domingo, 10 de diciembre de 2017

Presentación del nuevo libro de Vicente Aupí. Jueves, 14 de diciembre en Teruel.




Crónicas de Fuego y Nieve: la Guerra Civil española y los corresponsales internacionales en la Batalla de Teruel,  es el título del nuevo libro del periodista,  escritor y miembro de Sollavientos,  Vicente Aupí. 


Se trata de un  libro eminentemente periodístico y político, con los testimonios de los corresponsales extranjeros, en el que se "bucea" en   la ayuda de Hitler y Mussolini a Franco, que en Teruel fue decisiva.


La presentación tendrá lugar el  próximo jueves, 14 de diciembre de 2017, a las 20 horas, en el salón de actos de la Cámara de Comercio de Teruel. En este enlace puedes ver como llegar. 

En el acto, acompañarán a Aupí  dos pesos pesados: los escritores Ramón Buckley y Carlos García Santa Cecilia, que además han sido los encargados  de escribir el prólogo y una introducción del libro. Ramón es hijo del gran periodista Henry Buckley, uno de los grandes corresponsales que vino a Teruel, en su caso como enviado especial del “Daily Telegraph” de Londres. García Santa Cecilia, a su vez, es un gran periodista que ha trabajado en medios como “El País”.

Sin duda, una interesante cita  que no hay que perderse. 


jueves, 7 de diciembre de 2017

ANTE LA SEQUÍA, REFLEXIÓN.

Laguna de Gallocanta, durante la sequía de 1989. Fotografía de Vicente Aupí
Nos alarma el flujo de las noticias. Cuando oímos la radio al desayunar, leemos el periódico durante el almuerzo, vemos el telediario al comer, sin olvidar nuestros devaneos por las redes sociales, y confluye en todos los medios una noticia negativa, ésta nos asusta. Así ocurre nuestro desaliento en los momentos de las olas de incendios forestales, de los daños generados por lluvias torrenciales, de determinada guerra que se publicita -obviando el sinfín de conflictos que asolan el Planeta y que no tienen hueco en las informaciones que recibimos- o por la sequía -¿consecuencia del cambio climático?- objeto de las reflexiones de hoy.

La provincia de Teruel está preocupada porque los agricultores andan sembrando los campos polvorientos, donde las heladas terminarán de quemar los trigos y las cebadas que sobresalen raquíticas de una semilla que no ha encontrado el tempero ideal para germinar. Los pueblos temen la llegada de un verano en el que las reservas de agua no se hayan recuperado y tengan que recurrir al suministro de autobombas. Acudimos al embalse más cercano para contemplar sus niveles “más bajos de la historia”, olvidando que hace veinte años su nivel dejaba ver las ruinas de las casas y campos inundados, que hoy todavía no vemos.
Es cierto que sufrimos un ciclo muy seco, y que nos ha llegado cuando apenas no nos habíamos recuperado del anterior. ¿Es causa del cambio climático antrópico, generado por el incremento de COen la atmósfera, cuyos niveles se atribuyen a la quema de combustibles fósiles, generada por nuestro modelo de desarrollo industrial imperante desde el siglo XIX?

Hace unas semanas, en el ciclo de las Charlas de Sollavientos, que se desarrollaron en el Salón de Actos de la Cámara de Comercio de Teruel, los investigadores Sergio Chueca y Alejandro Pérez debatían esta cuestión. Las cifras aportadas por el Dr. Pérez, geógrafo con amplios trabajos en climatología, cuestionaban que la actividad humana sea la causa principal de estos cambios en el clima.



Hace apenas unos años, en la presentación del libro “El General Invierno y la Batalla de Teruel”, su autor, Vicente Aupí, exponía datos sobre ciclos del clima de Teruel, con picos de extremo frío y de periodos secos, lo que nos hacía reflexionar sobre nuestras impresiones basadas en la memoria más inmediata, en ocasiones alejadas de la realidad.

No sufrimos el frío igual que antes, pues nuestras casas están más aisladas, nuestra actividad no está tan ligada a la obligación de permanecer a la intemperie, incluso disponemos de prendas térmicas que nos protegen. La mayor parte de la población vivimos en las ciudades y el medio urbano nos separa del contacto directo con nuestro entorno natural.  

