viernes, 9 de octubre de 2020

ODS TERUEL2030 (1): LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE Y TERUEL



Los Objetivos de Desarrollo Sostenible planteados por las Naciones Unidas, se presentan como un gran reto para conseguir una sociedad mejor, ante las múltiples señales e indicadores que ponen de manifiesto las desigualdades, el hambre, los problemas ambientales y , en definitiva, la situación de riesgo que tiene el planeta y sus habitantes.

Según las propias Naciones Unidas: “La Agenda 2030 es el plan global para la erradicación de la pobreza, la lucha contra el cambio climático y la reducción de las desigualdades más ambicioso alguna vez adoptado por la comunidad internacional. Fue desarrollada sobre la base de consultas nacionales que llegaron a las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad de cada país, entre ellas cerca de 80 mil personas en el Perú, y fue aprobada por unanimidad por los 193 países de las Naciones Unidas. Su objetivo es claro: Lograr un mundo donde nadie se quede atrás”.

Se antecedente fueron los objetivos del milenio, que quedaron en nada al plantear propuestas excesivamente genéricas, muy abstractas y centradas en temas relacionados con el desarrollo económico. Su fracaso no desanimó a las Naciones Unidas y  lanzaron los 17 ODS y sus 169 metas, que no están centrados en aspectos económicos, sino que se abren a temas sociales y ambientales.

Una primera lecturas de los ODS y sus metas suscita la sensación de que se está ante una utopía irrealizable, pues son metas muy ambiciosas y a un plazo de consecución muy breve, ya que están planteados en su gran mayoría para el 2030, que bien pensado son poco más de diez años para terminar con la pobreza, con el hambre, con las desigualdades en la educación y la sanidad, con el deterioro del agua, los mares y el clima del planeta, trabajo y energía universal y reducción de cualquier tipo de desigualdad.

La alternativa a no buscar y trabajar por la implantación de los ODS es pensar en un planeta en el que las desigualdades entre países y personas cada vez sean mayores y hoy afectan a unos países, pero los ciclos cambian y pueden afectar a los que hoy se consideran ricos; también un planeta con unos recursos naturales y un clima que hagan imposible la vida en el mismo, por carencias y por alteraciones graves; un mundo dominado por cuatro grandes lobbies o fondos que dicten las normas y marquen los ritmos; en definitiva un mundo que se asemejaría a esas películas futuristas que presentan una situación caótica.

El reto es ir haciendo realidad los ODS desde lo más próximo y en nuestros entornos cotidianos, para que se consiga una gran bola que repercuta a nivel mundial. Esto no puede ser una tarea individual, sino organizada en colectivos y organismos públicos y privados que apuesten por su puesta en marcha progresiva,  que den respuesta a retos concretos y reales, a la vez que analiza la consecución de esas metas en el entorno más cercano. Empresas, ONGs, administraciones, gobiernos y muchos colectivos se han puesto manos a la obra para ir avanzando en esta utopía, algunos con más éxito que otros y algunos con más intención real que de lavar la imagen y hacer “odswhasing”.

Desde el Colectivo Sollavientos se quiere reflexionar y hacer propuestas de cómo podrían implantarse las metas de los ODS en la provincia de Teruel, como modelo de desarrollo de la misma y como propuesta de futuro para un territorio que más allá de sus limitaciones apuesta por el futuro común y lo pone en práctica en la realidad cotidiana.

También se abre la propuesta a quién quiera aportar sus ideas de cómo podemos conseguir la implantación de los ODS y sus metas en la provincia de una forma realista y concreta. Todas las propuestas serán consensuadas y debatidas para llegar a verdaderos acuerdos de trabajo y no a ideas individuales más o menos reflexionadas.

 

Javier Oquendo

Colectivo Sollavientos

 

 

martes, 6 de octubre de 2020

EN LA MUERTE DE JOAQUÍN CARBONELL MARTÍ.






