martes, 8 de agosto de 2023

EL DESPLIEGUE DE ENERGÍAS RENOVABLES EN EL MEDIO RURAL (y 17) Moratoria a los macroproyectos de renovables: una propuesta de síntesis


 

En los últimos tiempos una fractura muy amplia y profunda divide al ecologismo en España en relación con la implantación de energías renovables. No se discute el por qué, sino el cómo, y ante la agresividad que ha alcanzado el debate, formulamos una propuesta sintética. El horizonte político próximo, las elecciones generales del 23-J, así lo determina, y pensamos que es necesario emplazar de forma concreta a las fuerzas políticas que concurren a los comicios.

En este debate, y de forma muy resumida, una de las partes, A, defiende que el despliegue debe hacerse a toda velocidad. La otra, B, objeta que hay que reflexionar y planificar. En términos generales, el poder político y el empresarial confluyen con el primer planteamiento, a pesar de la incomodidad que esto puede causar en A. Dada la configuración del sector energético español, dicha concurrencia hace que el despliegue de renovables se esté efectuando con macrocentrales eólicas y fotovoltaicas en el medio rural impulsado por el oligopolio eléctrico y por especuladores, y con un trasfondo de posibles casos de corrupción política. B también discurre con compañías indeseadas: elementos negacionistas del cambio climático y ultraderechistas que emplean el asunto como uno de los fetiches de lo que se denomina «guerra cultural».

En una segunda capa del debate, A se acoge a la legislación ambiental como criterio discriminador de los proyectos de renovables que pueden y no pueden hacerse por motivos medioambientales. B objeta que ni esa legislación, ni las Administraciones Públicas, están siendo funcionales en la misión de velar por el medio ambiente, aspecto que se ha verificado con la aprobación del Real Decreto 20/2022, que acaba con la Evaluación de Impacto Ambiental en proyectos de generación de energía eléctrica con renovables.

Sin embargo, frente a la beligerancia, existen puntos que unen a ambas orillas: (1) es necesario reducir drásticamente las emisiones de CO2, y para ello es imprescindible consumir menos combustibles fósiles; (2) lo anterior obliga a una pronta sustitución de los hidrocarburos por fuentes de energía renovables; (3) existe una mayoritaria preferencia por la generación distribuida: autoconsumo y comunidades energéticas; (4) asimismo, existe la conciencia generalizada de que no es posible la transición que se requiere sin superar las lógicas del sistema económico dominante: los recursos materiales del planeta son limitados y no se puede crecer infinitamente, por lo que como mínimo es necesario ahorrar, relocalizar la producción acercándola al consumo y abordar políticas de reciclaje y reutilización distintas a las vigentes.

En este contexto general, y en el particular del medio rural turolense, estragado por un maremoto de macroproyectos de renovables, el Colectivo Sollavientos apuesta por una moratoria que no cuestione el proceso de transición energética. Se concreta en los siguientes puntos:

a) Moratoria de macrorrenovables en el medio rural y planificación profunda y democrática sobre su implantación. Este punto es ineludible, y su no aceptación constituye un agravio comparativo inaceptable, porque el despliegue de la eólica marina ha disfrutado de una moratoria de facto.

b) Despliegue de renovables sin pausa en áreas degradadas, transformadas y de grandes consumidores: ciudades, zonas industriales y periurbanas. Este punto implica redefinir el diseño de las redes eléctricas de transporte y distribución, y muy señaladamente el emplazamiento de las Subestaciones Eléctricas Transformadoras.

c) Constitución planificada y prescriptiva de comunidades energéticas y de unidades de autoconsumo, con las adaptaciones de la legislación vigente que se requieran.

d) Cambio en el modelo de movilidad, mediante la articulación de sistemas de transporte público realmente viables y universales, tanto en el medio urbano como en el rural.

e) Incentivos al ahorro energético y penalización del consumo superfluo y prescindible.

Es una propuesta ambiciosa, que requiere concretar previamente qué consideramos entorno rural y urbano, consumo energético superfluo o constitución prescriptiva, pero pensamos que es una propuesta justa, razonable y realizable. En definitiva, es cuestión de voluntad y por ello emplazamos al resto del ecologismo y a las fuerzas políticas.



