sábado, 10 de junio de 2023

EL DESPLIEGUE DE ENERGÍAS RENOVABLES EN EL MEDIO RURAL (12) Cuando tu país te sacrifica

 

 

Llenar los cultivos, los pastos y los hábitats naturales con placas fotovoltaicas y aerogeneradores no responde estrictamente a la necesidad de descarbonizar la economía. Lo mismo puede hacerse en zonas urbanas y degradadas, y no es que no se haga, es que asistimos a una reacción «No en mi patio trasero» en lugares como Madrid. La razón por la que se destruye el patrimonio rural es porque es más barato y por la debilidad de su sociedad. En definitiva, resulta funcional a un modelo de negocio oligopólico, especulador, rentista y estrechamente conectado con el poder político.

El despliegue catastrófico de renovables en el medio rural tampoco responde a la necesidad de procurar su desarrollo. Los macroparques de renovables se instalan en los pueblos precisamente para que todo siga igual. La línea de puntos que une la historia del éxodo rural con la inundación de los valles pirenaicos (por ejemplo), y la avalancha que va a reconvertir el país vaciado en una central infinita de generación eléctrica hecha a medida del consumo de la España saturada, es la misma: la de una vía de modernización desarrollista.

Este modelo de transición energética tiene poco que ver con la ecología y con el bienestar del rural, se trata más bien de intereses egoístas concretos. Por ello las comunidades energéticas son solo una opción, no se disminuye la sangría demográfica, no se deja de concentrar la actividad en las ciudades y no se rebaja el consumo energético (por lo que la reducción de gases de efecto invernadero es relativa). De hecho, la radicalidad de los intereses en juego propicia situaciones de explotación propias de una novela de Charles Dickens. Si una inspección se interesara por el trabajo realizado por sub, sub, sub, subcontratas en la ejecución de determinadas centrales de renovables se encontraría semanas de siete días laborables y accidentes perdidos en el vacío de los eriales.

Mención expresa para aquellos que afirman que sacrificar el sector agrario, el patrimonio natural y el paisaje es una oportunidad para tener servicios esenciales en los pueblos: su proposición supone la suplantación de las Administraciones Públicas y su renuncia a las competencias para cuyo sostenimiento la ciudadanía paga impuestos. Son las Administraciones Públicas las que deben garantizar los derechos básicos y constitucionales sin la exigencia de sacrificar el medio ambiente, patrimonio, actividades económicas ni medio de vida de las personas. Si las Administraciones Públicas son incapaces de desarrollar esta labor tan esencial, su existencia carece de sentido.

Mención expresa también para las organizaciones del ecologismo institucionalizado, verbigracia, Greenpeace y los intelectuales del new green deal: si vuestra visión global de la transición energética pasa por despreciar al ecologismo realmente existente en los pueblos y asumir la extinción de especies, la pérdida de biodiversidad, la explotación de la mano de obra y un modelo basado en el consumo a placer de energía y recursos, ¿de qué sirve a la humanidad vuestra visión global?, ¿en qué os habéis convertido?

El medio rural, en el mejor de los casos, es una moneda de cambio en el modelo impuesto de transición energética. Es por ello que se experimentan fenómenos como los que se han descrito en esta serie de artículos, como que las Administraciones Públicas parecen una oficina de intereses de especuladores y del oligopolio, se vulnera la legislación, se boicotea la participación pública, se amenaza a los pueblos («El vicepresidente del Gobierno de Aragón amenaza con “problemas legales” a los ayuntamientos turolenses que denieguen licencias a parques eólicos»; 23-7-2021), se orquestan acuerdos de dudosa viabilidad (¿electricidad gratis?), se elimina la Evaluación de Impacto Ambiental a estos proyectos y se imponen contratos a los propietarios dignos del Congo Belga.

Este avasallamiento es indicio de la ejecución de un diseño conscientemente desarrollista de país. Cuando esto sucede y tú eres sobre quien recaen los perjuicios y la estigmatización (egoísta, retardista, negacionista, irresponsable, paleto), es porque probablemente tu país te está sacrificando.

Ivo-Aragón Ínigo

Colectivo Sollavientos



sábado, 3 de junio de 2023

EL DESPLIEGUE DE ENERGÍAS RENOVABLES EN EL MEDIO RURAL (11) La ausencia de planificación

 


Teniendo en cuenta su dimensión y trascendencia, uno podría suponer que el actual despliegue de macroproyectos eólicos y fotovoltaicos se está realizando de una forma racional y ordenada, buscando un equilibrio entre la necesaria transición energética y la preservación del paisaje, la biodiversidad y los modos de vida de los territorios afectados. Nada más lejos de la realidad. Asistimos a un cambio de paradigma económico y social dejado al albur de la especulación empresarial y de los endebles mecanismos de evaluación ambiental que supuestamente deberían contenerla. En lugar de despliegue, lo que vemos es una avalancha, un tsunami difícil de gobernar con las escasas herramientas normativas y la aun más escasa voluntad de las Administraciones Públicas.

