viernes, 27 de enero de 2023

RIBERA Y EL MAESTRAZGO

En Bután tienen un Ministerio de la Felicidad y en Japón el de la Soledad, para eliminar los suicidios. Miteco de Siracusa fue un cocinero famoso del s. V a C. En los últimos años, aquí, algunos ministerios y consejerías autonómicas ostentan largos nombres cargados de sintagmas grandilocuentes. Es el caso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), encabezado por la jurista Teresa Ribera Rodríguez (¿es indispensable ser insensible para ser jurista?) En 2009 Ribera, como secretaria de Estado de Cambio Climático, firmó la Declaración de Impacto Ambiental favorable del proyecto Castor, un almacén submarino y subterráneo de gas que generó seísmos en Vinaroz y otras poblaciones costeras y acabó con la imputación de 18 técnicos del Instituto Geológico y Minero de España y ninguna de cargos políticos. En 2014 asumió la dirección del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), que dedica atención a la protección de la biodiversidad entre otras cuestiones. En el 2021, ya como ministra, entre otras iniciativas, “elaboró un plan estratégico de transición justa para acompañar a los sectores más vulnerables a este proceso de cambio hacia  un modelo de desarrollo descarbonizado” (Wikipedia). Como novedad el MITECO exime del Estudio de Impacto Ambiental a los proyectos en zonas no protegidas.

A la vista de sus decisiones recientes, que afectan gravemente a nuestro Maestrazgo, y  van precisamente en la línea contraria a la protección de la biodiversidad (pobre flora autóctona y pobres águila real y perdicera, quebrantahuesos, rocín, milano, alimoche, aguilucho, chova, murciélagos...)
dentro de un malévolo plan estratégico para acompañar a los sectores más vulnerables (en este caso agricultura, ganadería y turismo) a la mierda,  proponemos modificar el rótulo aludido por el de “Ministerio para la Desaparición de la Biodiversidad y Barrida Demográfica en el Medio Rural” (Midebiobademeru, que puede abreviarse en Midebi).


Exponemos la situación:


En el parque Cultural del Maestrazgo, que también es Geoparque, (The Maestrazgo Cultural Park UNESCO Global Geopark), Forestalia -mira que suena bien-, la empresa aragonesa con sede en Madrid, presidida por Fernando Samper (ya con la autorización del ministerio de Ribera Rodríguez desde el 22 de diciembre pasado), pretende que se instalen 20 centrales eólicas que  dispersan 125 aerogeneradores de 200 m de altura, y 168 km de líneas de alta tensión, que tendrán continuidad hasta Morella. La afección visual negativa a los pintorescos pueblos próximos está garantizada. En el lote de la autorización ministerial se incluye el acondicionamiento de accesos (103 km de nuevas pistas y el de 175 km de las ya existentes, con sus enormes movimientos de tierra y materiales de relleno) para transportes especiales, que sumarán su impacto ambiental y paisajístico al de los molinos y las torres metálicas. De los citados 168 km de líneas de evacuación 63 km y de los 125 gigantes aspados aniquiladores de fauna voladora 84, se van a ubicar -si no lo impedimos- en Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y en Zonas de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000 (¡Ribera había anunciado su blindaje!). Estos espacios naturales para el ingeniero Carlos Casas y también para nosotros deberían ser sagrados. Para mas inri ministerial, la instalación está proyectada en zonas no “recomendadas para el aprovechamiento eólico” por el propio MITECO.

Cuando se vulneran los derechos de la ciudadanía en la tramitación de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA), ignorando el Convenio de Aarhus, aquí no pasa nada. Se habrá de demostrar que este disparatado “Clúster Maestrazgo” cumple todas las directivas europeas y la normativa estatal y autonómica antes de que las macrocentrales invadan el territorio.

Ante el hecho de que España es la principal infractora de las normas ambientales de la UE, proponemos también sustituir la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) por la DIP (Declaración de Impacto Político), así como introducir el concepto jurídico de “Interés público según para quien”.


¡RENOVABLES SÍ, PERO NO ASÍ!


Gonzalo Tena Gómez, Colectivo Sollavientos







viernes, 20 de enero de 2023

MAESTRAZGO, PALABRAS DE LUCHA

 

Habitándote he llorado,

ruda tierra milenaria, no podía soportar

tanta belleza bruta,

tanta vida intacta.


Con el blanco de las nieblas

al clarear he llorado

sobre barrancos y ríos,

cuando los olores quietos

anuncian día de brumas,

sobre tus montes antiguos

verde oliva de invierno.


Descansan tus insólitos valles

entre cumbres indefinidas

en hileras contrechas,

se pueblan de carrascas,

sabinas, pinos, romeros,

y, de repente, hoces profundas.

Surgen órganos de roca,

crestas de coronas calizas

- señalando el cielo -

hacen piruetas las cabras

y los buitres reposan.