En cuanto a la sequía, la disminución de precipitaciones, que se ha producido en otros momentos no muy alejados, actualmente nos afecta más porque hemos elevado la línea de los requisitos de servicios básicos de nuestra calidad de vida cotidiana. Podríamos hablar de que el abandono rural ha generado una expansión de la vegetación, que también consume agua y disminuye la recarga de los acuíferos -este hecho está contrastado con datos en el Pirineo, como nos relató en la primera Charla de Sollavientos el Dr. Nicolau, profesor de Ecología en la Universidad de Zaragoza -. Que nuestro modelo de desarrollo gasta más agua en el siglo XXI, lo podemos ver nosotros mismos, comparando el consumo actual de nuestra vivienda con el de hace treinta años. El agua es un recurso básico escaso. El hecho de que siempre brote al abrir el grifo de la casa nos ha hecho olvidar su procedencia y origen. La facilidad con que accedemos a ella y su relativo coste económico, creo que nos hace  minusvalorar su importancia, muy distinta al valor que le otorgaban nuestros abuelos cuando debían ir cada día a la fuente a buscarla; hemos perdido la conciencia de la necesidad de cuidarla. La ciudad también nos hace olvidar la procedencia de los servicios ambientales que recibimos de la naturaleza y que son esenciales para sobrevivir.
Alrededores de Aliaga. Fotografía de Gonçal Tena.

Tampoco hemos de olvidar que el clima ha sido causa a lo largo del tiempo de cambios demográficos originados por la movilidad. Cuando fuimos nómadas nuestros desplazamientos  estaban asociados en ocasiones a rutas de ida y retorno al compás de las estaciones; otras veces, a la necesidad de buscar nuevos asentamientos y colonizar nuevos lugares, ante las dificultades de seguir habitando el territorio por grandes adversidades ambientales originadas por el clima. Desde el Neolítico,  las sociedades humanas se hicieron sedentarias para producir alimentos. El clima siempre ha originado y origina grandes movimientos migratorios no exentos de conflicto social. Ciñéndonos a lo local, las sequías han sido causa de ruina de explotaciones agrarias, que motivó cambios de titularidad y éxodos, y no necesitamos buscar ejemplos en la historia de otros países. Quizás,  los últimos, coincidiendo con el desarrollo industrial iniciado en el siglo XIX y XX, originaron el gran vacío de amplios lugares de nuestra geografía.

Pero el incremento del consumo de agua no se ciñe solamente a nuestra vida cotidiana. El consumo de agua del sector primario podría pensarse que ha disminuido por los proyectos de modernización de regadíos, que han logrado una mayor eficiencia al ajustar el consumo a las necesidades de la planta mediante programas de ordenador. Pero no ha sido así, pues se ha incrementado la superficie cultivada y la agricultura recurre al regadío artificial, incluso para cultivos de secano, anteriormente vinculados a un clima mediterráneo, donde las precipitaciones son muy irregulares (vid, olivo, trufa…), incluso observamos cultivos de maíz en secanos regados con agua procedentes de pozos abiertos a acuíferos). En el sector ganadero el agua ya no sólo se usa para abrevar, las granjas están diseñadas para procesos automáticos de limpieza que, no sólo han incrementado su consumo, sino también el residuo que genera, lo que crea grandes problemas en su gestión posterior. En nuestras vacaciones y ocio incrementamos el consumo y actividades que podrían parecer inocuas, por poner un ejemplo, como el descenso de barrancos, ¿nos hemos puesto a pensar en el  impacto de orinar en el cauce cuando éste se masifica? Por supuesto, no podemos olvidarnos  de la necesidad de agua de las nuevas ciudades de vacaciones, macro núcleos urbanos  instalados en la costa y también en algunas zonas de montaña.  

En el medio natural observamos muestras de adaptación a las nuevas condiciones ambientales de un Planeta que está en continuo cambio. Un ejemplo de la respuesta de algunas especies a la disminución de agua o el incremento de la temperatura que genera una mayor evaporación y pérdida de humedad del suelo,  es la  del pino carrasco (Pinus halepensis) suplantando al pino negral (Pinus nigra) y éste al pino albar (Pinus sylvestris), en los diferentes pisos bioclimáticos que hace unas pocas décadas ocupaban. En nuestra planificación de cultivos y repoblaciones deberíamos tener en cuenta que las variables ambientales de nuestro entorno han cambiado en menos de 100 años, que quizás la situación anterior nunca vuelva y que estamos obligados a adaptarnos.