En el caso de Aragón, nuestras competencias en materia industrial, 

medioambiental y de ordenación territorial nos permitirían promulgar una 

directriz específica de implantación de energías renovables en el contexto de la 

Estrategia de Ordenación del Territorio de Aragón (EOTA). Se atajaría así, por 

ejemplo, la inaceptable ubicación en zonas ambientalmente sensibles, el 

fraccionamiento fraudulento de proyectos o el atentado que muchos de éstos 

suponen a los Montes de Utilidad Pública. Tal directriz no existe ni se la espera. 

Entretanto, un decreto autonómico de 1995 sobre “regulación de la energía eólica” 

y un decreto-ley de 2016 de “impulso a la energía eólica”, que apuntaban 

tímidamente a una cierta ordenación del sector, no han mostrado ninguna 

efectividad. La figura de Planes Eólicos Estratégicos definida en el primero de 

ellos apenas se ha materializado, y la consiguiente Evaluación Ambiental 

Estratégica que prevé la Ley estatal de Evaluación Ambiental es, en Aragón, un 

ensueño.

Hay otros instrumentos de planificación que avalarían decisiones reguladoras si se tuviera voluntad para ello. Por ejemplo, el Plan Energético de Aragón 2013-2020, aunque no tiene Evaluación Ambiental Estratégica, sí incluye un informe de sostenibilidad que pide, como criterio ambiental estratégico, “preservar los espacios naturales o territorios que cuenten con figuras de protección ambiental establecidas por las distintas legislaciones europea, nacional o autonómica (Red Natural de Aragón, Red Natura 2000, Planes de recuperación o conservación de especies amenazadas), los dominios públicos forestal y pecuario y las zonas de alto valor paisajístico o elevada fragilidad ambiental”. Dicho criterio es ignorado de forma flagrante y sistemática. A nivel estatal, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) también resulta manifiestamente insuficiente. Si bien su documento ambiental estratégico indica que “será necesario definir áreas de exclusión en función del valor de conservación y vulnerabilidad de los hábitats…”, esas áreas nunca han sido definidas.

Numerosas entidades científicas y profesionales, como el Colegio de Biólogos de 

Aragón o la demarcación aragonesa del Colegio de Ingenieros de Caminos, han 

reclamado instrumentos de planificación y ordenación territorial con carácter 

previo a la implantación de los grandes proyectos de energías renovables. También 

lo han hecho órganos consultivos del Gobierno autonómico, como el Consejo de 

Protección de la Naturaleza (CPNA) y el Consejo de Ordenación del Territorio

(COTA).

Mientras no existan tales instrumentos, crece la opinión de que debería 

paralizarse cautelarmente la tramitación de nuevos macroproyectos de energías 

renovables, al menos en zonas sensibles y conflictivas ambiental, paisajística, 

económica y socialmente. Esa moratoria permitiría una reflexión social profunda, 

antes de tomar decisiones que condicionen de forma irreversible el futuro. Hay 

margen para ello: en 2022 había instalados en España 37 GW de energía eólica y 

fotovoltaica, y hasta enero pasado se habrían tramitado nuevos proyectos con una 

potencia total cercana a los 60 GW. La suma excede con creces los 62 GW 

previstos por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PENIEC) para 2025. 

Lo que urge, por tanto, no es ahondar más este desgobierno, sino parar un tiempo 

y recapacitar.


José Luis Simón

Colectivo Sollavientos


lunes, 22 de mayo de 2023

CRÓNICA DE UNA JORNADA COMUNITARIA

Seno, 20 de mayo de 2023

El día ha servido para que diversas personas de municipios del Bajo Aragón y Maestrazgo hayan podido conocer de primera mano algunas particularidades del pueblo de Seno: su riqueza en agua y las minas de arcilla.

La jornada ha servido para que personas de pequeños pueblos, concienciados y organizados a escala municipal hayan entendido y asumido la necesidad de superar ese nivel de asociación, por otro en el que todos se apoyen mutuamente y se colabore en un proyecto común que nos afecta a todos: el agua.

La alcaldesa de Seno, Raquel Bellés nos ha dado la bienvenida a todos los asistentes en la Plaza.

El inicio del itinerario con la visita a la Iglesia Parroquial de Santa Elena, patrona de Seno. Antonio Martín nos ha informado sobre características artísticas de la Iglesia.