Viviéndote tierra, dicha y alma,

acostumbré la mirada,

te hice mía.

A veces te habito

desde otros lugares.

Si sé que estás bien, descanso.


Desde la cima de un cerro

miro el quieto paisaje, limpio.

El silencio sobrecoge.

Renazco.

crece en mi un vacío lleno del ahora:

donde cabe todo lo que quiero.


“Maestrazgo, donde el silencio habla”,

dice el lema, ¡es muy cierto!


Pero ahora todo ha cambiado,

Llegan noticias de amenaza y muerte.


Altas fábricas de resina y metal

coronarán los altos y muelas,

(sin permiso de la biosfera),

aspas que desde el cielo matan

a cambio de promesas de dinero,

avaladas desde un ministerio.


Destrozan Red Natura, mienten

con descaro, falsean estudios,

¡qué ley más interesada cuando

pagar por matar no es delito!


Vienen a salvar los pueblos, dicen,

con contratos vergonzosos,

¡ladrones de la buena fe!

Sus negocios no son nuestros;

me duele la injusticia,

el abuso, la opulencia,

que cada pueblo sea

solo si le dejan ser.


“Maestrazgo, donde el silencio habla”.

Es hora de cambiar el aire mudo

por palabras de lucha.


Armadas hasta los dientes

de amor y rabia.

De amor a la tierra,

de miedo a no ser nada

si perdemos la batalla.


Nuestras armas son palabras

(esgrimimos argumentos),

nuestro bando, la esperanza

(no el oro ni el negocio).

Con rimas o canciones,

con astucia, con razón,

contándolo con leyes,

¡con tantos otros paisajes!

Con todo.


Ana Cortés Díaz, Plataforma a favor de los paisajes de Teruel




lunes, 12 de diciembre de 2022

TERRITORIO SAGRADO DE NUESTROS ANCESTROS


 

A la avalancha de centrales eólicas y fotovoltaicas con el criterio del beneficio individual y contra la naturaleza, se suma la intención de sustraer materias primas de nuestro territorio, iniciativa que se reedita esta vez en el término de Aliaga.

El proyecto “Campogrande” (y bien grande que es el campo y no admite puertas) se cierne amenazadoramente sobre el grupo de masadas denominado “Las Coronas”. El 7 de noviembre la empresa Hispano Minera de Rocas S. L., con domicilio social en Berge (Teruel), solicitó al Gobierno de Aragón el permiso de investigación (sondeos y catas del terreno) adjuntando un mapa chapucero y raquítico partido en dos mitades difíciles de encajar porque una de ellas está invertida (¿quién dijo que el Norte está arriba?), que contiene 21 cuadrículas mineras. La finalidad será extraer “arcillas, arenas caoliníferas y leonardita” para llevárselas vaya Vd. a saber dónde.

Con la esperanza de que la Administración aragonesa adopte una actitud más digna que ante los proyectos- pelotazo de renovables, con una denegación rauda y contundente, desde nuestro Colectivo exponemos toda una serie de razones por las que nos oponemos a este plan:

Porque pensamos que los únicos que han de escarbar el terreno son los arados sobre los bancales de siempre. Así lo hizo mi padre, labrando con macho a los 14 años en el Mas de Fuentes, donde se crió, participó en bureos tocando la guitarra sin saber y contactó con el maquis (el paisaje enlaza con la historia). Y aquí descansan sus cenizas. El entorno debería respetarse.

Porque la materialización de los proyectos privará a los agricultores de sus tierras y perjudicará grave e irreversiblemente a los ganaderos de la zona, entre ellos a José Moliner el masovero solitario que resiste en Casa Barragán con sus quinientas ovejas ojinegras, así como a otros masoveros y masoveras, que no han recibido información al respecto.

Porque el proyecto ha escogido un lugar de muy difícil acceso, lo que aumentará el impacto de obtenerlo, aparte de poner en serio riesgo de contaminación las cabeceras del barranco de La Puente y el del Magro, que vierten sus aguas al Guadalope.

Porque estos paisajes seculares donde gravitan los espíritus de nuestros antepasados (entiéndase metafóricamente) merecen preservarse, para que permitan mantener las economías que se han desarrollado hasta hoy, conserven su biodiversidad y belleza y puedan seguir siendo recorridos y contemplados sin límite temporal.

Porque consideramos la actividad planificada como una práctica de neocolonialismo rural depredador donde se esquilma nuestro territorio para generar riqueza económica fuera de él, que no revierte sobre sus habitantes, y solo aporta destrucción.

Porque, por todo ello, la explotación “Campogrande” supondría un gran chandrío para el campo, y porque, en suma, equiparándonos a las etnias aborígenes del planeta, consideramos estos parajes Territorio sagrado de nuestros ancestros y de su cultura, que, por tanto, no debe mancillarse.


¡No al proyecto “Campogrande”!


Gonzalo Tena Gómez, Colectivo Sollavientos