Concluyendo, creemos que lo verdaderamente alarmante de esta situación de sequía, de la que más tarde o más temprano saldremos, es que no nos está haciendo reflexionar sobre nuestros hábitos en el consumo de este recurso escaso, el agua. Si nos ceñimos a nuestra conducta doméstica cotidiana, o a los consumos desde la agricultura, la ganadería, la industria o el sector servicios vinculado al turismo, tan importante hoy en nuestro país, parece que el agua fuera inagotable. Y en las soluciones de abastecimiento, seguimos recurriendo a megaproyectos orientados a la construcción de grandes embalses de almacenamiento -también  con grandes pérdidas por evaporación y transporte-, y a los trasvases entre cuencas hidrográficas. Y continuamos olvidando que nuestro entorno natural también es consumidor y precisa de reservas, del caudal ecológico, para sobrevivir.
Ángel Marco Barea

Colectivo Sollavientos

viernes, 1 de diciembre de 2017

Encuentro en la Casa de la Cultura de Beseit


De los 8.000 habitantes en 18 pueblos de la comarca, acudieron al ático acristalado caldeado por el sol vespertino 10 personas majísimas (Agustín, Pedro, Elisabet, Ferran, Ersi, Xavi, Arturo, Ángeles, Javier y Eli) críticas y concienciadas, originarias de este territorio o que quieren arraigar en él, para, a modo de terapia grupal, expresarnos sus pensamientos y contarnos  sus cuitas. En el Matarranya también cuecen habas, las suyas: despoblación (también), desconexión entre las asociaciones, dificultad de integración en las comunidades locales, rechazo y obstáculos de las instituciones a los de fuera que quieren vivir y trabajar allí, “mentalidad arcaica” o “paleomatarranyismo” de algunas personas autóctonas, falta de trabajo y trabajo mal pagado, pujanza de la ganadería porcina con graves problemas de acumulación de purines y mala olor, con plantas de tratamiento no operativas, posiciones dominantes no razonadas contra la declaración de Parque Natural (el estatus de protección ambiental es de LIC y ZEPA), dinámicas de tensión entre familias en la escuela de Lledó, que ha pasado 3 a 29 alumnos, desarraigo del profesorado, precaria salud infantil, la administración como freno y amenaza, falta de conexión entre sectores económicos, clientelismo y corrupción, falta de sintonía entre el poder local y el comarcal…


Es cierto que los asistentes, personas comprometidas con el Matarranya, abundaron en esa visión crítica de su realidad actual, pero también valoraron con cierto orgullo la riqueza de su vida cultural o la pujanza de su sector turístico. Este último ha crecido de forma sorprendente (más de 2000 camas hoteleras y más de 300 puestos de trabajo directos en la comarca) “vendiendo” fundamentalmente paisaje, pero también busca un modelo de calidad basado en servicios “personalizados” para sectores de clientela exigentes.

De nuevo surge la palabra fundamental: planificación. Se incide en el valor del paisaje y su rentabilidad económica (moratoria de instalación de parques eólicos) en la denominada “Toscana española” (como si la italiana fuera “el Matarranya italiano”), un hervidero cultural, donde surgen las oportunidades y, como todo depende de la calidad de las personas, se apuesta por reforzar la autoestima, comunicación, compromiso y constancia.

La asociación Gent del Matarranya  establece contacto con Sollavientos. Y finalizamos con la presentación del disco “Tierra”.

Gonzalo Tena Gómez. 
Colectivo Sollavientos

lunes, 27 de noviembre de 2017

TIERRA. Poemas y música de las esferas




Guión y dirección: Antonio Casas y José Luis Simón
Cámara y montaje: Antonio Casas
Dpto. de Ciencias de la Tierra – Grupo Geotransfer – Universidad de Zaragoza

El proyecto científico-artístico ‘TIERRA. Poemas y música de las esferas’
reivindica una Nueva Cultura de la Tierra, la búsqueda del equilibrio entre geosfera, hidrosfera, atmósfera, biosfera y antroposfera. 

Su faceta más singular es una música creada a partir de la sonificación de sucesiones de rocas sedimentarias. Recogiendo la noción pitagórica de la música como expresión de la armonía del Universo, plasmando los ciclos orbitales de la Tierra registrados en el clima y en la sedimentación, esta ‘geomúsica’ expresa, en sentido poético, el pulso y la voz del Planeta. 


