Manifiesto Colectivo Sollavientos
martes, 14 de abril de 2026
GEOLODIA 26 / ALCAÑIZ (TERUEL)
miércoles, 1 de abril de 2026
El Maestrazgo: un territorio con futuro
La posibilidad de que naufraguen el clúster del Maestrazgo y otros grandes proyectos eólicos en las comarcas turolenses debe servir como catarsis para que los ciudadanos de este territorio decidan en serio qué futuro quieren. No es necesario volver a las cuevas, no es necesario volver al pedernal. Puede ser suficiente con mirar a las últimas décadas del siglo XX, en las que fue gestándose un modelo de desarrollo integrador, basado en recursos endógenos y esenciales: el paisaje, una historia y un patrimonio únicos, la armonía entre los modos de vida tradicionales y los proyectos de futuro que Europa apoyaba. Proyectos que buscaban luchar contra la despoblación, claro, pero que apostaban sobre todo por el orgullo y la autoestima del territorio y de sus gentes.
Así nació aquella (ya olvidada) Mancomunidad Turística del Maestrazgo, que publicaba guías sobre el “uso intelectual y lúdico de los paisajes”. Así dio Mirambel, a finales de los 70, un ejemplo de dignidad, aprobando unas ordenanzas municipales que enterraban los cables eléctricos para conservar esa joya del siglo XVI que es su casco urbano. Así nació en 1998 el Parque Cultural del Maestrazgo, un modelo de gestión y puesta en valor del patrimonio que se basaba en la experiencia pionera de Molinos; que inspiró la Ley de Parques Culturales de Aragón; que se constituyó en Geoparque y fue miembro fundador de la Red de Geoparques Europeos en 2000, y se incorporó en 2015 a la red Global Geoparks de UNESCO. Añadamos el extenso catálogo de Bienes de Interés Cultural, Conjuntos Históricos, Monumentos, Zonas Arqueológicas, Zonas Paleontológicas, Lugares de Interés Geológico, Conjuntos de Arte Rupestre que son Patrimonio de la Humanidad...
Somos muchas las personas, con diversos grados de vinculación a este territorio, que hemos estado sinceramente comprometidos con la hoja de ruta que todo ese movimiento representa. Hemos trabajado convencidos de contribuir a alumbrar un modelo de desarrollo respetuoso del territorio, que era la continuación natural de siglos de convivencia del ser humano y su medio. Manteniendo con dignidad las actividades tradicionales (agricultura, ganadería, aprovechamientos forestales, industrias familares), se trataba de ampliarlas y enriquecerlas con el turismo cultural, el ecoturismo o el geoturismo.
A mitad de partido, alguien ha decidido cambiar las reglas de juego y nos ha dejado descolocados. Quienes (con toda honestidad y buena fe, estoy seguro) abrazan el megaproyecto eólico del Maestrazgo defienden su compatibilidad con aquel modelo. Me gustaría que se convencieran de que eso no es sí. No podemos cuidar y enorgullecernos de todos esos valores, albergar algunos de los Pueblos más Bonitos de España y, a la vez, abrir la puerta falsa a una industrialización salvaje de nuestros montes, sin planificación, sin garantías, a lomos de la especulación y la corrupción. Valen aquí el dicho popular de “no se puede soplar y sorber al mismo tiempo” y el clásico de Séneca: “no hay viento favorable para quien no sabe adónde va”.
Aquella hoja de ruta no fue diseñada por “ecologistas de salón”. La creación del Parque Cultural del Maestrazgo fue decidida democráticamente por los 43 municipios; nadie les obligó. Tras una reunión constituyente en Aliaga, contó con la aprobación y compromiso de cada uno de los ayuntamientos. Todos los pueblos de la asociación Viento Alto están representados en su Patronato, y alguno de sus regidores ha tenido puestos de responsabilidad en ese órgano de gobierno. Me parecería triste que alguno de los alcaldes del Maestrazgo suscribiese una sentencia como la que lanzó el de Fuendetodos, ebrio de ingresos económicos procedentes de los parques eólicos que rodean el pueblo: “Aquí ya no necesitamos a Goya”.
José Luis Simón (Colectivo Sollavientos)
sábado, 28 de marzo de 2026
Viento en el pozo de la negación
La noticia de la desarticulación de una presunta trama de corrupción alrededor de Forestalia ha hecho que en los últimos días se haya hablado muchísimo del Maestrazgo. La nota de prensa de la Guardia Civil de la semana pasada explicaba la detención de seis personas por prevaricación ambiental, cohecho, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, apuntando como causa la posible manipulación de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) de los parques eólicos y fotovoltaicos del Clúster del Maestrazgo, entre otros proyectos de Forestalia. Todo ello a cambio de contraprestaciones económicas ilícitas, las popularmente conocidas «mordidas».