Ivo-Aragón Ínigo

Colectivo Sollavientos



martes, 1 de agosto de 2023

EL DESPLIEGUE DE ENERGÍAS RENOVABLES EN EL MEDIO RURAL (16) Las aguas, la cuarta esfera de impacto


A menudo se tiende a pensar que el impacto del despliegue de las energías renovables, tanto molinos, como placas solares, centrales hidroeléctricas reversibles, líneas de evacuación de energía, etc., se produce en un único plano: la superficie terrestre sobre la que están ubicados. Es el plano del paisaje, del impacto visual, de los desmontes y movimientos de tierra, de la alteración de la vegetación, del condicionamiento de los usos del suelo…

Junto al anterior, en esta serie de artículos se han señalado otros planos, singularmente el aéreo, con la afección a valiosas especies esteparias, a grandes aves (buitres leonados, águilas perdiceras, quebrantahuesos…), a murciélagos…, por parte de las aspas de los molinos. A estas se podría añadir el efecto de masa de agua que generan los mares de placas brillantes para las aves acuáticas, que las invita a zambullirse en sus migraciones (como están detectando recientemente los biólogos). O el efecto del ruido sobre animales y personas. O los efectos meteorológicos a nivel local de la disminución de la velocidad del viento, con un menor enfriamiento del suelo, aumento de la temperatura y reducción de las precipitaciones.

Un tercer plano, en general poco señalado, es el de la alteración de los suelos. En esta esfera, trascendental para los ecosistemas, la palabra clave es “contaminación”. La pregunta esencial es si contamina más un uso agrícola o ganadero, con sus problemas de nitrificación, entre otros, o bien la degradación paulatina de los componentes de las placas y los aerogeneradores. Es una pregunta difícil de responder, pues lo primero está muy estudiado y lo segundo empieza ahora a hacerse. Cuando se conozcan las ingentes cantidades de microplásticos generadas por la degradación de las aspas de los molinos, quizá tengamos ya una clara contestación que incline la balanza.

Y finalmente tenemos la esfera olvidada, que es la de las aguas subterráneas. La degradación del aire, del paisaje y del suelo, puede observarse y medirse. Pero el gran problema de esta cuarta esfera es que detectar la contaminación de los acuíferos es tarea a largo plazo. Solo cuando, tras su lento discurrir, el agua subterránea salga a la luz (y quizá para beberla), podrá detectarse la polución en las aguas que se infiltran: por las tareas de instalación y mantenimiento de los parques, por las enormes cantidades de lubricantes que necesitan los rotores de los molinos, por vertidos accidentales, por contaminantes generados a causa de la degradación de los artilugios de las energías renovables (destacadamente microplásticos)...

No piensen que se trata de escenarios teóricos, ni poco frecuentes, ni de problemas inocuos. En muchas alegaciones se ha denunciado esta circunstancia, pues gran parte de ellos se instalan en zonas de recarga de los acuíferos. Son los casos, por ejemplo, de la posible afección a los pozos de suministro de agua potable de El Pobo por la contaminación vertida en la sierra de Hoyalta, al manantial de Nacelagua de Camarillas, o a las grandes surgencias de Cella y Monreal por los aerogeneradores del clúster del Jiloca. Ocurre que las tierras donde se plantan muchos de los molinos y placas son de materiales carbonatados, y actúan como esponjas para el agua de lluvia. Los estudios de impacto ambiental omiten el análisis de dicho riesgo para la salud humana y no conocemos ninguna Declaración de Impacto Ambiental del Inaga o del MITECO que lo haya valorado. Sin embargo, los habitantes de estos territorios tienen la mala costumbre de beber estas aguas.

Y si creen que es un tema baladí, les recomiendo que lean algún manual de geología médica, una disciplina emergente, que pone el énfasis en la importancia de la relación entre la geología y la vida, entre la tierra y la salud, a través de las aguas subterráneas.