El vídeo recopila algunos de los contenidos del CD-libro del mismo título: fragmentos de poemas, temas de ‘geomúsica’, combinados con imágenes de paisajes geológicos de variada procedencia (Pirineo, Cordillera Ibérica, Cuenca del Ebro, Atlas Marroquí, Islandia, Escocia, Gales…). 

Se intercalan tomas breves en directo del grupo O’Carolan, de María José Hernández y Reyes Giménez. Un personaje atraviesa el discurso audiovisual: es Gea/Gaia, la Tierra, la figura central de la historia (coreografía y danza: Clara Gastón). 


El vídeo también está disponible con subtítulos en inglés: 

Earth: poems and  music of the spheres

viernes, 17 de noviembre de 2017

CRÓNICA DE LA 4ª CHARLA: “CERTEZAS E INCERTIDUMBRES DEL CAMBIO CLIMÁTICO. ¿HEMOS DE TOMAR MEDIDAS?”







                                                               Autor:       Gonzalo Tena Gómez*

Dos púgiles, Alejandro y Sergio, semblante sonriente, con calzón del mismo verde ecologista-esperanza, categoría peso pesado en sus respectivas especialidades (Geografía y Física respectivamente), aguardan en los taburetes esquinados del cuadrilátero de la Cámara de Comercio de Teruel.

Suena la campana, ¡segundos fuera! ¡Primer asalto!…Pero, ¿nos dejaremos de coñas boxísticas e iremos al grano sintético del asunto? Necesariamente: el desarrollo sosegado de la charla al alimón va a invalidar esta introducción de aparente combate, transformado en debate.

Sergio Chueca defenderá la teoría del cambio climático originado por las actividades humanas con los siguientes argumentos:

Los datos de la temperatura de la superficie terrestre y oceánica, combinados y promediados globalmente, muestran un calentamiento de 0,85º C durante el período 1880-2012. A pesar de que el clima cambia por causas naturales, se observa una aceleración actual sin precedentes.

Las causas de la evolución climática pueden ser externas (ciclos de Milankovitch, variaciones en la irradiancia solar, impacto de meteoritos) e internas (vulcanismo, aerosoles, concentración de gases de efecto invernadero, cambios en la superficie terrestre).

El efecto invernadero es un fenómeno natural de retención del calor del Sol en la atmósfera, potenciado por las emisiones humanas, que han aumentado un 70% desde 1970. Una gráfica muestra la correlación entre las temperaturas globales y la concentración de CO2 en las últimas décadas, proveniente de la combustión del carbón y el petróleo. Otros gases causantes son: el óxido nitroso (N2O), procedente de la agricultura, ganadería y vertederos; el metano (CH4); los hidrofluorocarbonos (HFC), que se generan industrialmente; los perfluorocarbonos (PFC), usados en frigoríficos y aire acondicionado, y el hexafluoruro de azufre (SF6).

La “evidencia” de la teoría del Cambio Climático antropogénico viene avalada por la autoridad científica del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), Premio Nobel de la Paz en 2007, a cuyos informes se atribuye un enfoque científico cauto y riguroso en sus conclusiones. Su Cuarto Informe de Evaluación (AR4) concluye que el calentamiento global se debe a la actividad humana; si las temperaturas aumentan más de 2ºC, los efectos pueden ser bruscos e irreversibles; todavía estamos a tiempo de mitigar el cambio climático o adaptarnos a él; ya existen nuevas tecnologías útiles a este respecto, viables económicamente, pero hace falta actuar con urgencia.

El posible impacto en Teruel sería la desertificación, dentro del área afectada del Sur y Este de la península. La sequía y las olas de calor, pueden ser un aviso y también la causa del aumento de los incendios forestales.
Además, el valioso pino moro (Pinus uncinata), que tiene en la Sierra de Gúdar su hábitat más meridional de Europa, sería sustituido por otras especies menos tolerantes a las bajas temperaturas: el negral y el albar.

Muchas sencillas acciones cotidianas son primordiales para contrarrestar la amenaza expuesta: reciclar, ahorrar energía (desenchufar aparatos) y agua, plantar árboles, usar la bicicleta y el transporte colectivo, etc.
Por supuesto, que las medidas institucionales -estamos a la espera-  son imprescindibles, en torno a la adopción de energías limpias y a la descontaminación ambiental.