Ante una noticia que se veía venir y que muchos colectivos vaticinamos hace meses y años, la asociación Viento Alto, que congrega a los alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados por el proyecto del Clúster del Maestrazgo, se ha pronunciado en un sentido que causa estupor. En el comunicado que distribuyeron a los medios de comunicación solicitaban que «las informaciones que se difundan se basen en hechos contrastados y no en hipótesis». ¿Están dando a entender que la Ucoma, la unidad de medioambiente de la UCO, trabaja a humo de pajas y no en base a una ardua tarea de indagación y verificación de testimonios directos y documentación? Quede claro que todo lo que se ha expresado desde Paisajes de Teruel se basa en la nota de prensa de la Guardia Civil y en información propia que se ve confirmada por lo revelado hasta el momento.
Viento Alto, por tanto, debería aplicarse la exigencia de no conjeturar cuando afirma que «el hecho de que un proyecto pueda aparecer mencionado en un expediente no implica necesariamente que su tramitación haya sido irregular». Es incomprensible un nivel de negación tan cerrado. Precisamente, lo que expone la investigación de la Guardia Civil, y se confirma con los primeros datos conocidos tras el levantamiento del secreto del sumario, es que el procedimiento fue irregular. No estamos ante una mera cita circunstancial, sino ante la propia corrupción de la tramitación: las DIA fueron compradas y no existió una Evaluación Ambiental del proyecto. Es decir, se desconocen los impactos que puede haber sobre el suelo, el agua, los pueblos, los animales, las plantas, el patrimonio y el paisaje.
Precisamente el riesgo que implica esa ausencia de conocimiento, que es equivalente a poner en el mercado un modelo de avión sin testar o un medicamento sin certificar, es lo que lleva a la Guardia Civil, asociaciones y diversos partidos políticos a solicitar la aplicación de medidas cautelares, es decir, que no se inicien las obras hasta que se dilucide la investigación y se enjuicie. Por ello, resulta turbador que Viento Alto calificara días antes como «una puñalada» la eventual y lógica aplicación del principio de prudencia, no solo por lo que tiene de normalización de la corrupción, sino por ser una contradicción con lo que han sostenido los alcaldes de esta asociación anteriormente.
En efecto, en el contexto de la Jornada Eólica y Mercado 2025, organizada por la Asociación Eólica Española, el portavoz de Viento Alto afirmó que «el mayor valedor de nuestros municipios somos los alcaldes, sabemos dónde está nuestro patrimonio, nuestra flora y nuestra fauna y no queremos destruir nada». En cambio, ahora califican como puñalada una medida que implica prevenir que se destruya irremediablemente aquello que dijeron valorar tanto: el suelo, el agua, los pueblos, los animales, las plantas, el patrimonio y el paisaje.
Viento Alto, ante lo evidente, plantea una suerte de chantaje emocional para presionar a los juzgados que deben decidir sobre las cautelares al afirmar que el Clúster del Maestrazgo es «clave para el futuro de los municipios». En resumen, se supone que su ejecución permitirá la prestación de unos servicios básicos que deben ser de provisión universal por los poderes públicos, no a cambio del expolio en beneficio de una corporación privada. Dibujan un beneficio inevitable que resulta más que dudoso viendo dónde quedó la promesa de luz gratis a cuento del Clúster, o viendo la experiencia de los vecinos pueblos de Portell o Castelfort, en los que los parques eólicos no han evitado la pérdida de población y el cierre de sus escuelas.
Por último, desde Viento Alto también se ha afirmado que «no ha habido ninguna irregularidad» y que el proyecto «va a seguir adelante según nos trasladan desde CIP (Copenhagen Infraestructure Partners)». La dependencia argumental del actual promotor del Clúster del Maestrazgo es tal vez el síntoma más evidente de la falta de horizonte, del pozo de negación al que han sido arrojados los alcaldes y alcaldesas. En Paisajes de Teruel entendemos la postura y el porqué del proyecto de Viento Alto, aunque no lo compartamos. No nos mueve ninguna animadversión, esta es una verdad primaria. Las personas de Paisajes de Teruel somos del Maestrazgo, somos de pueblos como los del Maestrazgo, nos acucia la misma angustia por el futuro. Sabemos que, como nosotros, aman el «patrimonio, nuestra flora y nuestra fauna». Por ello, no pedimos que asuman nuestra información, simplemente valoren las evidencias ustedes mismos, sin intermediarios.
Ivo Inigo y Javier Oquendo
Plataforma a Favor de los Paisajes de Teruel