àlex Pérez, con la ayuda de Maite y de su asistente Alejandro, nos preparó un exquisito y copioso menú de especialidades magrebíes, rematado por un cuscús insuperable y el postre (baklava), regado con un tinto elaborado y etiquetado allí, muy bien valorado. Y nos lo comimos y bebimos todo.


Una miaja de sobremesa y para arriba para celebrar en la biblioteca y sala de investigación nuestra asamblea de primavera, presidida por la escultura-árbol de José Azul, el Premio Amigo del Chopo Cabecero que recibimos el otoño pasado en la fiesta de Pancrudo, previo desgarro de sábanas en tiras que serían útiles al día siguiente, como veremos más adelante.


La segunda marcha por los montes fue al día siguiente, domingo 30, el día cordial. En ésta nos unimos a la multitud, camino del Corazón de la Sargantana. Habíamos partido a pie desde el km 50 de la carretera La Iglesuela-Mosqueruela (A-1701). Íbamos a abrazar unidos por los retales de sábanas recortados el “Corazón del Maestrazgo” en un acto de amor reivindicativo por la tierra salvajemente amenazada por el Clúster Maestrazgo” (ahora Clúster Teruel, ¡oh!), “el proyecto eólico más grande de Europa”: el asesinato de nuestra emblemática comarca, la puntilla a su biodiversidad y a su población: 21 centrales eólicas sumando 125 molinos de 200 m de altura (con sus estaciones transformadoras y sus líneas de alta tensión), autorizados por el gobierno central y auspiciados por un fondo de inversión danés (ni los ministros socialistas ni los inversores habrán pisado el Maestrazgo, si no, seguro que la cosa pintaría de otra manera, y el Corazón y su emplazamiento hoy no serían tan famosos). La Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel, junto a la Fundación Quebrantahuesos, Teruel  Existe y la plataforma No a la MAT han formalizado la exigencia a la judicatura de medidas cautelares que paralicen las obras ante todas las irregularidades del proyecto y las gravísimas afecciones que supone.


Pero, volvamos al emotivo y grandioso abrazo:  Allí estábamos cinco centenares y medio de personas, la mayoría pertrechadas con chalecos reflectantes, con los brazos extendidos rodeando el contorno del Corazón, con todo el Maestrazgo en el nuestro. La formación de estratos cretácicos plegados y erosionados es mucho más grande de lo que aparenta en los mapas: los del ventrículo derecho casi no distinguíamos a los de la aurícula izquierda. Pasó un dron y filmó el perímetro humano.


La comida de hermandad fue en el pabellón deportivo de Mosqueruela. En medio del estrépito la gaita de hueso -cúbito- de buitre y la dulzaina del virtuoso Fran López, de Palomar de Arroyos, alzó sus potentes notas hasta la cubierta del recinto: un hermoso colofón festivo a la jornada para quienes marchábamos.


¡EL MAESTRAZGO NO SE VENDE!


Gonzalo Tena Gómez

Colectivo Sollavientos


lunes, 31 de marzo de 2025

MAESTRAZGO: EN EL CORAZÓN DE LA TIERRA

 

IMAGEN: “El corazón de La Sargantana”, Mosqueruela. Imagen oblicua de Google Earth


Hay paisajes que tienen alma, que nos transmiten la herencia de la tierra y de sus pobladores, que enmarcan nuestra vida, que nos proporcionan identidad. Hay paisajes con corazón. 

Cantaba Víctor Jara, antes de que el golpe de estado perpetrado por el general Pinochet segara su vida, invitándonos a acudir a la llamada del corazón de la tierra: 


“Ven, ven, conmigo ven.
Vamos por ancho camino,
nacerá un nuevo destino, ven.
Ven, ven, conmigo ven
al corazón de la tierra,
germinaremos con ella, ven”.