12 / 9 / 20: Hoy he recibido el espaldarazo definitivo a mi convicción de que el coronavirus campante va en serio: se ha cargado a nuestro querido y admirado allocino. La vida que ha tenido Joaquín ha debido ser muy satisfactoria profesional y humanamente, pero, joder, podía haber continuado unos cuantos años más, que el zagal estaba a tope y aún nos iba a dar muchas alegrías. Es hora de evocar –dando rienda suelta a la nostalgia- los momentos de proximidad física y, sobre todo emocional con la figura y, sobre todo con la cálida voz de nuestro trovador turolense.

Empiezo con las casetes grabadas –a veces empalmadas con celo, de empeño y de plástico, cuando se cortaban de tanto ponerlas- escuchadas en mi 127 amarillo en el viaje de Barcelona a La Aldehuela, entrando en Aragón,  o en el casete portátil con correa, allí en la galería con vistas al pantano de la central: Arcillas y romeros; Soy de una tierra mudéjar, antigua como el valor, soy judío, griego, moro, celtibérico soy yo; Pascual, Pascual, tú a lo tuyo, que es trabajar; la Paca siempre se encierra con hombres en el corral;… Me gustaría darte el mar (tantas veces nos lo has dado, Joaquín).




Ah, se me olvidaba el tiempo del vinilo: el cuarto LP (Sin ir más lejos, 1979) con el dibujo de tu cabeza, sonrisa espléndida, todo guapo con el bigote y la media melenilla de moda entonces. Y aquel recital con tu guitarra en el rincón de la ducha de la piscina de Aliaga en fiestas (que iba a cantar “el del aceite”, dijo Anamari  el día de antes). Actuación sometida a interrupciones de borrachos: Con el clarear… “se marcha el tren, se va mi amor, yo me voy con él”, coreaban los jumeros, entre la piscina infantil y la de los mayores; Al anochecer… y dale otra vez, sin contemplaciones, mientras el bueno de Carbonell reprimía su mosqueo-cabreo con cara de circunstancias sin interrumpir el recital. Y la sentida carta que yo le escribí muchos años después recordándole la anécdota, que él debió leer, pero no contestó, porque lo tenía claro: “yo no contesto cartas”, lo que rebajó unos cuantos puntos el embeleso que me producía; si tenía que contestar las que se supone que le llegaban, pues iba apañado (todo esto antes de la irrupción de los socorridos correos electrónicos).

 


Y su actuación en el salón de Ibercaja de Valencia, junto al mercado Central, donde me encontré a Fernando y Pura.

Y su presentación en la librería Primado de Valencia, gestionada por el gran alfambrino Miguel Morata, de aquella novela ligera Hola, me llamo Ángela y tengo un problema (la tengo dedicada). Y el posterior recital en la Associació de Veïns de Benimaclet, sobre el taburete, con la guitarra y un cubata, donde me pareciste muy mayor y dudé si gastabas peluquín. Y, después, la petición por correo ordinario a Voces del Mercado –introduciendo el importe en el sobre- del último CD del momento, Tabaco y cariño. Y la escucha en el Picasso, rodando por carreteras alpujarreñas, de tus versiones de Brassens.




          
           

Y, finalmente, el mazazo de Aragón TV, al abrir el noticiario de las 14 h con: “A las 9 y media de hoy ha fallecido el cantautor Joaquín Carbonell, a los 73 años, víctima del covid 19 , tras permanecer ingresado 47 días en el Hospital Clínico de Zaragoza”.

Escribo estas líneas a la espera de la retransmisión en la cadena del último recital, del 2 de diciembre pasado, celebrando sus 50 años en la canción, en el Teatro Principal de Zaragoza, anunciado (para que lo vea menos gente), en el intempestivo horario de las 12 de la noche (!) (que los más fans ya tenemos una edad y nos gusta madrugar), precedido por la emisión de “Abracadabra” de Pablo Berger, a la que no le encuentro la sustancia.