Alejandro J. Pérez Cueva

Colectivo Sollavientos


lunes, 3 de julio de 2023

EL DESPLIEGUE DE ENERGÍAS RENOVABLES EN EL MEDIO RURAL (15) El impacto de las energías renovables en la biodiversidad


Necesitamos un proceso de transición ecológica, descarbonizar la 

economía y apostar por energías renovables. Pero no se trata de sustituir 

o incrementar la producción de energía eléctrica para saciar la creciente 

demanda de la sociedad. Al contrario, es necesario definir las 

necesidades esenciales con un compromiso de reducir el consumo, evitar 

el despilfarro y fomentar el autoconsumo energético. El paisaje no debe 

llenarse de molinos de viento sacrificando valores naturales esenciales.

 

Si algo hay cambiante en el planeta, es el clima. El clima, complejo y 

caótico es un sistema que depende de la actividad solar, del calor que 

irradia la Tierra hacia el espacio exterior, del intercambio calórico entre 

aire, agua y suelo, que a su vez es función de los gases que contienen, del 

color del sustrato o de las actividades de la biosfera y la antroposfera. 

¿Disponemos de modelos que consideren todos estos factores, con sus 

entradas y salidas, y que ponderen cuál es el papel de nuestra especie en 

todo ello?

 

No podemos eludir la responsabilidad del desarrollo industrial basado en 

los combustibles fósiles y la consiguiente liberación de CO2 a la 

atmósfera. Tampoco cerrar los ojos a las consecuencias que el cambio 

climático tiene en la vida de las comunidades humanas, originando 

desplazamientos de refugiados ambientales y conflictos en torno a 

recursos escasos como el agua. Nuestra dependencia de combustibles 

fósiles, que han llegado ya a su pico de extracción, debe disminuir. 

Hemos de reducir las emisiones que están acelerando la elevación de la 

temperatura en los últimos siglos. Pero también adaptarnos a él para 

mitigar sus efectos. Focalizar los esfuerzos exclusivamente en nuevas 

fuentes de energía (eólica y solar) no puede ser una excusa para justificar 

los efectos negativos de su despliegue incontrolado en el territorio. La 

sociedad precisa también de los servicios ecosistémicos proporcionados 

por estos espacios donde se pretende instalar.

 

El ritmo de la evolución biológica no permite a la fauna y la flora 

adaptarse a la implantación de murallas como las que suponen las 

alineaciones de aerogeradores. Las cumbres de las sierras del sur del 

Sistema Ibérico albergan hábitats típicos de la alta montaña mediterránea 

con una gran diversidad de especies. Un paisaje único y unos tipos de 

vegetación singulares reconocidos por la Unión Europea como hábitats 

de interés comunitario, espacios incorporados a la Red Natura 2000. La 

mariposa apolo conserva sus mejores poblaciones europeas en estos 

lugares. La instalación de los molinos impacta en los imagos o elimina 

plantas nodrizas de las que se alimentan las orugas. La creación de pistas 

en zonas montañosas hasta ahora intactas favorecerá el acceso de los 

vehículos a motor y la siniestralidad de los adultos por el incremento de 

riesgo de colisión. Precisamente en las cumbres altas, esta y otras 

mariposas suelen reunirse para practicar un comportamiento territorial 

denominado hilltoping, en el que los machos compiten para lograr ser 

elegidos por las hembras. Otra especie amenazada e incluida en el listado 

de especies silvestres en régimen de protección especial es la alondra 

ricotí. En las trampas de las aspas de los aerogeneradores mueren 

cientos de aves amenazadas y de murciélagos, afectados por la distorsión 

que las aspas móviles crean en sus sistemas de localización y orientación.

 

No somos capaces de valorar el daño global que estas infraestructuras 

producen en los ecosistemas, y desconocemos el papel que desempeña en 

ellos cada una de las especies. Pero los ejemplos anteriores muestran 

claramente su impacto sobre la fauna y la flora. Por ello necesitamos que 

los espacios naturales, las reservas de biodiversidad, se conserven en su 

estado actual.

 

Nos agarramos a un clavo ardiente para no cambiar nuestros hábitos. 

Asumimos, como dijo Ulrich Beck, vivir en una sociedad del riesgo

Cerramos los ojos ante el colapso al que nos dirigimos si continuamos con 

este rumbo.

 

Ángel Marco Barea

Colectivo Sollavientos