jueves, 7 de agosto de 2025

CAPTURA DE CO2: OTRA AMENAZA PARA EL MAESTRAZGO



El Boletín oficial de Aragón publica la resolución de 18 de julio de 2025, de la Dirección

General de Energía y Minas, sobre la solicitud del permiso de investigación “Maestrazgo” para

el almacenamiento geológico de dióxido de carbono. Esta actividad avala el hecho de seguir

quemando combustibles fósiles y secuestrar el CO 2 generado, transportándolo por

gaseoductos o en camiones a una planta desde donde se inyectaría en el subsuelo a altísimas

presiones para que llegara a un estado líquido-pastoso en el que se supone que permanecerá

atrapado para siempre en un almacén geológico estanco. En este caso la inyección se realizaría

en los términos de Villarluengo o Tronchón, o Mirambel o Cantavieja o Cañada de Benatanduz,

que son los municipios sobre los que se proyecta.

Se trata de una clara propuesta surgida desde el tecno-optimismo y la visión economicista de la

empresa que la pretende, pero la realidad es siempre más compleja : las capas subterráneas

no siempre son estancas al cien por cien y pueden existir fisuras por donde se fugue el dióxido

de carbono capturado, así como también pueden darse movimientos estructurales del terreno

que provoquen la fuga del gas al exterior.

Este proyecto no es nuevo en el Maestrazgo, pues ya a finales del siglo pasado se habló de

capturar CO 2 de la Central de Andorra para inyectarlo en el subsuelo mediante una tubería que

llegaría hasta los términos de Ejulve o Villarluengo. La opción fue descartada por los costes y

por la falta de consistencia científica, pues la captura no estaba garantizada y se podían

producir fugas. Luego ya se planteó el cierre de la Central y todo quedó en uno de los muchos

proyectos prometidos como el maná para salvar a los habitantes de estos territorios remotos.

Este nuevo proyecto para el Maestrazgo, un territorio con los valores naturales excepcionales

que han quedado puestos en evidencia al analizar otras propuestas planteadas, seguro que

nos lo querrán vender como fuente de inversiones y riqueza, como hacen siempre las

empresas que buscan enriquecerse con ellos. Es algo que nadie se atrevería a plantear en la

sierra de Madrid, por ejemplo, pero sí en una comarca de Teruel donde parece que nadie se va

a oponer, donde los espacios naturales se quieren poner al servicio de especuladores y

desarrolladores de proyectos confusos y potencialmente peligrosos, que degradan

significativamente los valores naturales.

Sin tener aún los datos totales del proyecto, pero con la referencia de otras propuestas

similares o estudios presentados en otras zonas, se puede afirmar que es perjudicial para el

Maestrazgo y supone un significativo deterioro. Éste se sumaría a la hipotética implantación

desordenada de centrales eólicas, que juntos podrían aportar economía a las arcas

municipales, pero no revertir la despoblación.

Desde Sollavientos apostamos por proyectos endógenos respetuosos con el medio ambiente y

el paisaje y rechazamos los proyectos no contrastados de empresas sin escrúpulos cuya única

finalidad es enriquecerse y experimentar en zonas que no les pongan trabas y se pueda

generar poco rechazo social.

Gonzalo Tena Gómez - Colectivo Sollavientos

lunes, 28 de julio de 2025

Sabadell, Seno, minería de arcilla, camiones*, dúo camión**, vías catalogadas y no catalogadas.



Vista  de la explotación de la mina Valdecastillo


Sabadell, la ciudad donde resido se encuentra a una distancia de aproximadamente 300 kilómetros de Seno. ¿Qué hay en Seno? Pues poca gente, cada vez menos, a excepción de la temporada de verano y las vacaciones de agosto que el pueblo se llena de veraneantes. Igual que en el resto de las poblaciones de aquella provincia. Nací en Seno. Vinimos a Barcelona en 1968. Tengo 64 años. Mantengo lazos emocionales fuertes con mi tierra. Seno dispone de arcilla blanca. Los geólogos y los Ingenieros Técnicos de Minas lo saben y conocen. Las empresas mineras también. Pamesa, Vesco, SAMCA, INTRASA, Porcelanosa, Minera Sabater y otras de que me olvido. Que más da, todos lo conocen, bueno, saben de su arcilla. La arcilla que se encuentra en los pueblos de Teruel. Las arcillas que cantó José Antonio Labordeta.