Para Alejandro Pérez, la causalidad humana del Cambio Climático no deja de ser una hipótesis todavía, y se basa en que no se están utilizando las metodologías adecuadas para la reconstrucción paleoclimática (la evolución del clima en épocas remotas); las predicciones de los modelos del IPCC no se ajustan a lo observado y sus modelos no se ajustan en todas las capas atmosféricas;  el polo Sur, con temperaturas en descenso, no se comporta como el polo Norte, donde suben las temperaturas; en el periodo Cámbrico y otros periodos geológicos había mucho más CO2 en la atmósfera que en la actualidad, y era posible la vida en la Tierra; este gas, el dióxido de carbono, tiene un efecto de saturación (a partir de una determinada concentración se estabiliza su aportación al efecto invernadero; existen otras posibles explicaciones del fenómeno (el viento solar modula la magnetosfera, la entrada de rayos cósmicos, la nubosidad baja y, en definitiva, el albedo terrestre y las temperaturas).

Coincide el segundo ponente con el primero (en frecuente diálogo), en la necesidad de adoptar medidas urgentes, sin dejar que el posible problema lo solucionan las futuras generaciones, y basándose en el principio de precaución.

Llega el debate de la asistencia. Se relacionan el protocolo de Kioto y Lehman Brothers; se menciona la acidificación de los océanos; la contaminación de Madrid; la imposibilidad de modelizar la naturaleza; el vapor de agua como principal gas de efecto invernadero; el uso interesado del lobby nuclear y de Mrs.Thatcher del calentamiento atmosférico, quizá de los países desarrollados para frenar el desarrollo de los emergentes o pobres; la desproporción entre el protagonismo del CC en la opinión pública y la ausencia de medidas de precaución; el cambio global; los efectos de las duplicaciones de la energía utilizada; la intervención de la comunidad científica en el uso eficiente de los recursos…

 *Colectivo Sollavientos



Vicente Aupi,  autor de numerosas publicaciones sobre el tiempo, el clima y las costelaciones estelares, dedico  su columna diaria del periódico Levante a esta charla:




lunes, 30 de octubre de 2017

LAS CHARLAS DE SOLLAVIENTOS: CERTEZAS E INCERTIDUMBRES DEL CAMBIO CLIMÁTICO ¿HEMOS DE TOMAR MEDIDAS?






Os recordamos  que el Viernes, 10 de Noviembre de 2017, retomamos el ciclo de:  LAS CHARLAS DE SOLLAVIENTOS (Colectivo Sollavientos, diez años hablando sobre Teruel).

Se desarrollará en  EL SALON DE ACTOS DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE TERUEL (Calle Amantes, nº 17 - bajo).  HORARIO: 19:30 A 21:30

4º Charla y última del ciclo del año 2017:  10 de noviembre de 2017 (Viernes) . 19:30 HORAS

CERTEZAS E INCERTIDUMBRES DEL CAMBIO CLIMÁTICO
¿HEMOS DE TOMAR MEDIDAS?

Participan: Alejandro J. Pérez Cueva (Geógrafo, profesor de la Universidad de Valencia) y Sergio Chueca Urzay (Doctor en Ciencias Físicas).

Resumen: Muchos científicos consideran que el cambio climático de origen antrópico es una realidad, mientras que otros consideran que es todavía una hipótesis, no una tesis totalmente demostrada. A pesar de esta incertidumbre, existen razones para tomar medidas ya, por un simple principio de precaución. La realidad es que no tenemos soluciones a corto ni medio plazo para el posible problema. Mientras tanto, el incremento de la temperatura de la atmósfera, la acidificación de las aguas marinas, o el deshielo del Ártico, son ya una realidad perniciosa. Ante los diferentes escenarios previstos (energético, población mundial, modelo económico…), hemos de preguntarnos cuáles serán los potenciales impactos en Teruel.
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El Colectivo Sollavientos organiza estas charlas-coloquio con un propósito a la vez divulgativo y reflexivo, sobre la realidad turolense. Los temas de las mismas se ubican en el ámbito de la divulgación científica (geología, hidrología, climatología, física…), de la historia y del patrimonio natural e histórico-artístico, o de la problemática socio-económica de nuestros pueblos. Algunas de estas charlas son desarrolladas por miembros del Colectivo (profesores de universidad, investigadores y profesionales cualificados en cada caso.
Colabora en la organización CAJA RURAL DE TERUEL


 

martes, 24 de octubre de 2017

LA IX FIESTA DEL CHOPO CABECERO YA ES HISTORIA



La última edición de la fiesta es historia compartida por Allepuz, Jorcas, el personal organizador y una muchedumbre de atuendo multicolor, congregada en torno a la Venta La Liara. que acudimos a saborearla en un día de otoño espléndido.

