martes, 21 de octubre de 2008

COMUNICADO CONJUNTO DE LOS ALEGANTES A LA PLANTA DE NEOELECTRA EN ALIAGA, COLECTIVO SOLLAVIENTOS, AYUNTAMIENTO Y PLATAFORMA SALVEMOS ALIAGA


Se ha celebrado en el Ayuntamiento de Aliaga una reunión entre representantes del Colectivo Sollavientos, Ecologistas en Acción, el coordinador científico del Parque Geológico de Aliaga, miembros de la Plataforma Salvemos Aliaga y del Ayuntamiento de esta localidad, que ha permitido un intercambio de opiniones sobre la crítica situación en la que se encuentra la planta de NeoElectra y sobre el deterioro del ambiente de convivencia en esta localidad turolense. Todos ellos, así como otras entidades y personas que en su momento presentaron alegaciones a la Autorización Ambiental Integrada de la central (Asociación para el Desarrollo de Montoro, profesores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza), han considerado oportuno aclarar los siguientes puntos:

1º) Las personas y entidades que presentaron las alegaciones a la Autorización Ambiental Integrada, solicitada por la empresa NeoElectra, quieren manifestar que estas alegaciones no tenían por objetivo el cierre de la planta y la pérdida de los puestos de trabajo, sino poner de relieve algunas carencias que a su modo de ver existían en el proyecto y que debían ser corregidas por la empresa para garantizar su sostenibilidad y su continuidad. En consecuencia, lamentarían que el desenlace final fuese el cierre de la empresa y la pérdida de los puestos de trabajo.

2º) El Ayuntamiento de Aliaga y la Plataforma Salvemos Aliaga declaran que en ningún momento se ha querido hacer responsables ante la opinión pública a las personas que en su momento presentaron dichas alegaciones de la denegación de la autorización y de las posibles consecuencias para el futuro de la planta.

Por último, todos los reunidos manifiestan su firme deseo de que se recupere el clima de paz y armonía social que siempre ha reinado en el pueblo.

lunes, 20 de octubre de 2008

COMUNICADO DE LOS RESPONSABLES DEL PARQUE GEOLÓGICO DE ALIAGA Y DEL COLECTIVO SOLLAVIENTOS

El pasado día 9 de octubre aparecieron en uno de los puntos más frecuentados del Parque Geológico de Aliaga una serie de graffitis obscenos e insultantes dirigidos contra los que suscribimos: la gerente del Parque Geológico, y jueza de paz de Aliaga, Julia Escorihuela (con referencias también a un familiar fallecido), el coordinador científico del Parque, José Luis Simón, y el Colectivo Sollavientos. Junto a las pintadas apareció un escrito de los difundidos por la Plataforma Salvemos Aliaga a favor de la central térmica de Neoelectra, si bien la Plataforma negó cualquier vinculación con lo ocurrido mediante un comunicado difundido a la prensa al día siguiente.

Agradecemos sinceramente la condena de los hechos por parte de la Plataforma Salvemos Aliaga y del Ayuntamiento de la localidad, y su apoyo expreso a Julia Escorihuela, principal afectada en este desagradable episodio. Desconocemos quiénes son los autores materiales de este acto de vandalismo e intimidación, que la policía judicial está ya investigando. No obstante, sean quienes sean los autores materiales, y aunque aceptamos que la Plataforma no tenga relación alguna con ellos, no podemos evitar verlos en el contexto que arrastramos desde hace unos meses. Nos referimos a la serie de descalificaciones públicas y declaraciones de culpabilidad de las que han sido objeto las personas que en su momento presentaron alegaciones y sugerencias al proyecto elaborado por Neoelectra para la obtención de la Autorización Ambiental Integrada del INAGA. Entendemos que a ellas se refiere el manifiesto de la Plataforma Salvemos Aliaga cuando afirma que el proyecto de esta empresa “puede perderse por la oposición de unos pocos particulares externos a nuestra realidad”. Nos parece injusto que se señale de esa forma a ciudadanos cuyo “delito” ha consistido en expresar libre y pacíficamente, siguiendo cauces de participación establecidos por la ley, y con razones a nuestro entender bien fundadas, opiniones críticas al proyecto sometido por la empresa. Alegaciones y opiniones que, por otra parte, no incluían ninguna petición de cierre de la misma, y que sinceramente dudamos que sean conocidas en detalle por las personas de la Plataforma que han vertido reiteradamente críticas contra sus autores.

Algunos de los que hemos sido objeto de los insultos ni siquiera nos encontramos concernidos por la situación expuesta, puesto que no firmamos en su momento alegación alguna. No acertamos a comprender cuál es la razón objetiva que ha podido mover a alguien a consumar semejante necedad, como tampoco la que induce a otros a lanzar de una forma indiscriminada e irreflexiva consignas que, dirigidas en principio a aquéllos que hemos sido colocados sin buscarlo en alguna suerte de “bando enemigo”, acaban revolviéndose contra todos: contra el pueblo de Aliaga, contra su convivencia interna, contra su imagen exterior. Los autores de los actos vandálicos y la Plataforma Salvemos Aliaga deberían tener presente que la paralización de la actividad de Neoelectra ha sido una decisión de las administraciones públicas, no del Colectivo Sollavientos ni de las personas insultadas. Las administraciones han actuado en virtud de la obligación que tienen de velar por que los proyectos empresariales respeten la normativa vigente. Por ello, la única responsable de la paralización de la planta es la propia Neoelectra que no ha sido capaz de desarrollar en Aliaga un proyecto empresarial ajustado a la normativa legal.