En la época del Romanticismo aprendimos a mirar el paisaje como una prolongación de nuestra subjetividad, como territorio de nuestras emociones. En el caso de Teruel, en esa Celtiberia que fue vórtice de comunicación con los dioses prerromanos, seguro que la imagen virginal, helada y blanca de Javalambre inspiró a quienes en el santuario de la Peñalba tallaban en la roca caracteres enigmáticos. Ángel Marco gusta de esa evocación. A Chabier de Jaime le admira que la población, que durante los más de dos milenios transcurridos desde entonces causó profundos cambios en el paisaje, ha acabado mostrando un respeto reverencial por los viejos árboles que sobrevivieron. Ellos dos, como todo el Colectivo Sollavientos, llevamos muchos años afanados en aportar valor y afecto a los paisajes de nuestro Teruel interior.

Unos 6 km al noreste de Mosqueruela, junto a la Masía de la Sargantana, el macizo de Gúdar-Maestrazgo abre su corazón. Algunas de las personas que han visto esa imagen creen que está hecha o retocada con Photoshop. Nada de eso: cualquiera puede verla por sí mismo en Google Earth. 

Ese gran corazón, de 700 m de longitud por 400 m de anchura, está troquelado en los estratos calcáreos del periodo Cretácico, basculados por la acción de los plegamientos y caprichosamente erosionados por el agua durante milenios. En definitiva, un fenómeno absolutamente natural. Es el azaroso y feliz resultado de la dinámica del Planeta, de la confluencia entre fuerzas que gobiernan su interior y agentes que modelan su capa exterior. Es un corazón tatuado por el tiempo, para persistir más allá de nuestro tiempo. Es un mensaje escrito en el lenguaje de la Tierra.

En 2021 nos consternó el anuncio de un megaproyecto eólico, el llamado “clúster del Maestrazgo”, que pretendía pasar como una apisonadora sobre el paisaje que ese corazón representa. Desde entonces se han sucedido los escritos de alegaciones, los manifiestos de la comunidad científica, los pronunciamientos de la sociedad civil, las acciones por vía judicial de la Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel. Le hemos perdido el miedo al poder que exhibe la maquinaria empresarial que sustenta ese proyecto sin sentido, así como a la maquinaria político-administrativa que lo avala y justifica. 

El pasado domingo 30 de marzo, la Plataforma organizó una marcha para abrazar el corazón del Maestrazgo, para abrazar la Tierra. Más de 500 personas tejimos un hilo de voluntades a su alrededor. Para avisar, a quienes quieren sacrificarla en aras de intereses espurios, que el Maestrazgo late más vivo que nunca.

José Luis Simón

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El 22 de abril de 2021, Día de la Tierra, la comunidad científica respondió al anuncio del macroproyecto eólico “clúster del Mastrazgo” con un contundente manifiesto, en el que se lamentaba el atentado irreparable que éste supondría contra el paisaje, la biodiversidad y el patrimonio geológico. Con motivo del “abrazo al corazón del Maestrazgo” celebrado este domingo 30 de marzo, ese manifiesto ha sido refrendado, con la esperanza de que la pesadilla de esa amenaza termine de una vez.  

MANIFIESTO DE LA COMUNIDAD CIENTÍFICA 


 
 








jueves, 20 de febrero de 2025

CHATARREROS

CHATARREROS

Víctor Guiu






(En un futuro, no tan lejano, el medio rural español será el paraíso de los chatarreros, el escenario apocalíptico de una mala serie americana…)



Reacciono demasiado tarde,

al margen de la impotencia

que sostengo.


Inundación de aire corrompido,

chatarra que será vestigio

de una época que recordaremos

por no plantar cara al poder

vetusto de su dinero.


No obstante,

aquellos que supieron

poner pie en pared contra la mafia,

vivirán en la brisa del río,

en la cálida tormenta,

en la memoria valiente

y en la vergüenza de todos,

que no quisimos...

o que no hicimos…

jamás, 

lo suficiente.




-- 

Víctor Manuel Guiu Aguilar
Profesor y escritor
@victorguiu