Primera parada en la ladera sobre el cruce de la carretera y, como en un pequeño Sermón de la montaña, F. Chabier de Jaime, gerente del emergente Parque Cultural del Alto Alfambra, nos dirige la palabra amplificada para situarnos en un paisaje histórico de aprovechamiento ganadero (evoca la trashumancia), constituido por un territorio de transición humana entre varias comarcas, que tiene como referente el protagonismo del río Alfambra, de poco caudal. Nos indica el itinerario del paseo comentado por la ribera y presenta el programa de la mañana. Recibimos la buena noticia de la reapertura de la escuela de Allepuz, con sus 5 preceptivos niños.


Como en una especie de romería laica, iniciamos la caminata pisando alfombras de hojarasca tierna y conversando con nuestros conocidos. Nueva explicación bajo los viejos cabeceros desatendidos, enfrente una plantación de canadienses híbridos alineados a la espera de la tala rasa, nada que ver con la práctica tradicional. Se nos recuerda la antigüedad de nuestros amigos cabezones, anteriores a la irrupción humana, su utilidad ancestral y el porqué de la secular práctica europea de la escamonda a 3 metros sobre el suelo, la confluencia de las especies Populus nigra y Homo sapiens, el importante hábitat que suponen estos agrosistemas para innumerables especies animales, desde insectos litófagos hasta mamíferos (“la gineta que habita la vieja tronca de la chopa en la cárcava castellana”, Rodriguez de la Fuente dixit). Toca ahora la foto de (gran) grupo, a los pies de un gigante, un chopo de sombra.

Estas pequeñas dehesas del recorrido pertenecen a Las Pupilas, un hermoso conjunto de masadas, que visitamos, dirigiendo la atención ahora a los detalles de nuestra arquitectura rural.

Llega el momento estelar de la jornada: la demostración de escamonda siglo XXI, multifotografiada y filmada, de la mano del especialista gudarino Herminio Santafé  -motosierra en ristre, perfectamente pertrechado- de los dos chopos elegidos. Impresiona el desplome de las gruesas vigas, con 40 años en los anillos del duramen y albura seccionados. La gente menuda flipa.  Aplausos y voces de admiración intermitentes.

De vuelta, otra parada y palabras del geógrafo Alejandro Pérez, en torno a aspectos hidrológicos (azudes, acequias y molinos, y el papel de los cabeceros de fijar los cauces de los ríos y los márgenes de las acequias), a la configuración histórica de este paisaje, con influencia borbónica; a los tipos de chopos según su ubicación: de ribera, de acequia, de manantial y de sombra (para el ganado).

Llega la hora de la comida grupal, en el pabellón de Jorcas, presidida por la exposición de las bellas fotos concursantes, ocasión de conocimiento de nuevas personas, con paciente espera por parte de los comensales, en medio de una tormenta de voces. La alternativa a la vajilla de plástico -de usar, tirar y contaminar-,  respetuosa con el medio natural,  comienza a abrirse paso. Se entregan  los premios al IV Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero. El de “Amigo del Chopo Cabecero” se adjudica a Rob McBride, asiduo visitante de nuestra tierra, llegado desde las brumas inglesas,  autodenominado como a tree hunter (“un cazador de árboles”), una persona que “vive y respira árboles”, que manifiesta su admiración por los pastores y los rebaños, y asegura que “cuando conoces un amigo debajo de un árbol, es para toda la vida”. Se va cerrando el acto con las palabras de los alcaldes de Jorcas, Mezquita y Allepuz.


Con el sol de la tarde ya bajo, de nuevo en Allepuz, se inicia el rosario de actuaciones musicales: Ni Zorra!, La Monkiband, Azero, Paco Nogué y Balkan Paradise Orchestra. Para espíritus jóvenes y  cuerpos marchosos. 