Creemos y lamentamos sinceramente que la Plataforma Salvemos Aliaga, y en alguna medida también el Ayuntamiento, hayan estado malgastando energías en peleas contra enemigos imaginarios. Los que firmamos este escrito no somos personas ajenas a la realidad de Aliaga; conocemos el pueblo, su gente y su entorno; lo queremos y hemos trabajado en su beneficio desde distintos frentes. Quizá lo queremos de manera distinta a como lo quieren otras personas, quizá creemos en otro modelo de desarrollo y no nos atrevemos a calificar como “sostenible” la trayectoria seguida estos años por Cinca Verde-Courant Energies-Neoelectra. Pero nadie puede negarnos el derecho a quererlo, y nadie entre su gente tiene el derecho a considerarnos enemigos.

En Aliaga, a 18 de octubre de 2008.


Julia Escorihuela, gerente del Parque Geológico de Aliaga
José Luis Simón, coordinador científico del Parque Geológico de Aliaga
Juan Paricio, geólogo, en representación del Colectivo Sollavientos

jueves, 16 de octubre de 2008

CARTA ABIERTA A HÉCTOR

Héctor es un joven de 21 años que vive en Aliaga y defiende el proyecto de Neoelectra. El 6 de octubre se dirige al correo electrónico del blog del Colectivo Sollavientos. En su escrito plantea el eterno dilema de “puestos de trabajo frente a deterioro del patrimonio natural”. Su argumentación es que a nadie le importa más Aliaga que a los que viven allí, y que los visitantes foráneos se limitan a decir “oh, qué bonito” y luego “se ponen en contra de la única y última oportunidad que tiene Aliaga de seguir adelante”. Al final de su escrito plantea una cuestión y pide respuesta: “La central esta construida, tiene un gasoducto a 200 metros, en sus proyectos está la recogida del CO2 para utilizarlo en diferentes productos. ¿Repito, qué problema hay con su funcionamiento? ¿en qué cambiará para ustedes si se produce el cierre definitivo?”. Esta carta abierta es un intento de dar contestación a sus preguntas y a su planteamiento del problema.

Mira Héctor. Imagina que se presentan algunas empresas en Aliaga y plantean varios proyectos. Uno de ellos consiste en colocar aereogeneradores en la montaña de la Olla, enfrente del pueblo (cuatro empleos fijos al finalizar el proyecto); otro consiste en extraer una veta de oro que se ha encontrado en La Porra y zonas de alrededor (20 puestos de trabajo); un tercero consiste en ubicar una piscifactoría en los alrededores de la Ermita de la Virgen de la Zarza, salvando eso sí el monumento (13 empleos), y un cuarto proyecto consiste en desmantelar toda la montaña del castillo, incluido éste, hasta los mismos límites de la villa (7 empleos).
Yo puedo pensar que todos los proyectos son descabellados, pues afectan negativamente al paisaje, al patrimonio natural, al patrimonio cultural y al patrimonio histórico, respectivamente. Tú, pongamos por ejemplo, puedes estar de acuerdo con el primero, porque te da igual el paisaje, puedes dudar pero aprobar el segundo (a la porra con La Porra), pero puedes quizá ver descabellados el tercero y cuarto. Pero una tercera persona puede ver bien todos los proyectos, porque todos suponen poco o mucho una ganancia de puestos de trabajo para Aliaga… Pues bien, las tres posturas son igualmente legítimas. Cada uno puede elegir libremente entre ser el camionero que desentierra y transporta la “tierra madre” de su pueblo a las fábricas de cerámica de Castellón, o pensar, como Caballo Loco, el gran jefe sioux, que “uno no vende la tierra por la que camina su pueblo”.
Entonces ¿quién pone los límites entre lo que se puede hacer y lo que no es aceptable? Si yo opino A, tú opinas B y él opina C ¿Quién decide en qué punto un proyecto deja de ser razonable y pasa a ser pernicioso? Pues es bien sencillo: las leyes y la Administración. Ese es el problema del proyecto de Neoelectra. Esta empresa, que empezó diciendo que quería vender truchas y acaba queriendo vender electricidad, ha presentado un proyecto que no resulta razonable para las leyes y la Administración actuales. El problema de Neoelectra, y de los que defienden su proyecto, no es la opinión de algunos miembros del Colectivo Sollavientos, ni siquiera las alegaciones de los grupos que llegaron a presentarlas. El problema de Neoelectra es que ha seguido la política de los hechos consumados, ha ejecutado obras sin permisos, y al final no ha resultado de fiar para la Administración.
Y ante la pregunta de qué cambiará si se produce el cierre (cuando el daño ya está hecho, se entiende) sólo quiero decir una cosa: hace falta más entereza para aceptar que se pierda algo que ha costado su buen dinero al contribuyente que para admitir que se salga con la suya alguien de quien pensamos que nos ha tomado el pelo.

Colectivo Sollavientos