La arcilla se transporta a Castellón de la Plana porque allí se emplea para la industria cerámica. Esta es muy importante porque dependen miles de puestos de trabajo en las fábricas de Castellón. Miles de personas dependen de ella. La arcilla de Teruel es más económica que la de Ucrania y lo va a ser más a partir del 23 de octubre de 2025. ¿Por qué? Pues por la entrada en vigor de una Orden Ministerial, la Orden PJC/780/2025, de 21 de julio, por la que se modifican los anexos II, IX, X y XVIII del Reglamento General de Vehículos, aprobado por el Real Decreto 2822/1998 de 23 de diciembre***. Esta norma significa una revolución en el transporte por carretera. Se aumenta significativamente la capacidad de carga de los camiones, se libera la circulación de dúo camiones y los euro- modulares. Les resumo: los cinco ejes de 40 toneladas de MMA (masa máxima autorizada) se pasará a 44 o incluso 46 t, según casos y los dúo camiones o euro modulares podrán transportar hasta 72 t con una longitud hasta de 32 metros. 

Voy leyendo en prensa que desde el “Transporte” · se está gestionando la posible jubilación anticipada involuntaria para transportistas, siempre que reúnan los requisitos que establece la Seguridad Social. ¿Habrá exceso de camioneros? No se sabe, pero si un dúo camión arrastra dos remolques, hagan ustedes su cálculo.

Las empresas mineras deben de llevar a cabo los planes de restauración de las explotaciones que les autoriza el Estado. ¿Se lleva a cabo la restauración? Según la Dirección General de Minas en 2024 esta refiere: “Asimismo, hay que tener en cuenta que, según los datos de los planes de labores, el 46% de la superficie afectada se encuentra en fase de restauración****”

Teruel dispone de autovías, carreteras nacionales, autonómicas y provinciales, incluso 46 vías no catalogadas. Yo aún no sé lo qué es una vía no catalogada.

Siete alcaldes y alcaldesas de varios pueblos de Teruel, entre ellos la de Seno, se han reunido con las autoridades autonómicas y de la Diputación para abordar la siniestralidad, la seguridad, el intenso flujo de camiones y el miedo, sí, el miedo que tienen y sienten las personas ante esa avalancha de camiones que pasan por sus pueblos especialmente en el Mas de Las Matas y Aguaviva. El problema no es solo turolense, afecta a todos los municipios de la provincia de Castellón, los pueblos por donde discurre la CV-14 hasta Morella.

Las diferentes autoridades con competencia en seguridad vial, del tráfico y las carreteras y vías no catalogadas tendrán que asumir sus responsabilidades y las tienen sobre la seguridad de dichas vías y si ellas se encuentran preparadas para soportar esa MMA (masa máxima autorizada) de 44 t o 72 t y longitudes para esos vehículos (euro-modulares) de hasta 32 metros. El asunto es serio, mucho.

¿Queda arcilla en Teruel? Supongo. ¿La arcilla es un recurso renovable? No, no lo es. 

¿Qué se puede hacer o qué hacemos algunos ciudadanos? Pertenezco a la PAMT (Plataforma de Afectados por la Minería en Teruel). Soy consciente de nuestra debilidad y fragilidad ante el Estado y las empresas de cerámica y mineras. Sé que ellas disponen de excelentes profesionales, lo sé, porque he trabajado en una empresa industrial multinacional. Lo que deben hacer es: restaurar todas las minas que explotan, todas las minas; contribuir en la reparación y mantenimiento de todas las vías por las que circulan los camiones. Respetar las normas de tráfico que ya les digo no se respetan, en la TE-38 no se respeta la velocidad limitada a 50 km/h.

¿Qué haremos nosotros? Seguir con nuestras alegaciones a los permisos de investigación y concesión de explotación. Dirigirnos a las autoridades para exigir el cumplimiento de la normativa en materia de seguridad vial, tráfico, restauración de minas y todo lo que sepamos y conozcamos. Tenemos obligaciones como ciudadanos, pero también derechos.

Alfonso Perdiguer Blasco

Sabadell, 26 de julio de 2025

*    Ver definición en Reglamento General de Vehículos.