Gonzalo Tena Gómez. 
Colectivo Sollavientos





jueves, 12 de octubre de 2017

CRÓNICA DE LA 3ª CHARLA: “EL CHOPO CABECERO. ENTRE EL BIEN DE INTERÉS CULTURAL Y EL ECOSISTEMA AGRARIO”




                                                                               A José Mª, maestro del Campo de Visiedo

En las pistas de la Cámara de Comercio de Teruel desarrolló en familia de 23 miembros (numerosa, eh) una elegante carrera de fondo, el completísimo y muy entrenado atleta defensor de todos los colores del Chopo Cabecero, Chabier de Jaime Lorén. 

Pero dejémonos de coñas atléticas y vayamos al grano sintético del asunto.

Fue un privilegio, escuchar la magnífica exposición -acompañada de clarificadoras y bellas imágenes-  de un naturalista, pedagogo y comunicador con un importante bagaje científico y, por encima de todo, con una valiosa  calidad humana. Su cargo actual,  de director-gerente del Parque Cultural del Alto Alfambra, en ciernes, supone un beneficio liberador para las choperas turolenses -que ahora amarillean- y para la ciudadanía, que aún anda un poco verde.

Chabier nos proporcionó una visión poliédrica y exhaustiva de los aspectos de estos cultivos de Populus nigra (el latín conecta la botánica con la gente: populus significa  ‘álamo’ y también ‘pueblo’), que han iniciado la marcha hacia su conservación y que constituyen “un paisaje único en Europa”.

En una visión esquemática de la conferencia podríamos hablar de la tipología de los chopos: íntegro, tallar y trasmocho y de la morfología del camocho (otra denominación para el cabecero): raíces, tronco, cabeza o toza y vigas ; de la complementariedad de los usos ganaderos y la práctica de la escamonda; de la variedad de especies de trasmochos: chopos, sauces, fresnos, hayas, alisos, abedules y carpes; de un origen remoto en la respuesta vegetal a los grandes herbívoros del Mioceno; dentro de la historia, del trasmocho como práctica ganadera neolítica que se extiende en el Medievo europeo y llega a la actualidad como un paisaje rural tradicional y multifuncional en diferentes países; de la gestión tradicional: plantación, formación y escamonda productiva; de las fases de la vida del árbol: de la juvenil pasa directamente a la de senescencia o envejecimiento; de un estudio de las dimensiones de los diámetros de los chopos en el valle del río Pancrudo; de la edad que han alcanzado; de que constituyen un producto del aprovechamiento agroforestal sostenible; de sus usos: obtención de vigas para la construcción, combustible doméstico e industrial (para los hornos), alimento para el ganado (forraje, dehesas, vías pecuarias), protección de márgenes de fincas agrícolas, embalajes, fiestas (hogueras), como pararrayos y en horticultura y carpintería; de la distribución de las choperas en Europa, Asia occidental (Turquía), en la península Ibérica, en el Sistema Ibérico y en Teruel (cuencas del Pancrudo, el Alfambra, el Aguasvivas y el Huerva); de los servicios ecológicos que nos prestan: entre muchos, el mantenimiento de la biodiversidad vegetal y animal; del valor paisajístico asociado: cultural, histórico, rural y de identidad del territorio; de su valor histórico: documentos y vicisitudes pasadas; de su valor cultural: etnológico, monumental y artístico, de los que se deduce su aprovechamiento turístico;  de su valor afectivo: juegos, reuniones; de las iniciativas y propuestas para su conservación: experiencias educativas, Fiesta del Chopo Cabecero, etc.; de las amenazas a que están expuestos, entre las que destaca la pérdida del turno de desmoche (atrincheramiento)… 

En el turno de palabras hubo interesantes intervenciones de los asistentes en torno a la conexión del tema con la Literatura (Libros de Viajes); conflicto local en Miravete cuando se erradicaron los chopos del pueblo; el papel del Parque Cultural, de protección y promoción, que no varía la normativa; la hibridación de los chopos de siempre con otras variedades introducidas (lombardos y chopos norteamericanos); el interés de nuevas plantaciones para desarrollar los cabeceros; la continuidad espacial y temporal de las choperas, garante del mantenimiento de biodiversidad; el “efecto Foehn”, aplicado metafóricamente a las masas turísticas valencianas que ascienden a las sierras turolenses; el papel de la escuela en la concienciación conservacionista; la inminente 9ª Fiesta del Chopo Cabecero en Jorcas y Allepuz el día 21 de octubre.

Gonzalo Tena Gómez. 
Colectivo Sollavientos