Se ha contado con la participación de personas, en algunos casos muy jóvenes, de los siguientes municipios: Alcorisa, Mas de las Matas, Abenfigo, Cuevas de Cañart, Seno, Castellote, Foz-Calanda, Ladruñán y Aguaviva. Todas ellas con preocupación por la posible afectación de la actividad extractiva de las arcillas hacia los acuíferos y manantiales de todos esos pueblos y localidades. Los asistentes por parte de Seno fueron siete personas.

Entre los presentes se ha contado con la participación de 5 miembros del Colectivo Sollavientos de Teruel.

Una vez visitada la Iglesia Parroquial, dedicada a Santa Elena, los participantes han descendido hasta el Barranco de Seno por el camino que va hacia Castellote, contemplando el agua que baja por este, el salto de agua de la Central, el Azud y la acequia de la Torre o del Talladero. Hoy, al ser sábado no bajaba toda el agua por el Barranco por ser día de riego en el pueblo.

La visita ha continuado hasta el Salién, lugar donde convergen las aguas de la Fuente el Salz y la fuente Martín por un lado y las de San Valero por el otro. El agua de San Valero alimenta el lavadero. Alberto nos ha enseñado el antiguo molino harinero. Desde el Salién hemos seguido la ruta hasta el Barrio de París y por la pista se ha llegado a la ermita de San Valero y al nacimiento del manantial. Valorando algunas particularidades de esta fuente: pH-7,5; nitratos 10 ppm, presencia de plantas acuáticas, zapateros de río (Gerris lacustris), agua termal, ya que la temperatura del agua es superior a la temperatura media de la zona, tal como nos ha explicado José Luis Simón. Se ha comentado que el agua en invierno se nota caliente. Perdiguer manifiesta que los datos del caudal según la Confederación Hidrográfica del Ebro son inferiores al caudal real de dicha fuente, ya que el agua surge por diversas partes del manantial fuera de la acequia principal. Los años lluviosos el agua nace en la costera de Senica, la Fontanica y la balsa de las Planas. Toda esa riqueza natural puede verse afectada gravemente en caso de autorización de la mina Aragón 2. 

José Luis Simón explica en la Balsilla, donde se ubica el epicentro de la mina de Aragón 2, sus dudas sobre la calidad y cantidad de los recursos de arcilla existente y su riesgo medioambiental. La guerra en Ucrania propicia la ejecución de proyectos mineros que en otras circunstancias serian económicamente inviables. Se cuestionan los planes de restauración ecológica de las minas de arcilla.

La visita continua a la mina Graderas 2 dónde PAMESA adquiere el compromiso de restaurar la antigua mina y de explotar una nueva. No se pudo contar con la presencia del profesor José Manuel Nicolau Ibarra por encontrarse enfermo. Nicolau y otros técnicos de la Universidad de Zaragoza son expertos entre otras cuestiones en recuperación ecológica.

El siguiente punto en el recorrido, antes de llegar a la mina en explotación, fue la Val del Pino y la partida denominada las Pozas donde se explicó a los asistentes las nuevas fincas que serán explotadas para la extracción de arcillas.

Sobre las 13 horas se llegó a la mina Valdecastillo de Seno, ubicada en las partidas de Las Pozas y El Morrón. Nos informó José Luis Simón sobre las características de la geología del terreno, la técnica de explotación y otras particularidades. El grupo se dividió en varios subgrupos. Uno de ellos, el más grande descendió hasta uno de los pozos para observar y analizar el terreno.

Concluida la visita se bajo por la pista que bordea el barranco del Redondo para mostrar a los asistentes la presencia de varias carrascas de formidable tamaño situadas muy próximas al cauce de dicho barranco. Finalmente se volvió al pueblo, pasando por la carretera Te-39 muy cerca del emplazamiento donde se encuentra el nacimiento de la Fuente Martín, fuente de la que se abastece el municipio.

Sobre las 14.30 terminó la parte de las actividades sobre el terreno.

La sesión de la tarde se inició en el trinquete, se decidió hacerla allí por lo limitado del espacio del salón de plenos del Ayuntamiento. Participaron treinta personas de diversas localidades, incluidos los integrantes del Colectivo Sollavientos. Se reiteró la preocupación máxima por la afectación a las aguas, no solo del municipio de Seno, sino de todos los municipios de los que había presencia ciudadana. La preocupación y ocupación sobre estos hechos se concretó en organización, organización común entre todos los asistentes facilitándose la dirección de correo electrónico. La reunión duró desde poco más de las 16.45 hasta las 19 horas. La participación de las personas presentes fue alta.

La batalla por el agua y su defensa en aquella parte del territorio aragonés ha comenzado. No reblaremos.


 

Alfonso Perdiguer Blasco

Colectivo Sollavientos