**    Conjunto de vehículos de transporte de mercancías de gran tamaño, compuesto por una cabeza tractora y dos semirremolques unidos por un enlace, diseñado para transportar el doble de carga que un tráiler estándar con menor impacto ambiental. Estos "supercamiones" pueden alcanzar hasta 32 metros de longitud, 4 metros de altura y 2,55 metros de ancho, y tienen una masa máxima autorizada de hasta 72 toneladas

**   La fecha en la que se aprobó el Reglamento General de Vehículos

***   La fecha en la que se aprobó el Reglamento General de Vehículos

****  https://www.aragon.es/documents/d/guest/resumen-sector-minero-dgem-abril-2024-1

jueves, 26 de junio de 2025

La transición energética y la manipulación de la ciencia







José Luis Simón Gómez (*)

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico recibió hace unas semanas una carta que le dirigieron diez entidades científicas. En ella le mostraban su preocupación por el impacto negativo que el megaproyecto eólico “clúster Maestrazgo” tendría sobre el paisaje, la biodiversidad y el patrimonio geológico de esa región. En particular, consideraban dicho proyecto incompatible con los objetivos de conservación de la Red Natura 2000, la protección de los Lugares de Interés Geológico, o la trayectoria de décadas del Geoparque del Maestrazgo (Global Geopark de UNESCO) en la puesta en valor de ese patrimonio.

Entre las entidades firmantes había dos departamentos de la Universidad de Zaragoza (Ciencias de la Tierra, Geografía y Ordenación del Territorio), pero también sociedades de alcance nacional como la Sociedad Geológica de España, la Sociedad Botánica Española, la Sociedad Española de Geomorfología, la Asociación para la Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, o la Sociedad para la Conservación y el Estudio de las Mariposas. Se trata, por tanto, de una representación relevante de la comunidad científica estudiosa del medio natural, que solicita al Ministerio la paralización cautelar del proyecto “clúster Maestrazgo” en tanto no se aborde una ordenación racional del despliegue de energías renovables. 

La llamada transición energética (reformulada luego, de forma bastante cínica, como transición ecológica) está haciéndose a toque de corneta, guiada por axiomas que parecen no admitir discusión (electrificación total, descarbonización sin renuncia al crecimiento…), pilotada por los mismos agentes económicos cuya ambición ha sobrepasado ya muchos de los llamados límites planetarios. Tal vez desde el punto de vista del empleo pueda estar siendo una transición justa: ahí están las promesas de la economía verde, que las fuerzas sindicales abrazan con entusiasmo. Pero, desde luego, no es justa para los espacios naturales protegidos que se ven asaltados por colosales instalaciones industriales, ni para los territorios rurales que creyeron ver en las políticas europeas una nueva vía de desarrollo acorde con sus usos tradicionales y vagan ahora desorientados.  

La transición energética/ecológica tiende a arrogarse una suerte de legitimidad científica: son los científicos quienes primero alertaron del calentamiento global, y quienes dibujan el futuro que nos espera si continuamos quemando combustibles fósiles. A partir de ahí, como en un imparable proceso en cascada, la ciencia proporciona la coartada al “todo eléctrico”, promete abastecernos de los metales estratégicos que necesitaremos para ello, y da argumentos “racionales”, a través de los estudios de impacto ambiental, para disimular y maquillar los daños colaterales que las grandes instalaciones de energía eólica y fotovoltaica causan en el territorio. 

La carta dirigida a la ministra es una llamada de atención contra la manipulación de la ciencia por un sistema económico que busca perpetuarse teñido de verde. Las dudas que suscita el desordenado despliegue de las energías renovables no nacen de la irracionalidad ni del “negacionismo”; nacen del conocimiento científico, del exquisito respeto a los valores del medio natural, de la constatación del escaso rigor técnico que tienen la mayoría de los proyectos, de la consternación por el sacrificio del paisaje y la biodiversidad que esa sinrazón provoca. No se equivoquen: el mercadeo especulativo de las renovables no tiene el amparo de la ciencia. De su lado está el poder, pero no la razón ni el conocimiento.


(*) Catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra, Universidad de Zaragoza

DNI: 18912626W

Tel. 638 49 87 24

e-mail: jsimon@unizar.es