Veo la actuación en la TV aragonesa. J. Carbonell no se dirige al público. Serio, canoso incluso en las cejas y el triángulo piloso (¿bigote inferior?), saluda escuetamente, da las gracias un par de veces  y presenta a sus músicos otro par a lo largo de la sesión. La cámara se recrea en el bello rostro de Kalina Fernández, cuyos estudios de violín “superan en años a los de un obispo”, protagonista en la interpretación de los arreglos junto a los virtuosos mozos. Me regocija  el verso remarcado por la voz: Mi patria es una paja colectiva, así como la soberbia versión de la brassensiana ¡Ojo al gori-i-i-i-la!, coreada por el respetable, una declaración devota dirigida al cuerpo judicial, sin desperdicio.

Y, como, no, me deleita DE TERUEL NO ES CUALQUIERA: Es muy fácil ser de Pekín, se puede ser de Istambul, se puede ser de Madrid, pero de Teruel no es cualquiera.

13 / 9 / 20: Veo por la tele –que no hay manera de pronunciar la elle final de Carbonell- la capilla ardiente –arde la presencia de J. C. y la nostalgia- en el Museo Pablo Serrano: ataúd escueto de madera clara, dos coronas a un lado y  flores blancas también al pie, bajo la Medalla al Mérito Cultural del Gobierno de Aragón encajada en su estuche. A la izquierda, la guitarra asimétrica, apoyada y enhiesta. De fondo la voz de Carbonell sonando desde una grabación de canciones. Actitudes de emoción y de dolor –ellos más adustos y ellas mostrando más sentimientos, que rebosan las mascarillas: las personas pasan por delante del féretro -Dejen pasar, háganse a un lado que vamos a entrar… Dejen pasar, los que ya estaban que se echen pa atrás-, se detienen y miran, ésta se cubre la cara, aquella no reprime el llanto, aquel se santigua… -¿qué te parece, Joaquín?- Todo el espectro político hasta el PP expresa su admiración. Lambán, tras la careta, pronuncia un panegírico bien medido con su estilo entrecortado.

Por la noche, en el programa “Sin Cobertura” de la cadena aragonesa, de la mano de Antón Castro, un Carbonell inquieto y optimista, desde Alloza, cuenta cosas suyas y de su pueblo: padre maestro republicano represaliado ‘moderadamente’, madre catalana; el trabajo duro entorno al aceite. Los mineros sumando 24 km a pie a su jornada laboral hasta 1953. Sus andanzas y el abrir los ojos a la cultura y al compromiso social en el Colegio Menor San Pablo de Teruel, con aquellos educadores de postín: Eloy Fdez. Clemente, Labordeta y J. Sanchis Sinisterra. Expone la función del cantautor: “explicar el mundo con sus canciones”. Sobre la despoblación: “La gente se va de los pueblos porque le gusta ver gente”; “yo no soy pesimista, creo que regresaremos a vivir aquí”, “Teruel tiene un futuro fantástico: tiene paisajes, naturaleza, gastronomía y vecindad”. Cuenta que se confeccionó una camiseta con la leyenda: “TERUEL ES EL FUTURO, ATRÉVETE” –con la ayuda de todos-.

14 / 9 / 20: Sus cenizas han sido esparcidas por el Calvario de Alloza, un lugar muy significado para él. Se le ha homenajeado con un volteo de campanas y  una jota. Nos vemos, Joaquín.            

Gonzalo Tena Gómez




                    

                       

viernes, 2 de octubre de 2020

Charla – debate sobre la “Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel”

MIERCOLES 21 DE OCTUBRE A LAS 20 HORAS

LUGAR Y ORGANIZADOR: CASINO TUROLENSE en Plaza San Juan de la ciudad de Teruel

ACTIVIDADES DEL CASINO

 http:/www.casinodeteruel.wordpress.com



Charla – debate sobre la “Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel”. Cuestiones sobre sus implicaciones en el desarrollo del territorio y de las actividades económicas de la población.

Ponente: Doña Sagrario Sanz Muñoz, Gerente del Grupo de Acción Local ASIADER.